
Hay una cifra que resume mejor que ninguna otra el estado del emprendimiento español en la última década: más de 3.000 millones de euros en capital riesgo invertidos entre 2015 y 2024 en startups que, a día de hoy, no han generado un solo ejercicio con beneficios netos. No es exactamente un fracaso. Es en parte el precio de apostar por modelos que requieren años de pérdidas deliberadas para alcanzar masa crítica, pero también el resultado de valoraciones infladas, expansiones prematuras y una cultura inversora que durante demasiado tiempo premió el crecimiento a cualquier coste. Este artículo pone nombres y cifras a esa historia.
Si has buscado qué startups españolas han quemado más dinero sin llegar a ser rentables, probablemente ya intuyes que la lista incluye nombres conocidos: empresas que han aparecido en portadas, que han recibido rondas millonarias con fanfarria mediática y que, años después, siguen reportando pérdidas o directamente han desaparecido. Lo que quizás no sabías es la escala real del fenómeno, ni los patrones que se repiten una y otra vez entre las compañías que encabezan este ranking. Aquí lo encontrarás todo, con contexto y sin eufemismos.
Metodología: Qué estamos midiendo y con qué datos
Este ranking se ha elaborado a partir de los registros depositados en el Registro Mercantil, los informes anuales de las propias compañías, las bases de datos de inversión de Crunchbase y Dealroom, y la cobertura de medios especializados como Startups.es, El Referente y TechCrunch España. El criterio principal para incluir una empresa es la suma acumulada de pérdidas netas desde su fundación hasta el último ejercicio disponible, combinada con el capital total captado en rondas de financiación. El objetivo no es señalar empresas por fracasar, sino identificar aquellas en las que la brecha entre dinero invertido y rentabilidad alcanzada es más pronunciada. Se han excluido empresas que ya han cerrado definitivamente y cuyo capital no puede rastrearse con rigor, así como las que han alcanzado rentabilidad operativa aunque no beneficio neto contable. Los datos corresponden principalmente al período 2018-2025, con algunas referencias a ejercicios anteriores cuando la trayectoria lo justifica. Cuando los datos exactos no están disponibles públicamente, se indica expresamente con «según estimaciones» o «fuentes del sector».
El ranking: 20 startups españolas, millones quemados y el porqué de cada caso
1. Glovo (Barcelona, 2015). La empresa de delivery más conocida de España es también, con diferencia, la que más capital ha consumido sin consolidar rentabilidad sostenida. Según sus cuentas depositadas y la información pública de su matriz Delivery Hero, Glovo acumuló pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros entre 2018 y 2023. Su modelo de expansión ultraagresiva, que llegó a operar en más de 25 países simultáneamente, requería subvencionar pedidos, pagar a repartidores y financiar campañas de captación de forma continua. Delivery Hero la adquirió en 2021 por unos 2.300 millones de euros cuando todavía era deficitaria, apostando a que la escala global acabaría generando rentabilidad. A mediados de 2025 la compañía seguía reportando pérdidas operativas en varios mercados.
2. Wallapop (Barcelona, 2013). El marketplace de segunda mano captó más de 370 millones de euros en financiación a lo largo de su historia, incluyendo una ronda de 157 millones en 2021 que la valoró en más de 690 millones. Sus cuentas en España han reflejado pérdidas sistemáticas durante prácticamente toda su existencia: el modelo freemium con ingresos por publicidad y servicios premium ha tardado mucho más de lo previsto en generar flujo de caja positivo. Según estimaciones del sector, las pérdidas acumuladas superan los 200 millones de euros. La compañía ha realizado varios ajustes de plantilla y cambios de modelo desde 2022.
3. Jobandtalent (Madrid, 2009). La plataforma de trabajo temporal digital captó más de 500 millones de dólares en financiación, incluyendo una ronda de 500 millones en 2021 que la convirtió en unicornio con una valoración de 2.350 millones. Las pérdidas acumuladas superaban los 300 millones de euros según sus últimas cuentas auditadas disponibles. La compañía apostó por una expansión internacional muy costosa en un sector, el de las ETT digitales, con márgenes estructuralmente bajos. En 2023 y 2024 realizó recortes significativos de plantilla y redujo su presencia en varios mercados.
