Como muy bien explicaba Stanley Druckenmiller, la mano derecha de George Soros en una reciente entrevista, todos los activos están subsidiados por la política de los bancos centrales de tipos de interés cercanos al 0% y con las millonarias inyecciones monetarias como los QE o el LTRO del BCE.

Los mercados financieros ya no marcan sus precios libremente como en la mayor parte del último siglo. Cada decisión de los bancos centrales altera los precios de todos los activos tanto reales como financieros. La bolsa norteamericana se mueve al son de las inyecciones monetarias de la FED. Si analizáis el gráfico adjunto, observareis la evolución paralela del balance de la FED y el índice S&P 500.

También la cotización del Euro y del Dólar siguen la estela del flautista de Hamelín, apreciándose o depreciándose en función del volumen de las inyecciones de cada uno de los dos principales bancos centrales del planeta. Cuanto mas dinero inyecta la FED USA, mayor oferta de dólares existe en el mercado y la consecuencia es un descenso en el precio del dólar y por tanto, una subida del Euro “ceteris paribus”. Por el contrario, en los periodos de calma en la actuación de la FED y inyecciones masivas del BCE, es el Euro quien se deprecia versus el Dólar USA.

Por ejemplo en verano de 2011, con la FED inyectando masivamente y el BCE con discusiones internas sobre que debía hacer, procedió a inyectar masivamente con las subastas LTRO hasta verano de 2012. En este periodo, el Eur/dólar pasó del entorno de 1,45 Eur/$ a niveles de 1,25 Eur/$. A mayor oferta monetaria mayor presión vendedora del Euro.

¿Que está ocurriendo en 2013? La presión es a la inversa, el nuevo “QE infinity” de la FED con inyecciones mensuales de $85.000 mill. junto al retorno de unos 300.000€ mill. de los 1.100.000€ mill. totales, por parte de los bancos europeos, está presionando muy fuertemente a la baja al Dólar y al alza al Euro. Seguramente la crisis de Chipre ha frenado el movimiento que en mi opinión debería continuar produciéndose en los próximos meses “ceteris paribus”, es decir si no hay cambios drásticos en la FED y en el BCE. El resultado de las políticas monetarias actuales de la FED y del BCE deberían llevar otra vez a una fuerte apreciación del Euro y caída del dólar hacia los niveles claramente por encima de los 1,40 e incluso de los 1,45 (ver gráfico superior. Tened en cuenta que la cotización Eur/$ es la inversa). Pueden haber nuevos acontecimientos internacionales que influyan, pero la fuerza de esta presión monetaria está siendo la más determinante estos años y probablemente continuará siéndolo.