Las cuentas remuneradas son productos de ahorro que llevan unos años estando muy de moda, por el hecho de que permiten a los titulares conseguir rentabilidades a sus ahorros a  la vista, algo impensable hace unos años.

Por la llegada de ING Direct, con su Cuenta Naranja, fue la primera vez que en España teníamos constancia de cómo funcionaba este producto. Hoy en día es un producto generalizado en todas las entidades financieras y se muestra como una alternativa de ahorro, a caballo entre las cuentas corrientes de toda la vida y los depósitos bancarios.

Al igual que los depósitos, son productos que hasta no hace mucho ofrecían rentabilidades muy interesantes que ahora han quedado en el olvido. No obstante, continúan siendo un producto muy interesante dependiendo del perfil del cliente.

Para saber que cuenta remunerada nos interesa más según nuestro perfil, lo primero que debemos de ver son las características comunes a todas y es lo que las diferencia.

Características comunes a todas las cuentas remuneradas

Diferencias entre los diferentes tipos de cuentas corrientes

De lo dicho anteriormente, ya podemos hacernos una idea de lo que diferencia a las cuentas remuneradas que nos encontramos en el mercado hoy en día.

Algunas cuentas exigen el tener una cantidad mínima para que se comience a remunerar los saldos, al estilo de una franquicia. Esa cantidad no se remunerará y se comenzará a abonar intereses a partir de la cantidad indicada. La E-Cuenta de Caja Vital, la Cuenta Activa de Cortal Consors o la Cuenta BBK joven son unos ejemplos.

Otras cuentas lo que limitan es la cuantía máxima a abonar, es decir, solo abonan hasta un determinado saldo. Como ejemplo tenemos la Cuenta Nómina de Bankinter, la denominada Mi Propia Cuenta del Banco Mediolanum o la Cuenta.com de Ibercaja.

Otra diferencia que hay entre las cuentas remuneradas es la del plazo de liquidación y abono de los intereses. Lo normal es que sean cuentas que abonen mensualmente los intereses en la propia cuenta. No obstante, últimamente en este segmentos de cuentas se han incluido cuentas joven, junior o infantiles, cuyas liquidaciones no sueles ser al mes sino que van a plazos más largos.

En el tema de los intereses hay diferencias también. Hay entidades que durante un período inicial ofrecen un tipo de interés por encima de lo que realmente abonan al producto. Pasado este plazo es cuando pasan a remunerar el tipo habitual. Otras abonan desde el primer día el tipo de interés acordado. Un ejemplo de las primeras es la Cuenta Ahorro Fácil de CatalunyaCaixa.

Pero lo que básicamente diferencia a unas cuentas remuneradas de otras es el hecho de que pueda tener o no domiciliaciones, es decir, funcionar como una cuenta corriente habitual.

Hasta hace poco este tipo de cuentas no existía casi. Pero las entidades, en el afán de captar clientes nuevos y vincularlos con más productos, han comenzado a comercializar cuentas remuneradas que admiten domiciliación o lo que es más cómodo para ellas, dar remuneración en otro tipo de cuentas corrientes que no tienen limitada la operativa, como son las cuentas nómina.

Cuenta Nómina de Bankinter dentro de las cuentas nómina o la Cuenta Remunerada de Self Bank dentro de las cuentas remuneradas de toda la vida, permiten domiciliaciones y vincularles tarjetas.

¿Cuál sería la cuenta remunerada ideal?

La que cumpliese todos o el mayor número de requisitos siguientes:

Todas ofrecen liquidez inmediata y total disponibilidad, con lo cual damos por hecho que esto ya no es un requisito sino que es algo obligatorio.