4. Cabify (Madrid, 2011). La alternativa española a Uber captó más de 400 millones de dólares a lo largo de varias rondas y llegó a operar en más de 40 ciudades de España y Latinoamérica. Sus pérdidas acumuladas en España superan los 150 millones de euros según el Registro Mercantil, y la compañía ha pasado por varios procesos de reestructuración. A diferencia de Uber, Cabify nunca llegó a cotizar en bolsa, lo que ha limitado su capacidad de captar capital adicional. En 2024 anunció que había alcanzado rentabilidad operativa en algunos mercados, aunque sin confirmar beneficio neto consolidado.
5. Fever (Madrid, 2014). La plataforma de experiencias de ocio y entretenimiento captó más de 230 millones de dólares y llegó a ser valorada en más de 1.000 millones. Sus pérdidas acumuladas según estimaciones del sector superan los 150 millones de euros. La pandemia de 2020 golpeó especialmente a su modelo, que dependía de eventos presenciales, y aunque la recuperación fue notable, la compañía no ha confirmado rentabilidad neta. Su expansión a Estados Unidos ha sido especialmente costosa.
6. Idealista (Madrid, 1998, reposicionado como startup tech). Aunque es una empresa veterana, su transformación tecnológica y las sucesivas rondas de capital riesgo, incluyendo la entrada de EQT en 2020 por más de 1.300 millones, la han convertido en un caso de estudio sobre cómo el capital riesgo puede inflar valoraciones muy por encima de la rentabilidad real. Sus pérdidas en los ejercicios de mayor inversión superaron los 80 millones anuales según cuentas depositadas.
7. Travelperk (Barcelona, 2015). La plataforma de gestión de viajes de empresa captó más de 400 millones de dólares y fue valorada en más de 1.300 millones. Sus pérdidas acumuladas superan los 200 millones de euros según estimaciones de Dealroom. El segmento de viajes corporativos es estructuralmente competitivo y con márgenes ajustados, lo que ha dificultado la rentabilidad a pesar del crecimiento en ingresos.
8. Stuart (Barcelona, 2015). La startup de logística de última milla, filial del grupo La Poste, operó durante años con pérdidas sistemáticas en España y Europa. Según fuentes del sector, sus pérdidas acumuladas en el mercado español superaron los 100 millones de euros antes de que su matriz decidiera absorber completamente las operaciones y redefinir el modelo.
9. Housfy (Barcelona, 2017). La proptech de venta de viviendas sin intermediarios captó más de 30 millones de euros y prometía revolucionar el mercado inmobiliario. Sus pérdidas acumuladas superan los 40 millones según el Registro Mercantil. El sector inmobiliario resultó ser mucho más resistente al cambio tecnológico de lo que los fundadores anticiparon, y la compañía ha pasado por varias reestructuraciones.
10. Lola Market (Madrid, 2015). El servicio de compra de supermercado a domicilio captó varias rondas de financiación antes de ser adquirido y posteriormente cerrado. Sus pérdidas acumuladas según estimaciones superaron los 20 millones de euros. Fue un ejemplo temprano del problema estructural del grocery delivery: los costes operativos son difíciles de cubrir con los márgenes del sector alimentario.
11. Deporvillage (Barcelona, 2010). El ecommerce de deportes captó financiación significativa y operó durante años con pérdidas mientras intentaba competir con gigantes como Decathlon y Amazon. Según estimaciones del sector, sus pérdidas acumuladas superaron los 30 millones de euros antes de que la compañía fuera adquirida por Intersport.
12. Habitissimo (Palma de Mallorca, 2009). La plataforma de reformas del hogar, adquirida por HomeAdvisor, acumuló pérdidas significativas durante su fase de crecimiento independiente, con déficits recurrentes durante más de cinco ejercicios consecutivos según el Registro Mercantil.
13. Aplazame (Madrid, 2013). La fintech de financiación al consumo captó varias rondas y fue adquirida por WiZink. Sus pérdidas acumuladas antes de la adquisición superaron los 25 millones de euros según estimaciones. El sector fintech de crédito al consumo requiere provisiones elevadas que dificultan la rentabilidad temprana.
14. Spotahome (Madrid, 2014). La plataforma de alquiler de media y larga estancia captó más de 80 millones de euros en financiación. Sus pérdidas acumuladas superan los 60 millones según estimaciones de Crunchbase y el Registro Mercantil. La pandemia y los cambios regulatorios en el mercado del alquiler español complicaron especialmente su modelo de negocio.
