El pasado 11 de Agosto se prohibieron la operaciones de cortos en gran parte de las bolsas Europeas, a raíz de aquello, hice una encuesta con los siguientes resultados.

¿Te parece bien prohibir los cortos?

Hoy vamos a centrarnos en explicar a ese 31% qué son los cortos e intentar convencer a ese 51% que quizás se trata de un producto financiero necesrio que si bien hay que regularlo no hay que prohibirlo.

La venta en corto no es compleja, pero es un concepto que les cuesta entender. En general, la gente piensa que invertir es comprar un activo, conservarlo hasta que sube su valor, y finalmente venderlo para obtener un beneficio. Vender a corto es lo opuesto: un inversor gana dinero únicamente cuando un título a corto se deprecia.

La venta en corto implica muchos riesgos y obstáculo. La mecánica de una venta en corto es relativamente compleja en comparación con una operación normal. Como siempre, el inversor se enfrenta a elevados riesgos a cambio de elevados rendimientos potenciales. Es fundamental entender el funcionamiento de todo el proceso antes de entrar en él.

En primer lugar, describamos el significado de venta en corto cuando se compran acciones. Al comprar acciones, se compra una parte de la propiedad de una empresa. La compra y venta de acciones puede tener lugar a través de un broker o comprándola directamente a la empresa. Los brokers suelen ser el método más utilizado. Sirven como intermediarios entre el inversor y el vendedor y con frecuencia cobran unos honorarios por sus servicios.

Cuando un inversor va a largo en una inversión, este ha comprado una acción creyendo que su precio subirá en el futuro. En cambio, cuando un inversor va a corto, este anticipa un descenso en el precio de la acción.

La venta en corto es la venta de una acción de la que no es titular. Más concretamente, una venta en corto es la venta de un título que no es propiedad del vendedor, pero cuya entrega se promete. Puede sonar confuso, pero en realidad es un concepto sencillo. He aquí el meollo de la cuestión: cuando uno vende a corto una acción, el broker se la presta. La acción proviene del inventario del propio broker, de otro cliente de la empresa o de otro broker. Las acciones se venden y los beneficios se ingresan en su cuenta. Antes o después, deberás «cerrar» la venta en corto comprando el mismo número de acciones (llamado cobertura) y devolverlas a tu broker. Si el precio cae, puede comprar la acción a un precio inferior y obtener un beneficio de la diferencia. Si el precio de las acciones sube, tendrá que comprarlas a ese precio más elevado y perderá dinero.

La mayoría de las veces se puede mantener una venta en corto tanto tiempo como se desee, aunque se cargan intereses, por lo que mantener una venta en corto abierta durante mucho tiempo cuesta. Sin embargo, se puede ver obligado a cubrir si el prestamista quiere recuperar la acción que tienes prestada. Los brokers no pueden vender lo que no tienen, por lo que o bien te propondrá nuevas acciones que tomar prestadas, o tendrá que cubrir. Esto se conoce como salir. No ocurre con frecuencia, pero es posible si muchos inversores están vendiendo a corto un título en concreto.

Como no eres titular de la acción que estás vendiendo a corto (la tienes prestada y luego la vendes) debes pagar al prestatario de acción cualquier dividendo o derecho que haya podido producirse durante el préstamo.

Se puede pensar en el resultado de una venta en corto como lo básicamente opuesto a una operación regular, pero la mecánica subyacente a una venta en corto da lugar a algunos riesgos únicos.

