Qué mejor que empezar el primer L S en los M de 2014 hablando del Euribor. Como cada año por estas fechas he elaborado 2 gráficos diferentes, por un lado el Euribor anual o media de las 12 medias mensuales de cada año y por otro la media de cada mes desde que existe el Euribor. El primero nos muestra claramente una tendencia bajista desde los máximos del 2008 quedando el rebote de 2011 como anecdótico. El segundo nos enseña cómo la suerte también es un factor ya que se puede apreciar una gran diferencia –que suponen muchos euros en una hipoteca de largo plazo- entre algunos meses como Julio y diciembre que aparentemente no tienen una explicación financiera racional.

Sin embargo, la mayor preocupación actual de los hipotecados es por qué si el tipo oficial del BCE está en mínimos históricos, el Euribor a 12 meses no lo está. Difícil cuestión que tiene mucho que ver con la diferencia temporal entre ambos tipos de interés y para lo que sirven aunque sea evidente La paralela evolución del tipo oficial del BCE y del euribor de 12 meses los 15 años que llevan existiendo. Uno es el tipo al que BCE presta a dos semanas a la banca y el otro debería ser un tipo máximo de oferta al que un banco prestara a otro a 12 meses… si existiera el interbancario. Como tal, incluye en su precio dos factores: el riesgo de contrapartida que hace que cuanto más largo sea el plazo más cueste la confianza para prestar fondos a otro (algo teórico porque no hay operaciones reales) y la expectativa a futuro de los tipos de interés. En mayo de este año por ejemplo la media del Euribor estuvo por debajo del tipo oficial de BCE porque se esperaba una bajada de tipos que no se produjo hasta noviembre pero como se cree que es la última, si hay otro movimiento, aunque sea poco probable, podría ser al alza y eso ha hecho rebotar el Euribor en diciembre… Imposible saber si esta es la explicación real pero hay un tercer factor que para mi es el determinante: la liquidez que tiene la banca de la €zona y cómo se la retribuye BCE.

En verano de 2012 BCE tomó una decisión pensando en que con ello reactivaría el crédito y el interbancario: dejó de pagar a los bancos que depositaban en sus cuentas el exceso de liquidez. La idea era que ya que por ese exceso no obtenían nada (0%), los bancos “moverían” el dinero. Y claro que lo movieron, no hay más que ver la subida de las bolsas desde entonces o la bajada de la rentabilidad de la deuda y fue a partir de ese momento en el que el euribor empezó a bajar en serio y dejó atrás el 1%. Pero no sólo no aumentó el crédito ni volvió el interbancario, es que los bancos con mayor liquidez empezaron a devolver los LTRO ocurriendo un hecho insólito en estos tiempos: el balance de BCE empezó a disminuir –sin pretenderlo el propio BCE- justo cuando todos los demás bancos centrales del mundo lo aumentaban siendo la €zona la que en teoría más podía necesitar “estímulos” puesto que estaba en recesión.

En noviembre de este año se filtró que quizás podrían colocar esa tasa en negativo, obligar a los bancos a pagar intereses por depositar sus excedentes en BCE y eso, junto a la bajada de tipos, influyó en la bajada del euribor y sospecho que son las negativas a esa posibilidad las que han empeorado el euribor en diciembre. Cualquier indicación de que esto sucederá o de que habrá nuevas LTROs que aumenten la liquidez de  la banca serán más bajistas para el euribor que la remota posibilidad de ver el tipo oficial de BCE por debajo del 0.25%. No obstante, no olvidemos que las cosas en la €zona no están normalizadas y que si es raro ver al euribor al doble del tipo oficial del BCE también es raro ver que el Tesoro español emite letras muy por encima -y en el mismo periodo- del euribor, algo inaudito antes de esta crisis.

En cuanto al resto de los mercados, el cambio de hoja en el calendario no suele significar cambios en la tendencia pero en la primera sesión del año ocurrieron cosas «diferentes»: Wall Street cerró el año en máximos históricos y así lo empoezó el Dax en 2014 pero tras los primeros minutos empezaron las caídas y al cierre se consumó el peor inicio desde 2008 para las bolsas. El Ibex también hizo algo raro: cayó a pesar de la mejora de la prima de riesgo y de los mínimos históricos de rentabilidad de la deuda a 2 años. El €, que en los ultimos días de 2013 demostró su excesiva fortaleza -tanto para nuestra economía como para lo que cabría esperar de una zona económica con tan bajo crecimiento y con  unos tipos de interés en mínimos históricos-, bajó con fuerza y el oro, tras su peor año desde 1981, ha empezado rebotando. Habrá que esperar un tiempo para ver si 2014 supone un cambio o una continuación de lo ya visto en 2013 pero este comienzo difiere mucho del que la mayoría de analistas esperaba.

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