Sudáfrica es un país considerado “emergente”, está en torno al 25º del mundo por PIB, con una economía –la primera de áfrica seguida de cerca por Egipto- volcada en el sector servicios, con fuertes desigualdades sociales (en términos absolutos la peor junto a Brasil) y una tasa de paro (25%) superior a la española. Sus tipos de interés de dos dígitos se explican por la alta inflación y la necesidad de ofrecer una alta rentabilidad para la inversión extranjera. Precisamente el motivo principal para desear organizar el mundial es colocar a Sudáfrica en el mapa para inversores y turistas, es más una inversión de futuro que la búsqueda de una rentabilidad puntual.

Cada país y cada época son diferentes pero de otros mundiales podemos sacar algunas conclusiones que nos sirvan para dilucidar si el país, además de la FIFA que espera obtener 1.000 millones de $ y ha sido criticada hasta por la «insalubre» calidad de los productos ofrecidos por los patrocinadores , se verá beneficiado por elmundial. Según un estudio de BOA-M. Lynch durante el mes en el que se desarrolla el mundial en los países que lo organizan el turismo –lógicamente- sube pero la producción industrial –lo que dice poco de la profesionalidad de los trabajadores- baja fuertemente. Las ventas al por menor suben durante la celebración pero esa mejora no tiene continuidad después si bien el turismo sí.

Pero yendo al caso más concreto de Sudáfrica, la organización del mundial no ha conseguido frenar la destrucción de empleo (en 2009 se perdieron un millón de puestos en un país con una población de casi 50) a pesar que los analistas esperan que la organización del evento suponga medio punto de crecimiento más en 2010, que puede parecer poco pero puede suponer una quinta parte del total. Y eso a pesar de que desde la aprobación de la sede a la actualidad el empeoramiento de la crisis ha rebajado las expectativas de visitantes y de lo que se gastarán. Siendo el primer mundial de fútbol en suelo africano sólo el 4% de los turistas foráneos esperados para el evento serán del continente.

Las previsiones más optimistas hablan de un gasto por turista –algunos de los cuales irán aunque no vayan a los estadios- de unos 3 mil euros. El gobierno cree que el gasto de éstos sumado al de la FIFA, prensa, visitantes oficiales y equipos será de 1.300 millones de euros, lo que significa el 0,5% de la economía del país. Además, defienden que la inversión en infraestructuras ha supuesto la contratación de más de 695.000 trabajadores en la construcción en 2009 de los que aún se mantienen 280.000, es decir, el mundial ha servido para que el impacto de la crisis económica global fuera más limitado. Parece que también está sirviendo a los sindicatos para presionar por mejoras salariales que, como ocurre en España, son muy criticadas por el Banco central

El dinero invertido en la organización del Mundial se cuantifica en unos 5.500 millones de euros, 4000 de ellos del erario público, que se han ido en infraestructuras (carreteras, transporte público, aeropuertos, estadios) que quedarán ahí y ofrecerán al mundo una imagen moderna de un país que intenta lavar la mala imagen histórica que padece desde el apartheid. Si bien es difícil de explicar en un país con un gran déficit educacional y sanitario y en el que 1 de cada 4 sudafricanos no dispone de agua corriente, 1 de cada 5 no tiene electricidad en su hogar y el SIDA provocó la muerte de mil personas al día en 2009.

Dejando de lado la economía, otro aspecto muy curioso de Sudáfrica es su presidente Zuma, elegido por las dos terceras partes de los votantes, veterano militante contra el ‘apartheid’, zulú, amante de los voluptuosos bailes tribales, y padre de veinte hijos. Fue un niño demasiado pobre para ir a la escuela rural y pasó su infancia pastoreando rebaños de cabras. Cuando se postuló para presidente, los procesos abiertos contra él por corrupción, fraude, blanqueo de dinero, chantaje y violación fueron declarados nulos A sus 68 años se ha casado cinco veces y en la actualidad tiene tres esposas (de una se divorció y otra acabó suicidándose) y en febrero de este mismo año se vio obligado a reconocer a una niña fruto de una relación extramatrimonial. ¿Lo más curioso? Que este polígamo empedernido tachado de “viejo verde” encima es celoso y ha repudiado a su segunda mujer por flirtear con un guardaespaldas y la ha acusado de cometer «una ofensa a mí y a mis ancestros».

Y ya que el tema de hoy invita a ello os dejo un vídeo con los 10 mejores goles de la Historia de los Mundiales de Fútbol