En el histórico debate televisado previo a las elecciones presidenciales de 1980 en los Estados Unidos entre el entonces mandatario Jimmy Carter y su desafiante Ronald Reagan –que iba por detrás en las encuestas-, este último le preguntó a la audiencia: «¿Vive usted mejor que hace cuatro años? Si su respuesta es no, vote por mí». Y ganó. En todas las democracias existe un voto “ideológico” que no suele variar en cada elección pero quienes suelen decidir el vencedor son los indecisos, que en épocas de crisis suelen “votar con el bolsillo”, es por eso que hace semanas comenté que el efecto elecciones en los EUA en Noviembre podría ser un factor alcista. La riqueza de la familia media norteamericana depende del valor de su vivienda y de su cartera de acciones (activo fundamental también en su fondo de pensiones) y el equipo de Obama no quiere un Congreso republicano que pueda entorpecerle los dos años que le quedan de presidencia. Los planes populistas de ayuda a las pymes, el postergar la subida de impuestos a después de las elecciones, las declaraciones de la organización gubernamental NBER decretando que la recesión acabó hace 15 meses, la FED asegurando la liquidez que haga falta, la lectura positiva de los deprimentes datos inmobiliarios “porque reflejan estabilización”…son factores que han apoyado el fuerte rally alcista de la bolsa americana en Septiembre, ¿Tienen algo que ver con el calendario electoral? Quién sabe, pero parece que últimamente es la economía la que influye más en la política que al revés.

En España la única oposición que ha conseguido variar el rumbo de la política económica del gobierno no ha sido ni la del PP ni la de los sindicatos sino la de los mercados financieros. Sin su presión, en mayo no se hubiera decidido un ajuste que ha sido similar en varios países de Europa y que aparece reflejado en las cifras de los próximos Presupuestos Generales del Estado. Su aprobación el viernes pasado y el apoyo parlamentario pactado que los hará realidad son una teórica buena noticia para los inversores extranjeros, que prefieren la estabilidad política de un gobierno que ha apostado por las mismas recetas que Reino Unido y Alemania…aunque también supone un alto riesgo ya que incluye unas previsiones de crecimiento, déficit, deuda, tasa de paro…que serán vigiladas con detenimiento. Es más, quedan 3 meses de 2010 para cumplir con las previsiones de este año y lo que hoy parece confianza y que nos está diferenciando las últimas semanas de los problemas irlandés y portugués puede trocarse en huida masiva de capitales si nuestras instituciones –gobierno y comunidades autónomas- no son capaces de reducir el déficit.

Es triste pero el proceso de fuerte gasto público que se eligió -casi unánimemente- para vencer a esta crisis amenaza la solvencia de algunos países y esto les ha convertido en rehenes de la financiación internacional para poder colocar las ingentes cantidades de deuda con lo que nos encontramos que los CDS, las agencias de calificación o los diferenciales contra el bund alemán tienen más peso político que una huelga general o una posible moción de censura parlamentaria. Muchos ven como un éxito que si hace unos meses nuestra prima de riesgo era similar a la irlandesa ahora la suya nos doble cuando lo que nos muestra esto es que ellos han empeorado mucho y muy rápido y que lo mismo nos puede pasar a nosotros: no es algo positivo que un país dependa tanto de la voluble y errática evolución de los mercados. Tampoco lo es que nos estemos acostumbrando a que España genere tantas dudas desde hace tanto tiempo y nos conformemos porque a otros les va peor.

Se ha exagerado tanto sobre nuestra situación económica, se ha dicho con tanta ligereza que íbamos a alcanzar este año una tasa de paro del 25%, se han escrito con tanta irresponsabilidad términos como corralito o quiebra, se ha especulado tanto con lo peor que ahora los defensores de esa visión han conseguido el efecto contrario, que muchos acaben viendo como un éxito que todo eso no ocurra cuando en realidad es un desastre que seamos líderes del paro europeo, estemos a la cola del crecimiento, hayamos elegido el camino del recorte de derechos y la subida de impuestos, que numerosos ayuntamientos retrasen pagos y algunos hasta los cancelen y que el Tesoro aún tenga que emitir tan por encima de Alemania para poder financiarse. Estamos mal, y el primer paso para dejar de estarlo es que la solvencia de España deje de estar en entredicho, y por eso la principal labor de nuestros gestores públicos, estatales y locales (fuera de calendarios electorales, huelgas o lo que sea), debe ser trasmitir que son capaces de ser disciplinados y trasparentes con el presupuesto público. Es muy difícil serlo si se basan en unas previsiones económicas irreales que buscan el aplauso a corto plazo sin contar el efecto negativo que tendrán en el futuro si no se cumplen. Esperemos no sea este el caso de los Presupuesto Generales del Estado 2011 ya que durante ese año se calcula que el Tesoro Público deberá emitir unos 192.000 millones de euros brutos en letras, bonos y obligaciones, que podrían ser más si los intereses se disparan.

El constante aumento de diferenciales de los bonos periféricos europeos es doblemente grave ya que sucede a pesar de que BCE esté comprándolos en mercado. Y el que Merkel se haya posicionado en contra de ampliar el fondo de rescate europeo no es tranquilizador pero de momento los mercados bursátiles están digiriendo estas malas nuevas con relativa calma mientras el oro, el € y el crudo suben con fuerza. La tónica esta semana en las bolsas europeas ha sido de alta volatilidad intradiaria y cierres lejos de mínimos gracias a la fortaleza de la bolsa americana, que ha cerrado el mes (el mejor en 71 años, el Nasdaq +12% mensual y de media de los 3 principlaes índices +17% de subida este trimestre) ganando diferencial, justo lo contrario de España, que tuvo menos ganancias (+3.21%) que la media europea (en torno al +5%) ya que –volvemos a la errática de los mercados- a ratos se acuerda de la crisis irlandesa y portuguesa y de la –en teoría ya descontada– rebaja del máximo Rating de España con el que aún nos calificaba Moody´s. Aunque las estadísticas bajistas de Septiembre han fallado recuerdo que en el corto plazo los factores estacionales siguen siendo negativos hasta mediados de octubre si bien en el medio plazo históricamente, el Dow Jones gana una media del 24% entre el 30 de Septiembre de este año y el 6 de Septiembre del año anterior a las elecciones según la Teoría de los Ciclos Presidenciales y en general el último trimestre del año es alcista. Todos estas estadísticas creo son mucho más probables de cumplirse en contextos “normales”, la excepcionalidad de la situación actual me lleva a ser más escéptico. Estos días –aparte de la temporada de resultados empresariales recién iniciada- llegarán los datos de empleo mensuales que serán un buen termómetro del otoño que nos espera y quizás nos aclaren dudas, sin olvidar que el jueves hay reunión del BCE. No se esperan grandes cambios pero habrá que estar atentos a las declaraciones de Trichet después que el miembro del Consejo de Gobierno del organismo, Jürgen Stark, afirmara que no se van a renovar algunas de sus medidas de apoyo cuando finalicen a finales de año.

Algunas opiniones.

Algunos datos.

Bolsas del mundo más y menos rentables en 2010 a cierre de Septiembre:


Que traducido es:

Las Mejores:

Las peores: