El mercado mundial de semiconductores cerró mayo con una cifra que habría parecido improbable un año antes: 120.600 millones de dólares en ventas. El total superó en un 104,1 % el registrado en mayo de 2025 y marcó el decimoquinto mes consecutivo de crecimiento mensual. La aceleración tiene un motor visible. Los servidores dedicados a inteligencia artificial requieren procesadores especializados y cantidades crecientes de memoria rápida. El salto no se explica por la demanda generada por servicios digitales de consumo, entre ellos el casino online y plataformas como casino 1xBet, sino por la capacidad necesaria para entrenar modelos y ejecutar respuestas a gran escala.
Mayo rompe el techo del mercado
Las ventas aumentaron un 9,2 % frente a abril, cuando habían alcanzado 110.500 millones de dólares. El avance mensual se produjo en todos los grandes mercados regionales, una señal de que el crecimiento no depende de un único punto de producción o consumo.
Hay una precisión importante: las cifras se expresan como una media móvil de tres meses. Esto reduce el efecto de variaciones puntuales. En la práctica, el récord no representa una semana excepcional, sino una subida sostenida durante varios meses.
| Indicador | Resultado |
| Ventas mundiales en mayo de 2026 | 120.600 millones de dólares |
| Variación frente a abril | +9,2 % |
| Variación interanual | +104,1 % |
| Meses seguidos de crecimiento mensual | 15 |
El aumento también revela un cambio en el tipo de chip que concentra el gasto. Los componentes para ordenadores personales siguen siendo relevantes, pero los centros de datos demandan productos más complejos y con un valor mayor por unidad.
La memoria se convierte en una pieza decisiva
Un procesador de IA puede realizar millones de cálculos, pero pierde rendimiento si los datos no llegan con suficiente rapidez. Ahí entra la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM. Estos componentes colocan varias capas de memoria cerca del procesador para reducir el tiempo de transferencia.
Micron registró 41.460 millones de dólares de ingresos en su tercer trimestre fiscal, frente a 9.300 millones un año antes. Su división de memoria para la nube aportó 13.770 millones. La unidad principal de centros de datos generó otros 11.520 millones.
La compañía ya realizaba envíos en gran volumen de HBM4 para plataformas de computación de IA. También proyectó alrededor de 50.000 millones de dólares de ingresos para el trimestre siguiente. Esa previsión indica que los pedidos no se limitan a la instalación inicial de servidores. Cada nueva generación necesita más capacidad de memoria y productos con mayores velocidades.
El crecimiento financiero exige una lectura cuidadosa
Las cifras de los grandes fabricantes ofrecen señales contundentes, aunque no todas permiten aislar el efecto de la inteligencia artificial. Samsung estimó ventas consolidadas de unos 171 billones de wones para el segundo trimestre de 2026. El beneficio operativo previsto alcanzó 89,4 billones.
En el mismo periodo del año anterior, las ventas habían sido de 74,57 billones de wones. El salto es considerable, pero la estimación cubre toda la compañía. Sin el desglose completo por divisiones, no puede atribuirse el aumento exclusivamente al negocio de semiconductores.
Esa diferencia importa para los inversores. Las ventas mundiales de chips y los resultados de Micron conectan directamente la expansión con memoria para centros de datos. La previsión consolidada de Samsung funciona como una señal adicional, no como una prueba aislada de la demanda de IA.
El siguiente límite estará en la capacidad
El crecimiento puede continuar mientras los fabricantes logren responder a los pedidos. Producir memoria HBM exige procesos complejos y un empaquetado preciso. Aumentar la capacidad requiere nuevas líneas de fabricación, además de equipos que tardan meses en instalarse.
Si la oferta crece más despacio que los pedidos, los precios pueden mantenerse elevados y favorecer los ingresos del sector. Si la producción alcanza a la demanda, el volumen aumentará, aunque los márgenes podrían moderarse.
Por ahora, los datos apuntan en una sola dirección: la inversión en inteligencia artificial ya está pasando de los anuncios a las cuentas de resultados. El récord de mayo muestra la amplitud del avance. Los ingresos de memoria explican dónde se concentra buena parte de ese impulso.