15. Hundredrooms (Palma de Mallorca, 2014). El metabuscador de alquiler vacacional captó financiación relevante y operó con pérdidas durante varios ejercicios antes de ser adquirido. Sus pérdidas acumuladas según estimaciones del sector superaron los 15 millones de euros.
16. Kantox (Barcelona, 2011). La fintech de gestión de divisas para empresas captó más de 20 millones de euros y fue adquirida por BNP Paribas en 2021. Antes de la adquisición sus cuentas reflejaban pérdidas recurrentes propias de una fintech en fase de escala. El caso es relevante porque ilustra cómo incluso las adquisiciones exitosas pueden producirse antes de que la rentabilidad sea una realidad.
17. Deliberry (Barcelona, 2015). Otro caso del problemático sector del grocery delivery. Captó financiación de inversores relevantes y cerró operaciones en 2018 tras acumular pérdidas que según estimaciones superaron los 10 millones de euros. Fue uno de los primeros ejemplos en España de que el modelo de entrega de supermercado a domicilio no era sostenible sin escala masiva.
18. Agora News (Madrid, 2014). La plataforma de contenidos digitales captó financiación y operó con pérdidas durante varios ejercicios. Sus pérdidas acumuladas según estimaciones superaron los 8 millones de euros. El sector de los medios digitales en España ha demostrado ser especialmente difícil para los modelos basados en publicidad programática.
19. Percentil (Madrid, 2012). El marketplace de ropa infantil de segunda mano captó varias rondas de financiación y operó con pérdidas durante más de cinco años. Sus pérdidas acumuladas según estimaciones del sector superaron los 12 millones de euros antes de que la compañía cerrara operaciones en 2019.
20. Verse (Barcelona, 2015). La app de pagos entre particulares, conocida como el «Bizum antes de Bizum», captó varios millones de euros en financiación y fue adquirida por Square (ahora Block) en 2020. Sus pérdidas acumuladas antes de la adquisición superaron los 15 millones según estimaciones. La llegada de Bizum, respaldado por la banca española, eliminó prácticamente su propuesta de valor de un plumazo.
Los patrones que se repiten: Por qué queman tanto dinero
Analizar estas veinte compañías de forma conjunta revela patrones que van mucho más allá de la mala suerte o la mala gestión individual. El primero y más evidente es el problema del unit economics negativo en fase de crecimiento: muchas de estas startups sabían desde el principio que perdían dinero en cada transacción, pero apostaban a que la escala reduciría esos costes hasta hacerlos positivos. En sectores como el delivery, la logística o los pagos digitales, esa escala mínima viable es tan enorme que requiere cientos de millones antes de que el modelo empiece a funcionar, y no todas las empresas llegan a ese punto antes de que el mercado cambie o el capital se agote.
El segundo patrón es la expansión internacional prematura. Glovo, Cabify, Jobandtalent, Travelperk y Fever comparten una característica: todas aceleraron su expansión fuera de España antes de haber consolidado rentabilidad en el mercado doméstico. Esta estrategia, que en Silicon Valley se conoce como «blitzscaling», puede funcionar cuando el mercado es verdaderamente global y sin regulación local relevante. Pero en sectores como el transporte, el trabajo temporal o el inmobiliario, cada nuevo mercado implica costes de adaptación legal, operativa y cultural que multiplican el consumo de caja sin garantizar que el modelo funcione igual que en el de origen.
El tercer patrón, quizás el menos discutido públicamente, es el efecto de las valoraciones infladas sobre la toma de decisiones. Cuando una startup es valorada en 1.000 millones de euros con pérdidas de 50 millones anuales, inversores y fundadores tienen incentivos perversos para seguir creciendo a toda costa en lugar de ajustar el modelo. La presión para justificar esa valoración en la siguiente ronda lleva a decisiones de expansión que consumen más caja de la necesaria. Este mecanismo, bien documentado en la literatura académica sobre capital riesgo, fue especialmente destructivo en el emprendimiento español durante el período 2018-2022, cuando el dinero barato y los tipos de interés cero crearon una burbuja de valoraciones que el contexto de tipos altos posterior ha ido desinflando.
