Un placebo es una terapia que no tiene eficacia médica, pero que puede tener efectos curativos o paliativos si el paciente cree que en realidad está tomando una medicina. El placebo puede ser una pastilla o un tratamiento psicoterapéutico, que sólo tiene resultados por el mero hecho de que algunas personas creen que se están medicando.

Cuando la que está enferma es la economía o la sociedad, también podemos aplicar ciertos placebos que suelen tener características comunes.

Un ejemplo lo tenemos con las anunciadas subidas de impuestos a los más ricos, vamos que suben los impuestos a aquellos que no los pagan. Da igual el resultado, lo importante es aparentar que se hace algo, y que se castiga a una minoría acomodada.

Ayer vimos como extiendían la prohibición de las posiciones cortas. Hay que aparentar que se castiga a los antipatriotas que apuestan a la baja. Da igual que esta medida no sirva para nada (como bien se ha demostrado), queda bien de cara a la galería y da la sensación de que se está haciendo algo. No importa que esto pueda ayudar a crear otra burbuja bursátil, necesitamos nuestra pildorita alcista con urgencia.

Y también ayer el presidente de la comisión Europea, propuso una tasa sobre las transacciones financieras, que según sus cuentas, podría generar unos ingresos de 55.000 millones al año. Por la tarde, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) apoyaron dicha tasa ya que dicen que esta medida contribuiría a reducir la especulación de los mercados financieros sin desalentar la inversión.

Hoy me gustaría entrar en detalle sobre este placebo, perdón, medida. ¿Cuál es el interés real de esta tasa? ¿reducir la especulación o recaudar?.

Primero hagamos un poco de historia. Es muy fácil documentarse sobre esto ya que con cada crisis, sale de nuevo a la palestra. Ésto se escribió hace 3 años.

A partir de los años setenta y con la primera crisis del petróleo comenzó la discusión de si convenía más tipos de cambios fijos o tipos de cambio flexibles (flotantes), en un mundo con una creciente movilidad de capitales y dónde la desregulación, las telecomunicaciones y los sistemas informáticos hacían y hacen en cuestión de milésimas de segundo lo que antes podía llevar varios días. En este contexto, las naciones debían optar por uno de los dos modelos cambiarios básicos con sus consiguientes ventajas y desventajas. Por poner un ejemplo de las desventajas de tipo de cambio flotante baste recordar los graves problemas que experimentó la industria norteamericana en los años 80 (lo mismo que le está ocurriendo ahora), cuando el dólar americano se apreció frente al yen. Ahora es frente al euro. Entonces puso en peligro el apoyo de Estados Unidos a la liberalización multilateral del comercio y ahora también. Otro ejemplo es la apreciación del euro que se ha producido en los últimos años, y la consiguiente pérdida de competitividad de la industria europea. Pero los tipos de cambios fijos también han generado problemas. Algunos ejemplos ilustrativos lo constituyen las crisis del Sistema Monetario Europeo (1992 y 1993), la crisis de México en 1994, la de Asia en 1997, Brasil 1998 y Argentina 2001.

Aquí me toca hacer de liberal y aunque vaya contra la tendencia y lo políticamente correcto, creo que su aplicación sería completamente contraproducente. Vale, no es una idea original pero creo que es la postura más valiente, más razonada y menos demagógica. Creo que es una manera desesperada de sacar dinero. De esto se ha hablado mucho desde que en 1972 James Tobin la sugiriese y es que si en casi 40 años no se ha aplicado nunca, por algo será. Veamos alguna de las cosas que se han escrito.

¿Servirá esta tasa para reducir la especulación financiera como dice Gestha?.

Veamos que dijo Xabier Sala-i-Martín hace muchos años.

La tasa Tobin solamente debe gravar los movimientos de capitales “especulativos” de corto plazo y no los capitales “productivos” o inversiones de largo plazo. En la práctica, es muy fácil transformar los unos en los otros, por lo que a todos los especuladores les resultará sencillo evadir el impuesto y eso lo hace ineficaz.

Lo que nos lleva al segundo problema: al no poder distinguir entre “especulativos” y “productivos”, los defensores de la tasa Tobin acabarán pidiendo impuestos para “todos” los capitales. Eso reducirá la inversión extranjera, lo que será especialmente dañino para los países del tercer mundo cuyo principal problema es la falta crónica de inversión. La tasa Tobin es perjudicial.

¿Realmente se ingresarán los 50.000 millones estimados por Barroso?

Ayer Cárpatos (un conocido analista) comentaba lo siguiente:

Mi opinión ya la saben. Si hacen esto, Reino Unido, jamás adoptará la tasa y EEUU ni de milagro, con lo cual al aplicarla de forma unilateral, todos los mercados de derivados de los países que tomen la medida, posiblemente desaparezcan incluyendo futuro del dax, Ibex, eurostoxx, CAC, futuros y opciones sobre acciones, el volumen sobre valores de la bolsa española y demás que tomen la medida bajará de forma drástica, y mientras los valores y derivados de Reino Unido y EEUU se llevarán todo el volumen.

Con todo ello la recaudación no será de 55.000 millones sino de mucho menos y se destruirán puestos de trabajo y una industria. Los brokers de los países afectados lo pasarán mal, salvo que se reconviertan con tiempo a las zonas donde no afectará la medida.

En un mercado dominado por el corto plazo, piensen en lo siguiente.

Un operador particular que opere mucho en el futuro del dax, pongamos que paga ahora 2 euros con broker americano. Con la tasa la comisión pasa de 2 a 15,5 euros por futuro más o menos, lo cual hace imposible cualquier técnica de corto plazo.

El operador, por ejemplo yo mismo, lo que hará será como hay tiempo hasta 2.014, cambiar sus métodos y aplicarlos a futuros de zonas donde seguiremos pagando 2 euros de comisión.

No tiene sentido hacer la machada de tomar esta medida si no se toma de manera global. Creo que es un error grave. Sobre otros movimientos bancarios si se puede hacer de forma unilateral y recaudar bastante, pero sobre operativa en bolsa y derivados creo que es un error grave, y no me explico como no se dan cuenta. A Suecia le costó el 85% de pérdida de volumen en un día.

No nos engañemos, es simplemente otro impuesto más que no nos afecta directamente, solo se aplica a un colectivo con medios y conocimientos como para saltarse a la torera estas ocurrencias de última hora.

El problema es que no se atreven a aplicar medicinas de verdad, esas que te pueden dar un dolor de cabeza. Todos sabemos que curar una herida escuece y hace mucho tiempo que dejamos de fiarnos de magos que nos sanan con sus manos. Necesitamos medicinas ya y que se dejen de placebos, no vaya a ser que la herida se infecte todavía más. Basta ya de tanto buenrrollismo políticamente correcto.

Claro, que no hay que olvidar que una vez curado, habrá quitar la medicina… que muchas veces nos dejan con el tratamiento… Ah!… Y pedir responsabilidad al médico.