Ayer hablamos de alternativas imaginativas para salir de la crisis, entre ellas se mencionó la posibilidad de hacer un «reinicio del sistema» empezando de nuevo y cambiando las bases de la economía. Como esto es algo utópico a nivel mundial, sí podemos hacerlo en pequeña escala y es lo que hacen algunas comunidades basadas en el intercambio de bienes y servicios, que viene a ser adoptar medidas tales como el trueque, trueque con moneda social o bancos de tiempo.

Aunque nos pueda parecer un ejercicio teórico y poco aplicable, es algo que se ha probado exitosamente en culturas similares a las nuestras, como los LETS de Canadá en 1983, la moneda local de Ithaca, estado de New York, diseñada e impulsada por Paul Glover en el 92 y difundida a varios centenares de localidades estadounidenses, los “tianguis” TLALOC desarrollados en México a partir de 1996, o el Club del Trueque de Argentina  creado en 1995 que llegó a tener 800.000 miembros. Veamos alguno de ellos en detalle, para eos corto y pego de aquí.

LETSystem (Local Exchange Trading System)

LETS es un sistema de intercambio local que utiliza créditos locales sin intereses. En una red LETS cada miembro empieza con una cuenta a 0. A medida que se trabajan horas o se venden o compran bienes la cuenta aumenta o disminuye. Las cuentas de los integrantes de la red pueden por lo tanto estar en positivo o en negativo. Esto es, aunque mi cuenta esté a 0 no implica que no pueda comprar cosas o solicitar servicios, simplemente mi cuenta pasará a valores negativos. En cierta medida estaré adquiriendo un crédito libre de intereses. Proporcionando servicios podré volver a tener una cuenta en positivo. Las transacciones se hacen siempre bilateralmente, al adquirir un servicio se resta el precio al individuo que lo recibe y se suma el mismo valor al que ofrece el servicio. De esta forma la suma total de las cuentas de todos los integrantes de la red LETS es 0.
La información de todas las cuentas se administra a través de un ordenador central. Cualquier miembro de la red tiene acceso a esta información con lo que antes de vender algo a un miembro puede saber cómo están las cuentas de éste. Si el comprador tiene una cuenta excesivamente negativa habrá menos gente que querrá vender o prestar servicios, esto funciona como regulador. Algunas redes establecen también un límite máximo en negativo a partir del cual no se puede comprar más hasta mejorar el estado de la cuenta.
Mucha gente cree que las redes LETS buscan eliminar el uso del dinero pero esto no es así, algunas de las redes que existen hoy en día ya han empezado a emitir su propia moneda (ECUS) para facilitar las transacciones. La idea principal es eliminar los intereses sobre el dinero y los créditos.
Existen muchas redes LETS en todo el mundo, puedes buscar la más cercana y empezar a «letsear».

The Hours

The hours es un sistema monetario que funciona en algunas ciudades norteamericanas como Itaca. Hours es una moneda local que propugna la remuneración por igual de cualquier trabajo. En este sentido cualquier hora trabajada tiene el mismo valor independientemente del tipo de trabajo, si bien algunos trabajos especializados o que requieren material especial se pueden pagar con más horas. La hora de trabajo se paga con la moneda local «hour». Cada «hour» equivale al sueldo medio americano (10$). Este sistema esta pensado para redes locales y no creo que sea posible extenderlo a regiones grandes.

WIR

Otro sistema interesante es el WIR, un banco de intercambio suizo fundado en 1934 que presta dinero a muy bajo interes (1% fijo). El banco WIR sólo mueve el dinero que hay en las cuentas de sus clientes, nunca crea dinero de la nada como los bancos normales. No voy a escribir más sobre WIR porque hace poco salió un artículo muy bueno en Rebelión.

Vemos que la creación de estas variedades de moneda social solventa muchas de las limitaciones del trueque. Claro, como al final somos como somos, se corre el peligro de que «La moneda social» acabe convirtiéndose en un sustituto del dinero, con los mismos beneficios y problemas, así que veamos las diferencias.

Pero existe un problema, la moneda social es, en parte, un bien acumulable (aunque no con fines especulativos) y no caduca, por tanto susceptible de padecer ciclos e incluso falta de liquidez.

Paul Krugman, tan de moda ahora hizo hace años un experimento que de alguna manera utilizaba el dinero social y hablamos por aquí de él hace más de año y medio.

La única manera de evitar esta «recesión» y escasez de cupones en circulación sería la aplicación de alguna caducidad a los vales, algo así como que cada cupón perdiese 1 minuto de valor por cada mes de antiguedad, de esa manera les obligaríamos a gastar cupones que si os fijáis sería jústamente lo que necesitamos ahora, un tipo de interés negativo…

Por tanto, volvemos a lo de siempre y es que la base de cualquier sistema económico no es la moneda, el oro o el trueque, es la confianza depositada en ese «algo» y en que las cosas vayan bien ya que son las expectativas de crecimiento lo que alimenta el ciclo económico con su círculo virtuoso de inversión, producción y consumo. Me queda el consuelo de que dentro de 1.000 años el sistema monetario será ultramoderno pero probablemente seguiremos con el mismo problema que es nuestro cambio cíclico desde un optimismo desmesurado a un excesivo pesimimo.