El contexto europeo y la nueva realidad del capital riesgo en españa
Para entender este ranking en su justa medida, hay que situarlo en el contexto europeo. España no es una excepción: los últimos datos de Atomico y Dealroom muestran que más del 70% de las startups que captaron rondas superiores a los 50 millones de euros entre 2019 y 2022 todavía no han alcanzado rentabilidad neta. El fenómeno es global y responde a una década de tipos de interés históricamente bajos que hicieron que el capital riesgo fluyera hacia modelos de negocio con horizontes de rentabilidad muy largos. Lo que sí es específico del emprendimiento español es la concentración geográfica, ya que Barcelona y Madrid acumulan más del 85% del capital invertido en startups, y la dependencia de inversores extranjeros para las rondas grandes, lo que hace que el sector sea especialmente sensible a los cambios en el apetito inversor internacional.
Desde 2022, con la subida de tipos del BCE y la corrección de valoraciones tecnológicas a nivel global, el emprendimiento español ha entrado en una fase de consolidación que se refleja claramente en los datos. Según el informe Spain Tech Ecosystem Report 2025 de Startups.es, la inversión en startups españolas cayó un 35% entre 2022 y 2024, y el número de rondas superiores a los 50 millones se redujo a la mitad. Esto no es necesariamente malo: significa que el dinero que se invierte ahora está sometido a un escrutinio mayor sobre la viabilidad real del modelo, y que los fundadores tienen menos incentivos para crecer a cualquier coste. Las compañías que están captando financiación en 2025 y 2026 lo hacen con métricas de rentabilidad mucho más exigentes que las que imperaban en el pico de la burbuja.
«El problema no es que las startups pierdan dinero en sus primeros años. El problema es cuando el modelo de negocio nunca llega a demostrar que puede ser rentable a ninguna escala razonable.» — Análisis de Spain Startup Ecosystem Report, 2024.
Lo que este ranking refleja no es un fracaso del emprendimiento español sino la maduración inevitable de un sector que ha aprendido, a un coste elevado, que el crecimiento sin rentabilidad es una apuesta, no una estrategia. Las startups que han sobrevivido a esta travesía, como Cabify con su giro hacia la rentabilidad operativa o Travelperk con su enfoque en clientes corporativos de mayor valor, son las que entendieron que el capital es un medio, no un fin. Las que no lo entendieron a tiempo forman parte de este ranking, y sus lecciones son el mejor manual de lo que no hay que hacer para cualquier emprendedor que esté pensando en levantar su próxima ronda.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dinero han perdido en total las startups españolas sin llegar a ser rentables?
Más de 3.000 millones de euros en capital riesgo fueron invertidos entre 2015 y 2024 en startups españolas que no han generado ningún ejercicio con beneficios netos. Solo Glovo acumuló pérdidas superiores a 1.000 millones de euros entre 2018 y 2023.
¿Cuál es la startup española que más dinero ha quemado sin ser rentable?
Glovo es la startup española que más capital ha consumido sin consolidar rentabilidad sostenida, con pérdidas superiores a 1.000 millones de euros entre 2018 y 2023. Delivery Hero la adquirió en 2021 por unos 2.300 millones de euros cuando todavía era deficitaria.
¿Por qué una startup puede perder dinero durante años y seguir recibiendo inversión?
Muchos modelos de negocio requieren años de pérdidas deliberadas para alcanzar la masa crítica necesaria antes de ser rentables. Los inversores apuestan a que la escala futura justificará las pérdidas presentes, aunque esto también ha generado valoraciones infladas y expansiones prematuras.
¿Cuánto dinero captó Wallapop y cuánto ha perdido hasta ahora?
Wallapop captó más de 370 millones de euros en financiación, incluyendo una ronda de 157 millones en 2021 que la valoró en más de 690 millones. Según estimaciones del sector, sus pérdidas acumuladas superan los 200 millones de euros.
¿Cuándo se espera que startups como Glovo o Wallapop sean rentables?
No hay una fecha pública confirmada para que estas compañías alcancen rentabilidad neta. A mediados de 2025 Glovo seguía reportando pérdidas operativas en varios mercados, y Wallapop ha realizado ajustes de plantilla y cambios de modelo desde 2022 para acercarse al equilibrio.
¿Significa perder dinero durante años que una startup ha fracasado?
No necesariamente. El artículo aclara que no se trata exactamente de un fracaso, sino del coste de apostar por modelos que requieren tiempo para alcanzar escala. El problema surge cuando las pérdidas responden a valoraciones infladas o expansiones prematuras más que a una estrategia deliberada y sostenible.