Grecia fue la cuna de Occidente y puede ser la tumba del euro. Esa es la amenaza que los medios llevan trasmitiendo desde hace meses a una audiencia ya sensibilizada por los problemas de Dubai. De este modo, las mentiras sobre el déficit del anterior gobierno heleno se convirtieron en un peligro para toda Europa, y especialmente para los estados periféricos como España. Todo esto ha beneficiado a los EUA, que han recibido flujos de dinero de inversores -desde que vivimos en un mundo globalizado, hay una elevada probabilidad de que el dinero que se deposita en un banco acabe en otros países- buscando la supuesta mayor seguridad que ofrece la primera potencia mundial. Es cierto que su unidad política, el prestigio de la FED y los últimos datos macro están a su favor. Pero no sus cuentas.

De todos es sabido que la crisis se inició allí, especialmente por su irresponsabilidad. En palabras de J.R.Rallo

La mayoría de los bancos estaban apalancados más de 30 veces sobre su capital. Sería como si a una persona que sólo tiene en propiedad 10.000 euros, se le concediera un crédito de 300.000 euros. Pero el asunto era aún peor, ya que más de la mitad de ese dinero recibido a préstamo vencía a corto o a muy corto plazo; ¿se imagina que cada semana o cada día tuviera que renegociar 150.000 euros de su hipoteca? Mas los problemas no terminaban aquí: partes muy sustanciales de ese dinero se invirtieron no sólo a largo plazo, sino en activos cuyo valor estaba tremendamente inflado: como si usted hubiese utilizado los 300.000 euros para comprar un inmueble que dentro de unos años valdrá 150.000 euros.

Creo que la culpabilidad de su sistema financiero, y de los reguladores que permitieron esos excesos, es clara. Pero la solución que le dieron es muy peligrosa: su deuda pública antes de 2 años alcanzará el 100% del PIB (visión histórica de la deuda de los EUA respecto al PIB ) con un déficit público de dos dígitos. De hecho, según las proyecciones a largo plazo de la Oficina Presupuestaria del Congreso, EEUU nunca volverá a tener un presupuesto equilibrado.

El Fondo Monetario Internacional publicó hace unas semanas un informe sobre los ajustes fiscales que las economías desarrolladas necesitarían acometer para recuperar la estabilidad fiscal en la próxima década. Los peor parados resultaron ser Japón y Reino Unido, seguidos de Irlanda, España, Grecia.. y los EUA. No parece que tenga mucho sentido que haya tanta diferencia de credibilidad entre algunos de esas seis primeras posiciones y algo similar ocurre con el famoso rating AAA del que disfrutan tanto Reino Unido como los EUA. Moody’s advirtió de que no debería darse por hecho que se fuera a mantener esa calificación pero pocos creen que las agencias se vayan a atrever a rebajarlo. Es una de las razones por las que no tienen apuro en reducir el déficit. Y lo cierto es que aunque los EUA siempre han pagado sus deudas, incluso a pesar de las guerras que ha enfrentado, no se puede decir que haya “jugado limpio” ya que tanto en la Gran Depresión como en la época de Nixon las autoridades monetarias devaluaron por decreto su divisa al abandonar la convertibilidad con el oro. Además, un estado norteamericano, concretamente Arkansas, suspendió pagos en 1933 y la emblemática ciudad de Nueva York se salvó in extremis de la bancarrota en 1975. Precisamente la solvencia de los estados por separado –y la enorme cantidad de bonos municipales emitidos- preocupa más que la del país ya que varios estados en los EUA, según el NYT, camuflan su deuda.

Lawrence Summers, que fue secretario del Tesoro en la era Clinton, se preguntaba –antes de ser nombrado asesor de Obama-  “¿Durante cuánto tiempo puede seguir siendo la primera potencia mundial el mayor prestatario del mundo?” y es una buena cuestión ya que sólo pueden colocar toda su deuda gracias a la enorme acumulación de valores emitidos en $ que compran inversores asiáticos, especialmente fondos soberanos. Hay quien opina que la FED no subirá mucho los tipos para no encarecer a las autoridades la colocación de la deuda pero las últimas semanas los mercado de bonos se están olvidando del corto plazo y están iniciando una tendencia alcista en rentabilidad (Siguen subiendo los tipos de interés a largo plazo ) que no está sólo motivada por la esperada –y temida- inflación, también en la necesidad de pagar una prima por tanta oferta de papel (J. Mauldin calcula 15 billones de $ los próximos 10 años). Para colmo, en un país con tradición de hipotecas a tipo fijo a 30 años, este encarecimiento podría perjudicar aún más al deprimido mercado inmobiliario.

125 mil nuevos empleos al mes son necesarios en los EUA sólo para absorber el aumento de la población laboral (La gran diferencia demográfica entre los EUA y el resto ), analistas coinciden que en la segunda mitad de este año se acabará el efecto alcista para el PIB del fuerte aumento de los inventarios y el programa de estímulo, y entonces quedarán dos opciones:

Lo primero no suena muy atractivo pero garantizaría la solvencia del país, lo segundo –que es el camino que parece haber tomado la actual Administración- puede sea acertado pero desde luego es muy arriesgado (si la UE insiste en reducir el déficit por algo será) y contradice esa calificación de “inversión segura” que tan de moda está en la actualidad. Pero como decía el escritor y político francés Leon Daudet “esclavizarse a la moda es una cobardía… y una necesidad»