13 COMENTARIOS

  1. Me estoy fijando en los simbolos del camión y hay que ver la obsesion que tienen con las manos que dos de ellos se hacen representar por una mano que trinca algo.

    Y el otro CCOO es como un comecocos.

    ¿No hay nadie que tenga un simbolo de manos abiertas, como manos limpias?

  2. 2 rcalber

    A veces queremos que los resultados de nuestros actos se vean reflejados de inmediato… paciencia y perseverancia. El tiempo es nuestro mejor “socio”.

    Existe un dicho popular que dice “Manos que no dais… que esperáis”,… pues eso.

     

     

  3.  
    Rajoy asegura que en dos años «arreglará» la economía
    En una entrevista a El Mundo, Rajoy ha señalado que no tiene «la más mínima duda» de que, en caso de ganar esos comicios, el plazo será más reducido que los cinco años de reformas previstos por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
    «Estoy absolutamente convencido de que se podría conseguir (la creación de empleo) en dos años. Recuerdo que en el año 1996 había un 22% de paro, tuvimos que tomar medidas y, sobre todo, fuimos capaces de generar confianza y, a partir de ahí, crecimos», ha apuntado.
    Asimismo, ha descartado una posible intervención a España, a pesar de que ha señalado al Gobierno como responsable de la «desconfianza» en la economía española. En este sentido, ha asegurado que las empresas españolas son «muy potentes» y hay unos trabajadores «muy cualificados».
    Respecto al actual acuerdo con los sindicatos para la reforma de las pensiones, Rajoy se ha mostrado «favorable» y se ha mostrado confiado en que el Ejecutivo escuche las propuestas ‘populares’ para mejorarla. Así, ha reiterado la necesidad de que «haya gente trabajando y cotizando», al tiempo que ha incidido en la importancia de priorizar que la gente «efectivamente» se jubile a los 65 años.
    Entre las propuestas incluidas en un plan a cuatro años que presentará en las Cortes -sin especificar la fecha-, ha adelantado que propondría «bajar selectivamente» algunas cotizaciones, como en el caso de empleo juvenil. En este misma línea, ha señalado que también reduciría los impuestos al ahorro «en cuanto pudiera».
    En cuanto a la reforma del sistema financiero, el líder del PP ha pedido «transparencia», debido a que el Banco de España ha estimado en 20.000 millones de euros las necesidades de capital del sistema «y no son las cifras que manejan otros». «Quien debe de saber si esa cifra es adecuada es el Banco de España y a mí no me ha comunicado nada, ni al conjunto de la opinión pública», ha criticado.
    Asimismo, ha lamentado que el Gobierno no haya pactado con el PP la opción de entrar en las cajas de ahorro, ya que la propuesta únicamente le fue enviada «dos o tres días antes» de ser anunciada. Para Rajoy, si el Estado tuviese que entrar en el capital de las cajas, tendría que ser «en situación límite y por un mínimo» periodo de tiempo.
    Además, ha criticado la actuación del Banco de España que, a su entender, ha cambiado las reglas para las cajas de ahorro «a mitad del partido». «Algunas cajas han hecho un plan para sanear activos y bajar capital y ahora se encuentran con que el Gobierno les exige una subida de capital», ha afirmado.
    Otra de las medidas de Rajoy de cara a combatir la crisis sería la de «privatizar o cerrar» la mayoría de las 4.000 empresas y entes públicos y «suprimir» la mayor parte de los asesores y del personal de confianza que está adscrito a todas las administraciones.
    Además, considera necesario que las comunidades estudien el cierre de embajadas y de organismos «superfluos», como en el caso de los diferentes defensores del pueblo de cada comunidad. «No puede haber 17 normas en temas tan importantes como medio ambiente, las grandes superficies o transportes». Asimismo, contemplaría la posibilidad de bajar el IVA del sector turístico del 8% al 4%.
    Rajoy ha asegurado que, en caso de llegar al Gobierno, dará «autorización» para que las televisiones autonómicas puedan tener una gestión privada. «Que no quepa la menor duda que modificaré la actual ley para otorgar esa autorización», ha manifestado.
    El líder del PP se ha mostrado contrario al cierre de Garoña y ha resaltado que paralizaría el cierre de la central nuclear, en caso de que el Consejo de Seguridad Nuclear afirmase que «cumple las condiciones de seguridad» necesarias.
    Por último, ha explicado que a día de hoy no apoya la creación de un copago sanitario. Respecto a los inmigrantes, prevé la creación de un «contrato de integración» que implicase aceptar la Constitución, aprender el idioma y «respetar las costumbres» españolas.

