¿Alguna vez os habéis preguntado cuanto dinero hay en todo el mundo?. Para responder a esta pregunta, primero tenemos que definir mejor, qué es el dinero y que divisiones se suelen hacer de él.

En la siguiente gráfica (sacada de aquí) podéis ver una estimación, desde el año 1971 (fin del patrón oro).

Que dividido entre monedas nos da este resultado.

Y ahora veamos la gráfica por moneda (como bien me indican, los Euros antes de 1999 se llamaban ECUS, pero aquí aparecen como Euros).

Las conclusiones que podemos sacar son muchas, por un lado el lógico crecimiento del dinero en circulación a medida que los precios también suben, claro que ahora que nos enfrentamos a un periodo de deflación o mínima inflación nos preguntamos ¿Se reducirá también el dinero en circulación?. Si miramos la gráfica, algo ocurrió entre 2008 y 2009 pero declaraciones como las últimas de Bernanke me hace pensar que independientemente de lo que haga la economía real, la cantidad dinero seguirá creciendo. Recordemos que nos dijo este fin de semana el presidente de la FED.

Cuando se está en una situación como ésta, una tormenta perfecta, a veces debes hacer cosas que son poco ortodoxas, fuera de lo convencional

Lo peor de todo es que es algo que se está contagiando a Europa, tal y como nos contó Cinco Días en su artículo «Helicóptero Trichet» en el cual nos recuerda los peligros de tomar ciertas medidas econímicas fuera de la ortodoxia.

En los años veinte, los alemanes sufrieron los devastadores efectos de la hiperinflación que acabó con el ahorro de todas las generaciones vivas, con la estabilidad social conseguida en la República de Weimar y abrió las puertas a la victoria del partido Nazi, liderado por Adolf Hitler.

Los economistas alemanes deberían hacer pedagogía y explicar a la sociedad que la situación actual dista mucho de la de los años treinta. En aquellos años, Alemania tenía que reparar el coste de la Primera Guerra Mundial y pagaba en moneda extranjera cada mes cantidades ingentes de dinero. Su moneda comenzó a depreciarse y el pago de la deuda externa aumentaba en la misma proporción. El Gobierno vio limitada su capacidad para hacer frente a sus pagos y pedía prestado al banco central dinero que acaba monetizándose. El dinero depreciaba aún más la divisa y aquello acabó en hiperinflación

Como véis, la situación económica actual es delicada  pero corremos el riesgo de empeorarla aún más si nos obsesionamos con soluciones rápidas y a veces tramposas. Pese a que muchos nos beneficiamos a corto plazo de muchas de estas medidas ¿No creés que se están pasando un poco? y muy relacionado con ello ¿Son sostenibles a largo plazo unos tipos como los de ahora?