Cuando uno no se fía de la economía al final acaba sustituyendo el dinero por otras cosas, el mejor ejemplo lo vimos por aquí con lo que ocurrió en Alemania ,con el tabaco.

Como el marco se inutilizó en gran parte como medio de cambio en la Alemania de después de 1945, se empezó, como siempre, a usar sustitutos. Más concretamente, hubo un retorno a una de las monedas clásicas de antaño, a saber, el tabaco. Este podía tenerse ahora en una forma muy superior. En vez de la hoja que pasaba torpemente de mano en mano, o del a veces sospechoso certificado del almacén, estaba el recién acuñado y estandarizado cigarrillo. Era el equivalente, en todos los aspectos, de una moneda reputada. El cigarrillo suelto era una excelente calderilla y el paquete de veinte cigarrillos o el cartón de doscientos eran múltiplos adecuados para mayores transacciones. La forma decimal resultaba modificada, pero no hasta el punto de presentar dificultades matemáticas.

E incluso cuando tampoco nos fiamos de los indicadores económicos podemos tirar de otros como el índice Big Mac o las ventas de Champagne. Así que hoy vamos a juntar ambos conceptos y vamos a crear el «Índice María» para ello veamos que nos contaba el Financial Times en su sección «Querido economista», respecto a  esta pregunta de un lector.

He sido cliente de los distribuidores de Marihuana en América del Norte desde mediados de la década de 1980 y no importa quién sea el vendedor, el precio se ha mantenido en unos 10 dólares por gramo. No creo que nada en 25 años se haya mantenido fijo en el precio como la Marihuana.

Los distribuidores pueden tener algún poder de aumentar los precios, ya que es ilegal, y hay algunas importantes barreras de entrada, tales como ser arrestado. Pero si no me gusta el precio, es bastante fácil de cultivar algunos por mi cuenta, porque «crece como una» mala hierba, aunque tal vez no sea tan bueno como Cannabis que me ofrece el distribuidor.

Y la respuesta

Estimado Sebastián,

La rigidez de los precios nominales que usted describe es notable y poco común. Si el precio de la hierba había aumentado en consonancia con la inflación de precios al consumidor EE.UU., debería estar pagando $20 – $25. Así que estoy de acuerdo, esto es un rompecabezas.

Mi conjetura es que la ilegalidad del mercado da un impulso hacia la rigidez de los precios establecidos. La compra y venta de cannabis es peligroso y debe haber un beneficio a una situación en la que nadie regatea el precio.

Aún así, el precio final se fija siempre cuando se encuentra el equilibrio entre la oferta y la demanda, que en este caso son los 10$. Y lo confieso, estoy perplejo. Mi propia investigación, que ha sido puramente académica, sugiere que los precios varían entre 1-10 libras por gramo. Dado que la estabilidad de los precios que usted describe es que no se repite en otros mercados, podría tratarse de algo puramente fortuito.

Sea cual seaa la razón, esto podría ser un descubrimiento útil. En tiempos de hiperinflación, la gente acude al tabaco o al café como las monedas más estables. Si a los bancos centrales les dan por imprimir billetes como locos, has encontrado una moneda estable para el siglo 21.

Me resulta muy interesante ver como se comportan los mercados negros (no intervenidos pero con muchísimas barreras) en comparación con los internacionales y comprobar como un producto que no se puede exportar ni recibe subvenciones, cuesta hasta 10 veces más en EEUU que Inglaterra. Por otro lado, ese mismo producto ha mantenido su precio durante 25 años. Esto me hace preguntar ¿Cómo estaríamos ahora si el comercio fuese realmente libre? ¿Por qué funciona mejor la ley de la oferta y la demanda en los mercados negros? ¿No será que el dinero vale cada vez menos? ¿Cuándo hablamos de la fortaleza del «billete verde» deberíamos referirnos a otra cosa?