La semana pasada hablamos sobre el efecto que tuvo el «sesgo de lo reciente» (dar más peso a los acontecimientos recientes) en la incapacidad de los ecnomistas para prever las actual crisis. Lamentablemente, esta parcialidad por lo reciente seguramente también te afecta a ti, haciendo que tomes decisiones financieras erróneas y forzándote a abandonar lo que considerabas una buena estrategia a largo plazo.

La parcialidad de lo reciente en las inversiones puede manifestarse de muchas maneras. Por ejemplo:

Cuando tomas este tipo de decisiones, están permitiendo que los acontecimientos recientes afecten a tu estrategia a largo plazo hasta el punto de abandonar lo que una vez consideraste una estrategia segura. En ocasiones, las cosas te saldrán bien, pero históricamente sabemos que no es inteligente reaccionar de esta manera.

Estos son los resultados probables:

Permitir que las noticias y los acontecimientos recientes controlen tu estrategia nunca es bueno. En cambio, deberías construir una estrategia que podría capear los altibajos. Podría ser tan sencilla como:

Puedes sentir el impulso de reaccionar a los acontecimientos recientes y las novedades, pero la historia nos dice que no es el mejor procedimiento. Como tal, es mejor encontrar una estrategia que funciona para ti y atenerte a ella.

Nunca jamás debes tomar decisiones económicas cuando estés eufórico o hundido.