Uno se pone a mirar como está la bolsa y francamente le pueden entrar tentaciones. Por ejemplo, vemos que el Santander reparte un dividendo equivalente al 10% de su cotización y que en lo que llevamos de año ha bajado más de un 25%. O por ejemplo Tele5, ha bajado un 50% estos 9 meses y su dividendo roza el 9%. Si a esto le sumamos el mantra siemprealcista de los medios (como esta semana en Expansión Invertir a largo es garantía de éxito) podemos pensar que la bolsa tiene más recorrido al alza que a la baja y va siendo hora de invertir nuestros ahorrillos. Lo dice todo el mundo, si no hay riesgo, no hay ganancia.

Gráficamente se podría ilustrar así:


Traducción «No pulsar el botón» y debajo Tentación: ¿Quieres pasarte el resto de tu vida preguntándote…?»

Sin embargo, antes de pulsar el botón, es buena idea estudiar la situación y considerar las opciones posibles. Intenta responder a estas preguntas antes de sacar un euro de tu cuenta corriente:

¿Qué sabes?

Una de las primeras reglas de la inversión es evitar inversiones que no entiendas. ¿Qué sabes sobre las inversiones? Si quieres invertir en fondos de acciones, te resultará útil entender primero cómo funcionan las acciones y los fondos de inversión.

La buena noticia es que muchas de las inversiones más «habituales» de las que la gente se aprovecha, acciones y bonos, son bastante sencillas de entender. Comprender los fondos, incluyendo los fondos de inversión y fondos cotizados en bolsa, no es muy complicado. Como decía aquél, con dos tardes se aprende. Puedes empezar por ahí, dado que se puede aprender cómo funcionan rápidamente.

Puedes seguir con inversiones más complejas a medida que aumenten tus conocimientos. No olvides informarte sobre la inversión concreta que estés planteándote. Si quieres invertir en futuros energéticos, tendrás que aprender no solo cómo se comercializan los futuros, sino también cuáles son las características, movimientos del mercado y principios asociados a los distintos tipos de inversiones en energía (petróleo, carbón, solar, etc.) que te interesen. Ya sabes, si no sabes, mejor no te metas.

¿Cuál es tu tolerancia al riesgo?

Antes de empezar a invertir, ten en cuenta tu tolerancia al riesgo. Como te imaginarás, consiste en la medida de cuánto riesgo puedes asumir. Hay dos tipos de tolerancia al riesgo:

  1. Financiera: representa cuánto dinero puedes permitirte perder. No inviertas dinero del que no puedas prescindir.
  2. Emocional: en algunos casos, la elevada volatilidad de algunas inversiones puede generarte desasosiego. No únicamente es importante la tolerancia al riesgo financiera, sino también la tolerancia al riesgo emocional. Cuando salirte un poco de tu zona de comodidad sea algo probable, no inviertas en algo que te intranquilice mucho. Otros aspectos de tu vida se pueden ver afectados a medida que la ansiedad se apodera de ti.

Recuerda, si una leve pérdida te va a suponer un problema económico o simplemente de pérdida de sueño, piénsatelo dos veces.

¿Con quién deberías invertir?

Lo siguiente en lo que debes pensar es con quién invertir. Hay muchas opciones. Desde tu banco hasta servicios especializados de inversión online. Generalmente tu banco es la opción más cómoda, ya lo tienes contratado y puedes comenzar ya, pero quizás haya otras opciones más serias, con más variedad y seguramente con bastantes menos comisiones. Recuerda que los honorarios y comisiones que pagas van contra tus rendimientos, muchas veces a la hora de hacer balance no las solemos meter (quizás porque psicológicamente no nos interesa). De verdad, se te pueden ir todos los beneficios sólo en comisiones.

¿Inviertes o juegas?

En serio ¿crees que lo harás mejor que los mercados? ¿O es simplemente una corazonada?. Personalmente he invertido mucho en bolsa, sé que he ganado mucho pero también he perdido una barbaridad, francamente no me atrevo a usar el excel para hacer un balance porque la sorpresa podría ser mayúscula. Todos los días miro las cotizaciones, leo noticias a analistas e incluso me empapo de algún análisis y si pudiese viajar en el tiempo para darme un consejo a mi mismo, hace 10 años, habría sido que no fuese tan pardillo como para jugar en bolsa, ya que yo no invierto, juego.