Recuerdo con un poco de nostalgia aquellos tiempos en que la economía era solamente gestionar las 500 pesetas semanales que me daban mis padres para pasar la semana. Me las daban los Viernes, y lo primero que hacía era ir a la tienda de golosinas, me gastaba 100 pesetas en golosinas y volvía a casa para comérmelas mientras veía el programa «Al Ataque» de Alfonso Arús. Una de las imitaciones más geniales, hecha por el propio presentador, era la de José Velez (PEPE GAFE), con esas gigantescas gafas amarillas. El cantante de origen Canario al que se le atribuía el poder de gafar todo aquello que tocaba era caricaturizado como el rey del gafe semana tras semana. Se dice en el mundo audiovisual que la presencia de José Vélez en cualquier plató era presagio de todo tipo de fallos.

En la vida real, la suerte debe ser cultivada, si actúo con responsabilidad y planificación, probablemente ante un problema, saldré airoso y la gente dirá que menuda suerte he tenido, pero sin ver que la suerte muchas veces da un empujoncito a quienes han cultivado el terreno para que llegue. De igual forma, la mala suerte también puede ser apartada de nuestra vida usando un poco nuestra cabeza.

Vamos a ver el ejemplo de los que se lamentan porque les van a revisar con el último euribor alto antes de la bajada de estos días y que previsiblemente se mantendrá por una buena temporada.

Piso financiado al 100% de la tasación que coincide con su precio de compra, el/los comprador/es tenían ahorrado para gastos de escrituras, impuestos, etc…

Datos de calculo:

Precio piso 240.000€
Capital inicial financiado: 240.000€
Plazo: 30 años
Diferencial: 0,75%
Firma: 1 de noviembre de 2003
Último Euribor publicado en BOE (20 de octubre) 2,258% (media septiembre)

Sucesivas revisiones: 

Septiembre Euribor
2003 2,258
2004 2,377
2005 2,220
2006 3,715
2007 4,725
2008 5,384

Cuotas después de cada revisión. 

Fecha Euribor Cuota
Dic 2003 2,258% 1.007,62
Dic 2004 2,377% 1.022,21
Dic 2005 2,220% 1.003,54
Dic 2006 3,715% 1.182,12
Dic 2007 4,725% 1.306,29
Dic 2008 5,384% 1.387,61

Se ve claramente que la subida de tipos ha incrementado las cuotas hipotecarias en casi un 40% en 5 años, pero hay que aceptarlo porque es lo que tienen los tipos variables, pero ahora que la curva del euribor parece que empieza a bajar y a pesar de ello, el seguirá pagando el euribor de septiembre (5.384%) cuando a 1 de diciembre estará por debajo del 4,30%, el sujeto puede tomar dos posturas:

1.- Ponerse unas gigantescas gafas amarillas y decir «QUE MALA SUERTE!!!»

2.- Tomar cartas en el asunto y espabilarse. Si queremos que nos apliquen el euribor de noviembre hay que firmar una nueva hipoteca entre el 21 de diciembre y el 20 de enero, y a eso vamos.

Se dice que hoy los bancos no quieren saber nada de hipotecas, y esto es falso, los bancos quieren saber nada de hipotecas malas (más del 70% de la tasación actual, cuotas que representan % superiores a 35 %, etc…). Lo que quieren son hipotecas buenas, y se matan por robar hipotecas buenas de la competencia. Hace pocos días, recibí por e-mail la siguiente oferta: (No os pongo la entidad porque no pagan por ello, pero se que mas de un banco está a la caza de «los buenos»)

Como véis, si firmásemos esta oferta:

En el caso que comentábamos, la subrogación a un euribor del 4.123% con un diferencial del 0.38% de la nueva hipoteca, nos daría una cuota de 1.190.03€.

Vamos ahora a reflexionar sobre la buena y la mala suerte. En nuestro caso, quedan por amortizar 215.625€, y la tasación original fueron 240.000€, por lo que representa un 89,8%. O se lo tasan por un valor superior a 308.000€ o no podrá acogerse a la subrogación del anuncio citado.

Entonces, los que tenían algo ahorrado y lo dieron de entrada para el piso, tendrán «la suerte» de poder acogerse al desespero de las entidades financieras para conseguir hipotecas buenas, y los que compraron sin una planificación previa, tendrán la mala suerte de tener que seguir pagando un diferencial mas alto y no poder acogerse a la bajada del euribor hasta que les toque. En el bar, el que no pudo acogerse a la oferta le dirá al otro que tiene mucha suerte.

Entonces, ¿debemos confiar en la suerte o debemos cultivarla?