El que inventó la metáfora de equiparar los mercados bursátiles con el casino creo estuvo desafortunado ya que pareció olvidar que en el casino -en la ruleta- se juega contra la banca y la suerte es lo principal pero en la bolsa se apuesta contra otros participantes y la suerte sólo es un factor más. Si hubiera que compararlo con un juego yo lo haría con el póker. Los otros puede tengan más dinero, algunos incluso hasta pueden tener algunas cartas marcadas, pero es la estrategia y no la suerte lo que puede llevar al beneficio. Es por eso que año tras año los mejores jugadores de póker, los que llegan a las finales del campeonato del mundo, suelen ser los mismos. ¿Cómo podría ser así si sólo fuera la suerte? Lo mismo pasa con los mejores gestores de fondos, a lo largo de una década se ve quién es el mejor… y desde luego no hay racha de fortuna que dure 10 años.

Veamos algunos ejemplos que dejan claro que no todo es suerte en la bolsa:

a) El análisis fundamental funciona: Citigroup tiene un estudio firmado por Tobias Levkovich en el que aparecen datos que demuestran que la bolsa puede ser muy loca en el corto plazo pero a medio y largo la lógica de las cifras sirve para algo:

El estudio trata de cómo se comporta el SP 500 al cabo de 12 meses según los diferentes PER (índice que mide la relación entre el precio de una acción y sus beneficios) que registra en el periodo 1940-2005:

Cifras bien claras, cuando el PER da una gran ocasión de compra al estar por debajo de 8, lo cual es totalmente anormal, la bolsa sube casi más que nunca. Sin embargo, cuando el PER supera valoraciones ya muy caras como el 20%, es el peor momento para las bolsas. Ya vemos que a fin de cuentas las bolsas sí se mueven dentro de la lógica en el largo plazo.

b) El 21 de noviembre de 2007 apareció la más antigua de las señales de mercado, incluso anterior al análisis técnico de los mercados y todavía menos común y quizás por eso más efectiva «Señal de Tendencia Bajista Primaria según la Teoría del Dow» –he remarcado Primaria pues significa que su duración será superior a un año-

Apareció por penúltima vez el 23 de septiembre de 1999 y a los 4 meses -el 14 de enero del 2000- el mercado inició una bajada que llevó al Dow Jones desde los máximos de ese día 11.722 (hasta el 2007, los máximos históricos) hasta los 7.181 que tocaron el 10 de octubre de 2002 (curiosamente y para regocijo de los que siguen los números de Fibonacci el 38% de caída). La señal de la «Teoría del Dow Primitiva» (lo digo porque luego muchos autores la han querido trasladar a otros índices y modificar con más señales y menor éxito) se activa cuando en pocos días coinciden una serie de niveles y de cruces de medias entre el DJ Industrial y el DJ de Transportes.

Es una señal que se da pocas veces pero siempre que se ha dado ha sido efectiva al 100%: antes de 6 meses de producirse siempre se ha iniciado una Tendencia Primaria.

Personalmente sigo creyendo que nada es seguro en los mercados y que el análisis técnico y sus múltiples indicadores son sólo una herramienta más, pero ahí está el dato

c) Una gráfica demoledora y que además de demostrar que la estadística en sí puede ser muy útil sirve para ilustrar lo de las «cartas marcadas» de algunos de los participantes en la gigantesca partida de póker que se juega a diario en los mercados. En ella se puede apreciar como por sistema la semana en la que hay vencimiento de opciones y futuros es más alcista que la anterior y la posterior (y es fácil inferir por qué quien más interés económico tiene en estos productos provoca sistemáticamente que su vencimiento sea al alza):

No es de extrañar pues que de todo el volumen de las bolsas americanas casi la mitad se deba a programas automáticos de trading que funcionan con algoritmos que combinan estadísticas y análisis técnico. Dichos programas, que no deben nada al análisis fundamental de las compañías ni a los datos micro y macroeconómicos, cada vez son más exitosos pues anulan los defectos psicológicos propios de los traders humanos, lo cual es bastante insultante para nosotros pero como es evidente su éxito, no podemos negar que tanto la estadística como el análisis técnico por sí solos son una herramienta efectiva.

d) Cuando el sentimiento inversor es muy negativo suele haber un rebote alcista y viceversa, hay determinadas encuestas y determinados patrones estudiados sobre esto y dan señales que suelen ser fiables (aunque yo personalmente no les encuentre utilidad operativa, esa dinámica existe)

e) Conocer los componentes psicológicos típicos (ya mostré algunos ejemplos en otro artículo y al ser un tema extenso imagino dará para algún otro) ayudan a prever las reacciones de los mercados.

f) Estudiar la liquidez -entendida como los flujos que entran y salen de la renta variable, como ya expliqué en otro artículo por ejemplo opas y opv´s- ya que sin ella no es posible la bolsa mantenga una tendencia alcista y con ella sí es posible tenerla aunque las cifras macro sean malas…

g) Controlar nuestras propias emociones, leed este viejo artículo que trata sobre la relación entre niveles hormonales y eficiencia donde se explica científicamente:

Seguro me queda algo en el tintero pero resumiendo, la suerte es importante pero la profesionalidad (entendida como disciplina y estudio) es la clave de todo buen inversor bursátil.