  1. La venta en corto es una apuesta. La historia ha demostrado que, en general, las acciones tienen un movimiento ascendente. En el largo plazo, la mayoría de acciones aumentan de valor. Por ello, incluso si una empresa apenas mejora a lo largo de los años, la inflación elevaría el precio de su acción de algún modo. Lo que esto significa es que vender a corto es apostar contra la dirección general del mercado. Por tanto, si la dirección es en general ascendente, tener abierta una venta en corto durante mucho tiempo puede volverse muy arriesgado.
  2. Las pérdidas pueden ser «infinitas». Cuando se vende a corto, las pérdidas pueden ser infinitas. Una venta en corto implica pérdidas cuando el precio de la acción sube y la acción (teóricamente, al menos) no tiene limitaciones en lo alto que puede subir. Por ejemplo, si se venden a corto 100 acciones a 65$ cada acción esperando obtener un beneficio, pero las acciones suben hasta 90$ cada una, se acaba perdiendo 2.500$. Por otro lado, una acción no puede bajar de 0, por lo que la tendencia al alza está limitada. En resumidas cuentas se puede perder más de lo que se invirtió inicialmente, pero lo máximo que se puede ganar es un 100% si la compañía cierra y la acción pierde todo su valor.
  3. Vender en corto acciones implica utilizar dinero prestado. Esto se conoce como el comercio de margen. Cuando se vende en corto se abre una cuenta de margen que permite tomar dinero prestado del broker utilizando la inversión como garantía. Igual que cuando se compra sobre margen, es fácil que las pérdidas se vayan de las manos porque se debe cumplir unas garantías mínimas (el 15% en la bolsa española). Si la cuenta se divide por debajo de esto, se estará sujeto a una petición de garantía adicional, y obligado a meter más efectivo o liquidar la posición.
  4. Las restricciones de la venta en corto pueden sacar beneficios de su inversión (Short Squeeze). Cuando los precios de la acción suben las pérdidas de los vendedores a corto se elevan, a medida que estos se apresuran a comprar la acción para cubrir su posición. Esta premura crea una elevada demanda por la acción subiendo rápidamente el precio incluso más. Este fenómeno se conoce como restricción a la venta en corto.
    El mejor ejemplo lo tenemos con lo que ocurrió con VW y Porsche hace 3 años. Veamos brevemente qué ocurrió.
    Hay lecciones que no se olvidan. Y esta es la historia de la que parece ser una de ellas. Una compañía, un accionista y varios tripulantes incómodos. Short squeeze, o zumo de bajistas. La semana negra de la bolsa, del 6 al 10 de octubre, no todo bajaba en bolsa. El 7 de octubre, se gestaron los primeros movimientos en Volkswagen (VW). El mayor fabricante de automóviles de Europa llegó a subir un 55% durante la sesión, pero terminaba el día con caídas del 1,8%. La cobertura de posiciones cortas -que supone la recompra de las acciones vendidas- por parte de varios fondos hedge circulaba en el mercado como explicación, ante las informaciones que apuntaban a que Porsche rugía motores para elevar el control en el capital. Comenzó entonces el short squeeze -ruptura de posiciones bajistas- más violento que se ha vivido en los últimos años.
  5. Incluso si tienes razón, puede ser en un momento equivocado. Que malo es tener razón demasiado pronto. Aunque una empresa esté sobrevalorada, posiblemente su valor podría tardar más de lo esperado en bajar. Entre tanto, eres vulnerable al interés, a peticiones de cobertura adicional y a salirse. Tanto los académicos como los agentes han intentado durante años proponer explicaciones a por qué el valor de mercado de una acción varía de su valor intrínseco. Aún tienen que proponer un modelo que funcione siempre, y probablemente no lo logren nunca. ¿Cuánto tardaron las constructoras en pincharse en la bolsa española?. Lo suficiente como para arruinar a cualquiera que hubieses previsto el crack inmobiliario cuando ya había señales claras.

Algunos críticos consideran que las ventas en corto son la principal causa de las caídas de los mercados, como en la caída de 1987 o la de este Agosto. A pesar de sus críticos, es injusto negar que la venta en corto es una contribución importante al mercado:

Mientras los conflictos de interés de la banca de inversión impiden que algunos analistas realicen una investigación totalmente imparcial, las obras de los vendedores en corto con frecuencia se consideran como algunas de las investigaciones más detalladas y de mayor calidad en el mercado. Se dice que los vendedores en corto evitan las crisis realmente porque son la voz de la razón durante agudos mercados alcistas.

Sin embargo, la venta en corto también tiene un lado oscuro,con un reducido número de agentes que utilizan tácticas poco éticas para obtener un beneficio. Algunas veces llamada «en corto y tergiversar», esta técnica tiene lugar cuando los agentes manipulan los precios de las acciones en un mercado bajista adoptando posiciones a corto y utilizando después una campaña de calumnia para bajar las acciones que son su objetivo. Esta es la versión espejo de inflar y vender, en la que los pillos compran acciones (adoptan posiciones a largo) y proporcionan información falsa que provoca el aumento de la acción que les interesa.