Este es quizás el año en el que más se puede equivocar uno al hacer predicciones sobre el futuro, especialmente en lo que se refiere a España. Y es que si en Europa logramos esquivar la actual crisis de deuda y bajar el riesgo de salir del €, podemos prácticamente garantizar que esquivaremos la recesión, mantendremos los tipos de interés muy bajos y que el Ibex podría recuperar gran parte del diferencial que lleva perdido respecto a otros índices desde finales de 2009. Si por el contrario salimos del euro la bolsa se desplomará, los tipos de interés se acercarán a los dos dígitos y entraremos de lleno en una depresión que convertirá a 2012 en el peor de los años que llevamos de crisis. No recuerdo que haya habido dos escenarios económicos tan diferentes con tantas posibilidades de ocurrir en un futuro tan cercano.

Pero si optamos por lo más probable pienso que ocurrirá lo mismo de todos estos años: se hará todo lo posible por mantener las cosas como están aunque postergar la solución empeore las cosas para 2013. Si repasamos la historia reciente es la obsesión por ganar tiempo lo que ha caracterizado todas las decisiones, tanto en los EUA en 2008 con la crisis financiera como en Europa en 2010 con la crisis soberana y hasta con la reciente cumbre del clima. Incluso las tímidas reformas que se han tomado son pensando en futuras crisis (por ejemplo se dan plazos de varios años para Basilea III o para un déficit mínimo en los países de la €zona) pero no en la solución de ésta a corto plazo. Poder colocar la deuda que emitan los estados es la obsesión que va a preponderar sobre el crecimiento económico o la reducción del paro. Y si hace falta que el que compre los bonos no tenga dinero pero sí suficientes garantías como para aparecer como inversor, se llame FMI, BCE, Fondo de Rescate… ahí aparecerá. Ya hemos visto por la experiencia de la FED que así se resuelve el conflicto momentáneo aunque por desgracia también tenemos el ejemplo del Banco de Japón que demuestra que esta estrategia puede eternizar la recesión.

A mi juicio es inviable que una situación así pueda mantenerse en el tiempo en una unión política y económica tan frágil como la €zona y con un país tan importante como Italia tan afectado pero puede sobreviva un año más y se retrase, como pasó con Grecia, el –para mi inevitable- acuerdo global por el que parte de las deudas que actualmente existen no se van a pagar o al menos no en las condiciones inicialmente pactadas. Nunca en situación de paz hemos estado más endeudados que ahora y contra lo que pudiera parecer, estamos peor en ese aspecto que en 2008. La deuda ha cambiado de manos pero no se ha reducido. Recuerdo lo que dije hace un año en mis Previsiones y que y se ha cumplido en el país heleno:

Mi opinión para 2011 es pesimista, creo que la crisis este año se enfrenta a los desafíos más graves con las mismas políticas y los mismos dirigentes que nos han llevado a ella, que han empeorado la calidad de vida de millones de personas para salvar a los malos gestores y que ya actúan a la desesperada: guerra de divisas, compras multimillonarias de activos, préstamos a países que en realidad son inyecciones de capital de difícil retorno a los bancos…y sólo queda asumir la siguiente fase da la crisis: la del impago de las deudas.

Otro factor que complica las predicciones en 2012 es el calendario electoral en muchos países, empezando por la probable salida de Sarkozy en abril/mayo y el reñido duelo Romney vs Obama en lo EUA. Dada la fuerte implicación del actual presidente francés en el diseño europeo –y las declaraciones del candidato socialista declarando su intención de renegociar el último acuerdo- el cambio ofrecería una imprevisibilidad evidente. Y en el caso norteamericano, especialmente la visión opuesta que ambos candidatos tienen del papel de la FED -el gran protagonista desde 2008 de esta crisis- puede cambiar radicalmente el panorama tras las elecciones y puede aumentar las posibilidades de una QE3 antes de ellas. Tomando todo este cóctel –al que por falta de espacio faltan ingredientes como un posible desplome de China y la India ya anticipado por sus bolsas este año-, y con poca fe en mi capacidad de predicción dadas las enormes variables, veamos las tendencias que preveo:

En general creo que si descartamos la previsión más catastrofista –disolución/reducción de la €zona- por menos probable, el 2012 no será tan negativo –con permiso de los “cisnes negros”- como apuntan las predicciones que han aparecido este último trimestre. Eso sí, sigo sin ver en una fecha cercana el final de esta crisis que creo que, por su duración, va a marcar a toda una generación.