Recordando artículos:

Noticias del día:

La sospecha del día

Esta sorpresa se encuentra un forero de burbuja.info al seguir los precios de una promoción de Bankia.

Precios el 30 de Septiembre de 2012:

Precio el 4 días después, en la que podríamos llamar era «banco malo»

Por tanto, la sospecha más que fundada es que Bankia va a enchufar los pisos al banco malo a un precio bastante más elevado que al precio que anteriormente lo ofrecían al mercado, siende este último ya de por si elevado.

La encuesta del día:

[poll id=»669″]

La discusión del día:

# 7Maño H20

4 de octubre de 2012, a las 8:24

 

Reconozco que estoy cansado. Porque conforme pasa el tiempo intuyo que cada día estoy más alejado del rumbo que toma esta sociedad. Puedes aguantar un tiempo nadando contra corriente, mientras te duran las fuerzas, pero finalmente te agotas y la corriente te arrastra.

Me cansan la decisiones que se toman y que considero absurdas y equivocadas. Ya hace demasiados años que veo como nos convertimos paulatinamente en una sociedad blanda, caldosa y maloliente. Una sociedad adormecida y autocomplaciente, tolerante en extremo hasta el punto de malcriar a sus ciudadanos,  convirtiéndoles en niños caprichosos, maleducados y malcriados. Una sociedad con tolerancia cero a la frustración. Una sociedad malacostumbrada a tenerlo todo sin esforzarse por nada. Y sobre todo sin responsabilizarse de nada. Una sociedad de lindas mariposas que vuelan felices de flor en flor. Somos incapaces de batir un huevo para elaborar una tortilla y alimentarnos con ella, pero nos apuntamos rápido a asaltar el bar de “los derechos” arrasando la barra de tapas (derechos) engullendo como  muertos de hambre, pero eso sí, huyendo todos a la hora de pagar la cuenta, afirmando desconocer quien la tenía que pagar y terminando por criticar que, en el fondo, tampoco estaban tan buenas las tapas. ¿Dónde hay otro bar? Que aun no me he saciado de derechos.

Protejamos siempre al delincuente y afeemos siempre la conducta a quien tiene por objetivo garantizar el orden y la convivencia. Invitemos a los terroristas a gobernar instituciones en vez de restringir sus “derechos” encarcelándolos. Convirtamos espectáculos deportivos en anuncios segregacionistas. Robemos todos a manos llenas en vez de gestionar adecuadamente los recursos comunes. Opositemos a famosillo de algún programa de telemi.erda y no a hacer los mínimos deberes del colegio de la sociedad. Otorguemos derechos religiosos a los más fanáticos y sectarios defensores de la intolerancia religiosa. Convirtámonos en talibanes defensores de los animales a la par que tratemos como animales a nuestros semejantes.   Amemos lo ajeno y odiemos lo propio.

Observo en muchas ocasiones que cuando alguien cuelga un comentario, real o presunto, de un líder australiano o canadiense defendiendo lo suyo e invitando a los “tolerantes” musulmanes a volverse por donde han venido si no aceptan y se adaptan a las costumbres, leyes, idioma y raíces australianas, llueven los positivos a ese comentario. Pasa lo mismo cuando alguien cuelga un escrito de Pérez Reverte, que se caracteriza por llamar a las cosas por su nombre y dejarse de lenguajes políticamente correctos y demás maricon.adas. Llueven los positivos. Y podría poner otros muchos ejemplos. Pero da lo mismo.

Eso me hace pensar que, en el fondo, la gente aún conserva en su interior un ápice de orgullo, de razón, de sensatez y de identidad propia. Pero cierto es, también, que esos rasgos no duran en la superficie más tiempo  que una película en un cine. Un rato no mucho mayor de una hora. Después volvemos a narcotizarnos con la heroína que nos inyecta la realidad, con la cocaína que aspiramos en los medios de desinformación, con el hachís que nos fumamos en todo nuestro alrededor.

Si alguien en este foro comenta iniciativas empresariales no tarda mucho en ser diana de mil flechas envenenadas. Si alguien opina abiertamente de cómo vería adecuada una política económica, rápidamente le llueven envoltorios políticos de todo signo que ocultan la propia idea económica para convertirse en una acalorada y simple discusión de bar cutre entre las derechas fascistas y las izquierdas marxistas. Porque parece que la capacidad de diálogo no  nos da más de sí. Eso es lo que me tiene cansado, casi agotado diría.
Recuperar a un drogadicto no es fácil, a veces es imposible. Recuperar a una sociedad narcotizada se me hace inentendible.

Amoniaco sí que necesitamos, pero a la altura de las narices, a ver si con ello nos despertamos de este letargo. Sí, ya lo sé….preferimos en el fondo seguir dormidos.

Esto no es una mera crisis económica. Esto va mucho más allá de serlo. Es una crisis social. Es una anemia bestial por falta del hierro que durante siglos nos alimentó y nos hizo fuertes. Nos falta también el calcio que nos proporcione fortaleza en los músculos. Y la carencia de calcio provoca calambres en la musculatura. Tenemos un serio calambre social.

Que mal panorama veo. Pero ¿qué más da? Probablemente soy yo el que se ha tomado la pastilla equivocada y los demás, con mente clara y despejada, contemplan con estupor como pierdo el conocimiento.