Hasta hace sólo unos años, cuando te preguntaban «¿en qué trabajas?» y contestabas: «soy funcionario», la gente fruncía un poco el ceño. Hay que ser realistas: los funcionarios no estaban bien vistos. Sin embargo, en los tiempos en los que vivimos, contestan: «qué suerte, un trabajo para toda la vida». Nadie tuvo en cuenta lo que tuviste que estudiar, ni las rebajas de salarios, ni otra serie de penurias por las que pasaste antes de estar ahí.

De hecho, parece que últimamente, el mundo de los opositores, está creciendo y si no, que se lo digan a la Policía Nacional: 153 plazas y 36.275 personas apuntadas, es decir, 237 aspirantes por plaza. ¡Casi nada!

Sin embargo, en un estudio realizado por Trabajando.es a la pregunta de “¿Qué sectores te interesan para trabajar?”, un 48% de los encuestados respondió que la empresa privada. Un 28% se inclinó por las multinacionales, mientras que solo un 24% escogió las instituciones públicas.

Es más, según otro estudio realizado por Randstad, al 54% de los españoles les gustaría desarrollar su carrera profesional dentro de su empresa.

Bajo mi punto de vista, creo que hay serie de ventajas y desventajas en cada uno de los sectores. Pondré sólo las ventajas, ya que lo que son ventajas para uno, serán desventajas para el otro:

Ventajas del sector privado:

Ventajas del sector público:

Tal vez, lo que yo he considerado una ventaja, para ti no lo sea. Cada persona es un mundo y que a mi me beneficia, puede que a ti no. Si es así, también puedes darnos tu opinión.

 Siendo realistas,  ¿prefieres trabajar en el sector público o privado?