  4. BBVA ha presentado un incidente de nulidad contra el auto que considera suficiente la entrega de la vivienda al banco para saldar la deuda hipotecaria, alegando que sus razonamientos jurídicos son «arbitrarios», según el escrito presentado hoy por la entidad, al que tuvo acceso Europa Press.
     La entidad considera que el auto «lesiona el derecho fundamental de BBVA a la tutela judicial efectiva» porque sus argumentos para desestimar su recurso «resultan irrazonables o arbitrarios, en el sentido técnico-jurídico».
     El banco ha presentado ante la Audiencia Provincial de Navarra este incidente de nulidad del auto, que es firme y previo a la presentación de un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.
    BBVA considera que esta resolución hecha pública ayer «no tiene como base el ordenamiento jurídico, sino una valoración moral subjetiva» por parte del tribunal. El auto concluye que la actuación de BBVA se ajusta a la ley pero es «moralmente rechazable», dentro del contexto actual de la crisis económica y de la «mala gestión» de los bancos del sistema financiero.
     El auto determina que la actuación de BBVA «no constituye un abuso de derecho», pero considera que la disminución de valor del inmueble no sirve como garantía a la entidad para seguir reclamando los pagos mensuales de la hipoteca al cliente, después de tener que quedarse con la vivienda tras una subasta que quedó desierta.
    El banco alega que, en caso de que se llevara esta resolución «hasta las últimas consecuencias», habría que derogar o considerar inaplicables los artículos 579 y 681 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), que regulan las ejecuciones hipotecarias y el procedimiento para exigir el pago de estas deudas.
     No se podrían celebrar subastas
    Esto supondría que «dejaría de tener sentido la celebración de una subasta para la ejecución de bienes hipotecados», ya que bastaría con adjudicarlos por su valor de tasación inicial al acreedor hipotecario.
     En concreto, la ley atribuye la facultad al acreedor hipotecario para que pueda elegir la adjudicación a su favor por un 50% del valor de tasación, un sistema que «dejaría de tener sentido alguno».
    La ley establece que el bien pueda adjudicarse por el 50% de su valor de tasación y no por el 100% de ese valor, a elección libre del acreedor ejecutante. La entidad considera que el auto «niega esa posibilidad» legal y le obliga a adquirir el inmueble por el 100% de su valor.
    Además, el BBVA presentará recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por una presunta infracción del artículo 24 de la Constitución Española (CE) en su vertiente de derecho de la ejecución de lo resuelto y respecto a la intangibilidad de las resoluciones judiciales.
    La entidad recurre, en este caso, el auto dictado el 24 de septiembre de 2009 por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Estella, que acordó la adjudicación del inmueble al BBVA por 42.895 euros, donde se reconoce que «el precio de adjudicación es inferior al de las cantidades adeudadas».
    La entidad considera que el auto de la Audiencia Provincial ha prescindido de dicha resolución «desconociendo de modo directo su parte dispositiva que, en consecuencia, deja de surtir efecto alguno», salvo en la parte de la adjudicación. Esto supone también una lesión del artículo 24.1 de la CE por haberse desconocido la fuerza de «cosa juzgada».
    Según el auto, el comprador, además de perder la vivienda, debía pagar 30.000 euros más, de los que 8.000 correspondían a intereses y gastos, para saldar la deuda, de más de 70.000 euros. La Justicia ha dado la razón al consumidor, entendiendo que el inmueble cubre el capital prestado, lo que jurídicamente se conoce como ‘dación en pago’, una figura no reconocida en la Ley Hipotecaria española.
     

