Cuenta la wikipedia, que la esteganografía es un sistema que permite el ocultar mensajes, dentro de otros, llamados portadores, de modo que no se perciba su existencia. Probablemente uno de los ejemplos más antiguos del uso de la esteganografía sea el referido por Heródoto en el libro «Las historias» dónde se  describe cómo un personaje tomó un cuadernillo de dos hojas o tablillas; rayó bien la cera que las cubría y en la madera misma grabó el mensaje y lo volvió a cubrir con cera regular. Otra historia, en el mismo libro, relata cómo otro personaje había rasurado a navaja la cabeza de su esclavo de mayor confianza, le tatuó el mensaje en el cuero cabelludo, esperó después a que le volviera a crecer el cabello y lo mandó al receptor del mensaje, con intrucciones de que le rasuraran la cabeza.

Hoy vamos a hablar de una versión mucho más avanzada de la esteganografía y como cubrir un mensaje con muchas capas para que parezca algo completamente inocuo.En este caso el «portador» esconde tras una fotografía aparentemente inocente una bomba de relojería. Hablamos de los CDOs

Para recordar de que va y no escribir sobre lo mil veces escrito, tiro de un artículo de Gurusblog de hace año y medio que os resumo muy rápidamente:

Imaginad que uno de vosotros (llamemosle Señor A)  me ha concedido una hipoteca de 2 millones de euros, El Señor A tiene un activo, ya que yo tengo una obligación con él de pagarle la hipoteca. Sin embargo el Señor A decide que en lugar se esperarse 20 años para recuperar el principal de la hipoteca la quiere vender y sacarse este riesgo de encima. Además S&P ha calificado mi deuda hipotecaria con el Señor A con un rating BBB (bono basura) y  el Señor A está recibiendo un interés del Euribor + 325 puntos básicos. Además el importe de la hipoteca es del 90% del valor de tasación de mi mansión.

El Señor A ha decidido que la mejor manera de sacarse mi hipoteca de encima es creando un CDO de mi hipoteca y vendiéndolo a terceros. Está es la estructura que crea del CDO

Mediante la división de una hipoteca en varias rodajas, asignando las rodajas  un rendimiento diferente y haciendo que las de más rendimiento cubran a las de menor rendimiento, consigo convertir lo que era una hipoteca basura, en tres tipos de inversiones diferentes, el grueso en una inversión de máxima solvencia y rendimiento superior a la media de los activos de esta calificación, una inversión que seguirá siendo basura pero con un rendimiento superior y una inversión pequeña en capital que promete rendimientos espectaculares.

Esta «esteganografía» podría tener niveles de encriptación todavía más fuertes, concretamente los «CDOs sintéticos» que de alguna manera en vez de invertir en un cocktail de hipotecas lo que hace es invertir en un cocktail de las posibilidades de impago de esas hipotecas (CDS). Vamos, que ni Maquiavelo. ¿Y por qué salió este producto?. Muy sencillo, ya que no se puede especular con hipotecas nuevas (tras la crisis, ya no hay) La única manera de mantener el negocio es especular contra el impago de las ya existentes. La jugada es redonda ya que podemos crear unos nuevos «paquetes financieros» que apuestan sobre los que ya hemos vendido antes. Lo realmente polémico de todo esto es que apuestan contra lo que hemos vendido previamente sabiendo que lo hemos vendido se va a pegar un batacazo tarde o temprano.  Si analizamos bien este negocio lo que se estaba vendiendo eran las dos caras del mismo producto, uno apostando a que se van a pagar las hipotecas subprime y otro apostando a que no se van a pagar. ¿Cómo puede ser que un mismo banco de inversión esté vendiendo y recomendando dos productos inversamente relacionados?. Está claro que o bien con la venta de CDOS o con la venta de su inverso (los sintéticos) a alguien se la estaban colando ocultando información crítica. Primero te vendemos una bomba y cuando esta explote cobramos tu seguro de vida.

Como comentaban ayer en un blog, el nivel de complejidad alcanzado por estos instrumentos financieros era tal que hacía imposible al cliente y a los reguladores conocer exactamente en lo que se estaba invirtiendo. Era tal el nivel de «encriptación» que ni el análisis a través del ordenador más potente del mundo podría lograrlo y en ese caso uno se debía fíar de la palabra y reputación de quién comercializase estos productos y claro, si el que te lo vende tiene la reputación de ganar siempre la inversión está clar

Esto es precisamente lo que comercializaba Goldman Sachs bajo el nombre de Abacus 2007-AC y es por lo que la SEC le acusa de fraude.

Mientras tanto el ‘Sunday Times’ informaba el domingo que Goldman Sachs planea repartir entre sus empleados alrededor de 4.000 millones de euros en concepto de ‘bonus’, lo que de media equivaldría a unos 125.000€  para cada uno de los 32.500 empleados de la entidad. Es lo que tiene la gran máquina de crear burbuja.