Actualización: El Euríbor de Agosto se queda en el 1,334%, un nuevo mínimo histórico

Hace unos días en la última reunión del g-8 fue la primera vez que oficialmente China pedía que el $ dejara de ser el único referente para el comercio mundial. Aparte que no es cierto que sea el único, es poco comprensible que China critique a la divisa norteamericana cuando no para de acumularla en sus reservas, y los gestos como el del presidente ruso, Dmitry Medvedev -que se paseaba con un «pin» de una «nueva moneda mundial» en su solapa- contra el dólar no parecen ser más que eso: gestos..

El declive del imperio británico y el inicio de la hegemonía norteamericana se produjo tras la crisis de 1929. Era algo fraguado hacía tiempo ya que los británicos no podían competir con el coste de la mano de obra de Estados Unidos. Aun así, tuvieron que pasar muchos años y la Segunda Guerra Mundial para que el dólar empezara a dominar a la libra. ¿A que recuerda terriblemente el caso actual de China? Sí, pero caso de cumplirse en lo económico que la potencia asiática desplazara a la americana, nos muestra también que lo de pensar en un cambio de supremacía en divisas no sería algo inmediato en el tiempo ni mucho menos. La situación actual de uso de las divisas en el mundo es bastante estable desde hace 10 años:

Juan Ignacio Crespo (director en Thomson Reuters) cree que la tendencia del $ desde que, tras la II Guerra Mundial, se convirtiera en la base del sistema financiero internacional, es bajista. Probablemente ese declinar había comenzado un poco antes, con la devaluación (entonces contra el oro, haciéndolo pasar de 20,67 a 35 dólares/onza) decretada por el Presidente de los EEUU Franklin Delano Roosevelt en 1933 y fue profundizándose con la aparición de economías potentes que competían con la norteamericana, fundamentalmente Alemania y Japón, y el fortalecimiento de sus monedas respectivas, el marco y el yen.

Según este mismo autor ese declive secular del dólar ha continuado durante las últimas décadas, acentuado por el papel que como moneda de reserva ha ido adquiriendo el Euro y también por la potencia creciente de las economías del Sudeste Asiático. Y cree que los ciclos de fortaleza y debilidad del dólar hacen que los argumentos a favor y en contra de las tesis «anti-dólar» parezcan exagerados unas veces y timoratos otros:

«Desde 1971 el dólar ha tenido tres grandes movimientos: de debilidad hasta 1980; de fortaleza, durante los 22 años siguientes, y de debilidad desde 2002 de nuevo. Todo ello compatible con sub-períodos alternativos de debilidad o fortaleza dentro de cada una de las fases más largas. Ahora, en mitad de la crisis, el dólar parece estarse comportando como lo hizo durante las recesiones económicas de los años setenta y ochenta en las que entró con relativa fuerza, para debilitarse posteriormente y, finalmente, salir de la crisis reforzado.»

Otros expertos también se posicionan a favor del $: «El problema es que China (http://www.bbc.co.uk/mundo/economia/2009/07/090706_china_dolar_med.shtml ) y compañía poco o nada pueden hacer contra al $: son países que dependen de sus exportaciones, y para ello deben mantener sus monedas devaluadas, para competir mejor. Eso supone que deben acumular enormes reservas en otras monedas para mantener el tipo de cambio. El mercado de la zona euro no es ni lo suficientemente profundo ni tiene la liquidez adecuada, y la supermoneda del Fondo Monetario Internacional es una idea que tardaría años en hacerse realidad, así que la única opción es seguir comprando bonos del Tesoro de Estados Unidos. Y eso deja al dólar sin competidores», afirma Daniel Gros, presidente del Centro de Investigación de Políticas Europeas.

Vicente Pallardó insiste en la misma idea: «El dólar sigue dominando el comercio mundial, el de materias primas; sigue respaldado por los mercados financieros más amplios, profundos y flexibles, y cuenta con la referencia de la deuda pública estadounidense, que, a pesar de todo, sigue siendo la más fiable. Todo ello irá cambiando, pero con mucha lentitud».

Desmond Lachman, del think tank American Enterprise Institute, de Washington, no sólo se posiciona a favor del $, es que además es muy crítico con el resto de divisas: «El euro va a recibir fuertes presiones en los próximos años por los problemas de Irlanda, Portugal, Grecia y España, y el yen japonés se enfrenta a una deflación y a una crisis inacabable»

Mi conclusión personal es que las cuentas de los EUA son pésimas y económicamente tiene poco sentido que la divisa que precisamente refleja esos números tan nefastos, sea la principal del planeta. Pero hay un factor que se escapa a toda esto y que es la FE: el convencimiento casi unánime en que Norteamérica pagará todas sus deudas (aunque con muchas menos otros países hayan suspendido pagos), en que será el primero en salir de la crisis y en que será el caballo ganador a pesar de China. O quizás gracias a China, ya que como comenta Claudi Pérez «En la acumulación de dólares en la que lleva años, radica el gran problema de China que ha caído en la trampa del dólar. Los chinos tienen miedo de que el déficit público galopante de la Administración de Obama acabe erosionando el valor de la divisa estadounidense -y por tanto, sus ahorros de tantos y tantos años-, sobre todo si sigue emitiendo deuda y los mercados empiezan a pensar que corre el riesgo de no poder pagarla. Las medidas excepcionales del banco central estadounidense, que ha puesto en marcha la máquina de emitir dinero para paliar los efectos de la crisis, también despiertan recelos en China: si renace el espectro de la inflación en Estados Unidos, pueden esfumarse sus ahorros. Todo son miedos, pero los chinos están atados de pies y manos: cualquier movimiento en contra del dólar sería como pegarse un tiro en el pie, porque supondría un golpe para la cotización del dólar y eso empobrecería las reservas del gigante asiático.»

Eso sí, una cosa es que el $ vaya a seguir siendo durante muchos años la principal divisa del mundo y otra es que su valor no se debilite, ya que esa es otra cuestión. Yo personalmente lo que creo es que todas las principales divisas -dado el negro panorama económico al que nos enfrentamos durante bastante tiempo, y del que no se salva ningún área económica- se devaluarán contra el ORO. Esperemos que no se devalúen también contra las materias primas y nos sea mucho más caro adquirirlas.