  5. La fórmula de la corrupción
     
     
    Parafraseando a la película «Wall Street 2», diríase que «la corrupción nunca duerme». La cuestión radica en averiguar qué la mantiene despierta o en términos matemáticos, si es posible encontrar una fórmula que explique tan pernicioso fenómeno. Me atrevo a aventurar que la ecuación de la corrupción se enunciaría así: K=(I+N)xC.

    Donde «K» es la corrupción; «I», la inmoralidad del sujeto; «N» son las normas jurídicas imperfectas; y «C», el contexto político degradado.

    En otras palabras, es corrupto quien puede (las normas jurídicas sobre controles tienen agujeros como el queso gruyère), si además quiere (las normas morales no lo frenan para abusar de los dineros públicos) y si recibe el estímulo de un contexto político relajado. En consecuencia, para evitar el resultado de la corrupción habría que actuar sobre los parámetros que la incrementan.

    El factor moral se escapa a las medidas públicas por ser la resultante de la educación familiar, experiencias personales, educación y religiosidad, de manera que ahí el Derecho poco puede hacer.

    En cambio, las normas jurídicas admiten mayor calidad técnica y mayor grado de efectividad en cuanto a controles de la legalidad de las decisiones públicas, particularmente en el ámbito de la contratación. El problema brota cuando leyes cándidas «en nombre de la madre eficacia» relajan los controles de los procedimientos administrativos propiciando figuras de doble uso, como el procedimiento de urgencia, procedimiento negociado, contratos menores, etcétera. Y digo de doble uso, porque, según quién las utilice, actúan como los medicamentos, capaces de salvar al paciente si se usan moderadamente o matarlos si se abusa de ellos.

    Pero «un agujero no hace granero», de manera que «la ocasión» para la corrupción cuenta con la complicidad de otras normas cojitrancas. Por ejemplo, si el legislador (o el Ejecutivo) confía la responsabilidad máxima del uso de tales técnicas a funcionarios leales al «todo vale» (altos cargos, eventuales, funcionarios de libre designación); si la norma es tolerante en cuanto a regalos y compadreo entre proveedores y políticos; o si la normativa contable y presupuestaria no contempla controles de los destinatarios reales de los pagos públicos.

    El empuje para sucumbir a la «tentación» vendrá dado por el contexto de relajo en la moralidad del sector público (altos cargos frívolos que toman decisiones frívolas), que a los ojos del potencialmente corrupto puede proporcionarle para su fuero interno la coartada sociopolítica para comenzar su escalada en la corrupción contractual. Y es que el corrupto no nace, sino que se hace, y además crece siguiendo varios escalones descritos en un imaginario «Manual del corrupto».

    El primer escalón se sube el día en que un contrato es adjudicado por urgencia o directamente a un determinado proveedor, salvando el escollo de la falta de consignación presupuestaria o de trámites burocráticos, para conseguir una apremiante meta del programa electoral o rentabilizar políticamente una decisión. Las normas no entienden de urgencias en las inauguraciones de edificios o puesta en marcha de servicios públicos, y por eso, la autoridad de turno se siente con fuerza para saltárselas si no la frena el funcionario de turno, tarea muy difícil por la distinta situación jerárquica de ambos, como la asumida por Sancho para hacer desistir a Don Quijote de emprenderla con los molinos.

    El segundo escalón se salva cuando el político o alto funcionario corrupto se percata con ronroneo gatuno de que, si una vez atravesó la línea roja y no pasó nada, podrá seguir utilizándola y convertir la excepción en pauta normal.

    Al tercer escalón se asciende cuando se produce la magia del encuentro de dos tendencias. La del político que quiere soluciones rápidas sin importarle las normas (y descubre que «no pasa nada»), y la del empresario sin escrúpulos que como el genio de Aladino da respuesta instantánea a sus deseos.

    El cuarto escalón es el de la consolidación de las estructuras de decisión paralelas, donde todos juegan con la pólvora del rey y donde la puerta de emergencia excepcional de un contrato «fuera de ley» se convierte en una puerta giratoria habitual. El empresario surte al político y el político se deja querer por el empresario, sirviendo de puente el alto funcionario, que también saca tajada.

