El icono de Dubai es el hotel que veis en la foto, el Burj Al Arab, con un diseño inspirado en una vela es el único hotel de siete estrellas del mundo. La habitación más pequeña mide 169 m2 y cuesta más de 1.000€ la noche, mientras que la más grande cubre 780 m2 y sale por más de 100.000€ . Los clientes tienen la posibilidad de solicitar un Rolls Royce Silver Seraph para su transporte.

El hotel es francamente bonito y no me cabe la menor duda de que se merece cada una de sus estrellas, pero… ¿Cómo es eso de que un hotel pueda tener siete estrellas? ¿Por qué siete y no seis?¿Por qué es el único?. Para descifrar semejante enigma, recurro a los detectives de «método 3» que gentilmente me dicen que busque en la Wikipedia.

Este hotel es oficialmente de 5 estrellas con lujo. Sin embargo, es frecuentemente descrito como “El único hotel de siete estrellas en el mundo”, aunque la administración del hotel dice nunca haberse denominado así por ellos mismos. En las palabras del Portavoz de Jumeriah Group:

No hay mucho que hacer por detenerlo. Nosotros no estamos alentando el uso de ese término y nunca lo hemos usado para publicitarnos.

El origen de esta noción, proviene de la crítica de una reportera británica, la cual, en la pre apertura del hotel, describió al Burj Al Arab como “por encima y más allá de lo que ella había visto jamás”, y lo nombró siete estrellas.

Basta con que busquéis en Google por «Hotel de siete estrellas» para ver la repercusión que aquella cita ha tenido y como se asume que esto es así, pese a que sea falso.

En economía tenemos muchos «Hoteles de siete estrellas», verdades que asumimos todos pese a que sean falsas, unas afirmaciones que muchas veces son construídas mediante marketing social al siguiendo los principios que tan brillantemente aplicó Goebbles en la Alemania Nazi, y que se resumen en la máxima de que una mentira mil veces repetida… se transforma en verdad.

Como comentan en el artículo que enlazo:

Para ser percibida, la propaganda debe suscitar el interés de la audiencia y debe  ser transmitida a través de un medio de comunicación que llame la atención. En aquel entonces el medio maravilloso era la radio. Hoy, aunque la radio sigue teniendo mucho poderío comunicacional, el desarrollo de la TV y demás medios audiovisuales, son necesarios y se requiere un trato muy especial con las redes sociales. Es necesario la complementariedad de medios.

Fruto de ello, hemos llegado a ciertos mantras que el tiempo ha demostrado falsos,  otros que están por caerse y otros que posiblemente sean verdaderos. veamos algunos ejemplos e intentad leerlos como si estuviésemos en el 2006.

Tras estos clásicos, ahora se están forjando nuevos mantras, algunos que pueden llegar a ser muy peligrosos, y para identificarlos y conocer cómo se están construyendo, recordemos los 11 principios de Goebbles:

Especialmente me preocupa el primer punto, la busqueda del enemigo común que bien puedan ser los políticos, los funcionarios, los parados, los alemanes o simplemente España. Un enemigo común que lejos de ayudarnos a solucionar los problemas nos puede hundir aún más al dividirnos a todos.