Me suele dar bastante rabia cuando la ficción histórica no intenta ser fiel a la realidad, especialmente cuando ser un poco rigurosos no varía para nada el resultado final y puede añadir algo didáctico a la trama. Detesto que la inmensa mayoría crea que los vikingos llevaban cascos con cuernos –algo totalmente falso- por culpa de tebeos y películas o que todos piensen que el gesto del pulgar arriba –que en la época romana era un símbolo fálico y se utilizaba como piropo cando se veía a una mujer atractiva al estilo del silbido característico actual- significaba que el gladiador podía vivir aunque perdiera el combate. Con todo, cuando llegamos a la historia más reciente, podemos comprobar que muchos de los errores son incluso fomentados por motivos políticos como el que la mayoría crea que Lenin derribó al zar cuando en realidad ya estaba derrocado cuando él llegó al poder. ¿Cuántos errores y cuantas mentiras se contarán sobre esta crisis cuando casi a diario se hacen declaraciones que ignoran los hechos más evidentes?

Algunas veces cuando escribo algún artículo explicando cómo hemos llegado hasta aquí –como el Cómo hemos llegado al rescate 1– algún forero se queja y dice que ya está bien de hablar del pasado pero claro, esto ya no es pasado es un presente continuo, estamos todos viviendo momentos que seguro pasarán a los libros de historia. Yo llevo escribiendo en esta web desde otoño de 2008 y como también suelo leerme todos los comentarios puedo decir que según sucedían algunos acontecimientos la mayoría de los participantes daba en el clavo: acertaron al criticar las subidas de tipos de Trichet en 2008 y 2011, las contraproducentes subidas de impuestos de ZP y Rajoy, la fusión de las cajas como gran solución, el plan E, el fiasco de los dos stress test a la banca europea… y no os enfadéis pero no creo que el ser forero de esta web otorgue una sabiduría especial, simplemente creo que aquí hay mucho sentido común, simplemente. Y eso me convence aún más de la inutilidad de los que nos gobiernan porque me parece difícil saber qué hacer pero no lo es tanto reconocer cuando algo es malo: Personajes anónimos han sabido detectar errores donde teóricos profesionales veían aciertos.

Y usando el sentido común no es tan difícil entender por qué España está en una situación financiera tan delicada. El año pasado nuestras administraciones públicas gastaron 91 mil millones más de lo que ingresaron (lo que se llama el déficit) y esa cifra nos la tienen que prestar “los mercados” y dadas las circunstancias (recesión económica, fallos en la gestión, desconfianza en el futuro del €, excesivo endeudamiento privado etc.) éstos cada vez pedían más rentabilidad para invertir aquí pero pasado el primer trimestre de 2012 aún era algo asequible. De repente, estalla la crisis Bankia y se descubre un agujero de varios miles de millones que sumar a que De Guindos exige más provisiones a la banca lo que de repente aumenta la cantidad en 60 mil millones más. Por si acaso, y con muy buenas condiciones, nos ofrecen hasta 100 mil –con unos condicionantes macroeconómicos que el gobierno niega, en un claro ejemplo de mentira descarada- pero la situación dispara la desconfianza y se empieza a descontar que España necesitará un rescate total. En el mismo paquete se incluye a Italia lo que hace temblar a toda la €zona.

Esos son los hechos y todos los hemos vivido hace escasos meses, sin embargo el gobierno, la oposición y gran parte de los medios empiezan una campaña por la cual la culpa de lo que pasa es de BCE que debe actuar rescatándonos “olvidando” que nuestro problema financiero es fruto de lo mal que han gestionado el país PSOE y PP desde las administraciones que controlan y la chapuza de reforma financiera que pactaron juntos años ha. BCE ya ha respondido diciendo que lo que debe hacer España es pedir ayuda al Fondo de Rescate –que es lo que se decidió en el €grupo- pero hasta que no demuestre que en cuanto la petición esté hecha comprará deuda española en los plazos cortos, la reacción positiva a sus palabras puede ser incluso precipitada y un exceso de confianza. En cualquier caso es España la que debe dar el paso y negociar las condiciones por las cuales otros países van a poner ese dinero que nos falta por no saber gestionar. Y como el rescate que llegará no creo que sea como el rescate bancario -que no empezará a devolverse hasta dentro de 10 años- reduciremos los intereses que pagamos en el corto plazo y poco más. La situación seguirá siendo muy grave.

No hay que olvidar que teóricamente los ajustes empiezan en mayo de 2010 y sin embargo ese mismo año gastamos 98 mil millones más de lo que ingresamos (habían sido 117 mil en 2009) y puesto que en 2011 acabamos en 91 mil millones de descuadre y este año –si se cumplen las expectativas del gobierno- acabaremos con unos 60 mil millones de desfase, todo ese capital saldrá de recortes ya que los ingresos van a la baja por la recesión económica. Porque mucho hablar de la deuda y los mercados pero el verdadero problema es que la economía española está muy tocada y sí, es grave ser completamente dependientes de la financiación exterior, sea de los mercados o sea del resto de Europa, pero la clave del asunto está en cómo recortar esos 102 mil millones de € que comentó hace dos viernes Rajoy hasta 2014 sin hundir totalmente el país aunque la prima de riesgo se modere o el Ibex suba 2 mil puntos. Salgan de las partidas que salgan esos 102 mil millones –si las nuevas exigencias por el rescate no amplían la cifra aún más- que nadie olvide que el sitio último de donde los van a sacar va a ser de nuestros bolsillos. Pretender como hace el gobierno que no habrá más recortes los próximos 30 meses es mentir conscientemente… una vez más