    Por ello, mientras se mantenga ese desprecio por las normas de control (tildadas de enemigas de la eficacia) y mientras no se consiga la plena ejemplaridad en la clase política, me temo que la corrupción seguirá existiendo, e incluso para el ciudadano podría ofrecerse otra ecuación que explique su impresión ante la corrupción en los siguientes términos: «CR» (corrupción real)- «CND» (corrupción no denunciada) – «CNP» (corrupción denunciada y no probada) – «CP» (corrupción prescrita) = «K» (cachondeo).

  6. Se me olvidaba: yo soy parte de ese sistema de control. A nadie le gusta recibir a un inspector, pero sin control lo que queda es descontrol.

  7. A mi el decreto de las pensiones me ha matado. No estoy de acuerdo con que firmen los sindicatos, a pesar de las mejoras, que ha mi no me van a servir.

    Hice huelga para dar fuerza a los sindicatos, otros no la hicieron ¿tu?, otros pedian consenso para salir de la crisis y hacer las reformas (recortes), yo no, ¿tu?.

    La viñeta es demagogia barata y oportunista, puesto que es evidente que la decision estaba tomada de antemano por el gobierno y eran lentejas. En todo caso la viñeta deberia ser PP-PSOE que comparten la necesidad de reformas (recortes), y las siglas de los sindicatos un ancla incapaz de parar la «puta furgoneta».

    Mas huelgas, manis y caña es lo que hace falta. Nos estan jodiendo vivos.

    Aupa

  8. Las pequeñas y medianas empresas se enfrentan a un escenario de mayor actividad, pero sin herramientas para crecer. La falta de financiamiento bancario y la caída de la rentabilidad serán los principales escollos a sortear durante este año.
    En estos años, las pequeñas y medianas empresas (Pyme) no habían tenido un escenario tan prometedor como el actual: el consumo crece, la actividad está en alza y el Gobierno promete seguir protegiendo al mercado interno.
    Sin embargo, nunca como ahora cuesta tanto avanzar: no hay crédito para financiar el crecimiento, los mayores costos y los salarios reducen la rentabilidad y para peor las elecciones generan muchas dudas.
    Frente a una economía que exige más y más, las Pyme se enfrentan a los dilemas de crecer. Sumar tecnología o arreglarse con lo que tienen, tomar personal o elevar la producción con el actual plantel, mejorar los procesos internos o apostar a nuevos productos, son sólo algunas de las preguntas que se hace el sector.
    Según Rubén Martos, presidente de Federación Comercial (Fedecom), despejadas las dudas por los efectos de la sequía, se espera que las Pyme de la provincia crezcan 6, 5 por ciento en volumen de actividad, ya que se estima un buen desempeño de la zona agrícola y ganadera, como también en la industria metalmecánica, que tendrán su derrame en el comercio y el sector inmobiliario.
    Para Eduardo Fernández, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), el contexto macroeconómico (la continuidad de los superávit fiscal y comercial y la estabilidad del dólar) también «ofrecen un panorama de crecimiento para el sector».
    El desafío es sostener la rentabilidad en un contexto inflacionario, cuando las Pyme no pueden actualizar los precios por competencia de las grandes empresas y la importación.
    La primera edición de la Encuesta IeralPyme, que presentó este mes el instituto de la Fundación Mediterránea, arroja un dato preocupante: en 2010 aumentaron su rentabilidad 51 por ciento de las grandes empresas, 35 por ciento de las medianas y sólo 26 por ciento de las pequeñas; además, las mayores caídas se registraron en las medianas empresas (44 por ciento) y en las más chicas (33 por ciento).
    «Las grandes empresas comenzaron a recuperarse a mediados de 2009; las medianas recién a partir de 2010 se subieron al tren de recupero, mientras las micro todavía tienen un cierto retraso. Hay una relación directa entre el tamaño de la empresa y las posibilidades de recuperación», resalta Luciano Crisafulli, investigador responsable área Pyme del Ieral.
    El rol de la rentabilidad. La caída de la rentabilidad no sólo impacta en el presente, sino también en el futuro. Según el Ieral, para las pequeñas empresas el capital propio es la fuente de financiamiento en 79 por ciento de los casos, mientras que el crédito bancario apenas llega a 14 por ciento.
    «Los mayores costos quitan fondos y si no pueden acumular ganancias no pueden invertir», advierte el economista.
    El financiamiento «es el talón de Aquiles de las Pyme y el problema es la falta de políticas con el conjunto del sistema bancario», advierte el titular de Apyme, entidad que viene reclamando la reforma a la Ley de Entidades Financieras.
    Esta menor rentabilidad incide en forma directa en la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
    La Encuesta IeralPyme resalta que en 2011 esperan invertir en innovación 93 por ciento de las grandes empresas, 85 por ciento de las medianas y 69 por ciento de las micro empresas, lo que muestra que la posibilidad de invertir también está en relación al tamaño de la firma.
    En el destino de las inversiones, también se juega un aspecto clave del mercado: para la mejora en la calidad de los procesos invertirá 59 por ciento de las grandes empresas, 37 por ciento de las medianas y 24 por ciento de las pequeñas.
    «Esto genera un círculo vicioso: la fuente de la inversión es la rentabilidad, pero como no alcanza para invertir en mejorar procesos pierde competitividad, lo que termina afectando aún más la rentabilidad. Hay que generar fuentes de financiamiento», insiste Crisafulli.
    Cuentas pendientes
    Para Eduardo Fernández, el escenario electoral previsto para 2011 no sólo genera dudas sobre el futuro, sino que además retrasa el abordaje de las cuentas pendientes con el sector, el tratamiento de problemas que marcan la suerte de las Pyme.
    «Esto impide que la dirigencia actúe unida para fijar los temas de agenda, como el financiamiento y la reforma de la ley de entidades financieras, una nueva ley marco para las micro, la orientación de los recursos del Estado, una verdadera reforma fiscal que elimine impuestos distorsivos para el sector como el impuesto al cheque», advierte el presidente de Apyme.
    Según la encuesta del Ieral, la inestabilidad política preocupa a 52 por ciento de las grandes empresas y de las micro y a 32 por ciento de las medianas empresas.
    La carga impositiva es observada como un obstáculo para 32 por ciento de las medianas empresas, para 17 por ciento de las pequeñas (sector con mayor la evasión) y para el seis por ciento de las grandes empresas (que diluyen el costo impositivo en sus grandes volúmenes de producción).
    La legislación y el costo laboral es la segunda preocupación de las empresas. La mayor inquietud es en las grandes (33 por ciento), ya que a medida que se reduce el tamaño aumenta la informalidad

  9. Sindicatos tragando??? Querrás decir la sociedad española y los trabajadores tragando. Todos queremos más, pero mojarse el culete o dar la cara ante el empresario o el jefe, de eso nada. Eso para el sindicalista, como si fuera Superman. Lo que no sirve de nada cuando el empresario conoce que detras de éste no viene nadie. Después de tanto poner a parir la huelga anterior, ahora ¿era momento de hacer otra? Porque razones nos sobran. Pero a los currantes nos faltan pelotas. Además no somos tan europeos como nos gusta creer. Para eso solo basta mirar por encima de los Pirineos. En Francia si que se han mojado y «han caído» con la cabeza alta. Aquí hemos hecho lo de siempre. Que sea otro el que de la cara y nos resuelva los problemas. Pero ese otro está más solo que la una y, patronal y gobierno lo saben. A partir de ahi esto es lo que hay. Que pena que la apatía general se vaya a llevar en los próximos años buena parte de lo sudaron y sangran nuestros abuelos y bisabuelos.
    Y si el acuerdo sobre las pensiones es malo, pues nada, mejor haber dejado al gobierno hacer lo que pretendía. O mejor esperar a que llegue el PP y se lo cargue todo de un plumazo. Y es el colmo que esta PPandilla vaya de defensor de los jubilados, los parados y los trabajadores. Quizás los españolitos nos hemos creido que éramos ricos por la pujanza de los últimos años, que bastaba con ver al personal tirando la casa por la ventana en las Navidades de 2006, 2007 y 2008. Nos han vendido una moto sin manillar, la hemos comprado (unos más que otros) y ahora reclamamos al maestro armero. «TIPICAL ESPANISH».

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