De Corea del Sur a Wall Street: por qué la volatilidad extrema empieza a asustar a los analistas

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Wall Street acaba de firmar su mejor trimestre desde 2020. El S&P 500 sube cerca de un 9% en lo que va de año y aunque haya alguna pequeña corrección no parece que se acabe la gasolina aunque ya hay algunos analistas que están con la mosca detrás de la oreja.

Bank of America ha reafirmado esta semana su previsión de cierre de año para el S&P 500 en 7.100 puntos. Esto implica una caída de aproximadamente un 5% desde los niveles actuales. No es una previsión catastrofista, pero tampoco es la típica nota de análisis que se archiva sin leer. El banco habla directamente de un mercado donde la especulación ha tocado «niveles extremos», con valores de múltiplos altos disparándose de golpe, un patrón que históricamente ha sido el preludio de un «chasquido» en las valoraciones.

Cuando las acciones caras suben aún más rápido solo porque sí, no suele acabar bien.

El efecto colateral del boom de la IA

Aquí es donde el análisis se pone interesante. BofA señala que las compañías del S&P 500 están generando menos flujo de caja libre en relación con su beneficio neto de lo que dictaría la media histórica. Y el motivo tiene nombre y apellido: los hiperescaladores tecnológicos, esos gigantes que están volcando cantidades industriales de capital en infraestructura de inteligencia artificial, están viendo cómo su caja libre se desploma pese a que sus beneficios contables siguen luciendo espectaculares.

Es la vieja historia de siempre: los números que se enseñan en la presentación de resultados no siempre cuentan toda la verdad sobre la salud real del negocio.

La Reserva Federal, la otra losa

Por si la valoración no fuera suficiente motivo de vértigo, está la Fed. Llevamos más de cinco años con la inflación instalada por encima del objetivo del 2%, y según BofA, la paciencia del banco central se ha agotado. La previsión del banco es contundente: tres subidas de tipos este mismo año para intentar meter en cintura de una vez a los precios.

Históricamente, el S&P 500 ha tendido a comportarse bien durante los ciclos de endurecimiento monetario, con los máximos del mercado llegando entre seis y doce meses después de la primera subida. El problema, avisa BofA, es que esta vez el punto de partida es distinto: el mercado nunca ha estado tan caro antes de un primer subidón de tipos, con la única excepción del ciclo 1999-2000. Y todos sabemos cómo terminó aquello.

Los semiconductores, la fiesta que no para

Mientras tanto, los chips siguen viviendo en su propia dimensión. Micron Technology acumula una subida del 242% en lo que va de 2026 y un espectacular 700% en los últimos doce meses, incluso después de un reciente recorte. Son cifras que ya no se explican con fundamentales al uso, sino con una demanda de IA que parece no tener techo.

El S&P 500 marcó un máximo histórico de 7.621 puntos hace apenas un mes, pero desde entonces ha encadenado sesiones de vértigo, con caídas acumuladas de en torno al 2%. Nada dramático todavía, pero suficiente para poner nerviosos a los que llevan tiempo esperando la corrección.

Corea del Sur como aviso a navegantes

Si algo demuestra que esta euforia tiene un límite frágil es lo ocurrido en Corea del Sur. El índice Kospi, dominado por los favoritos de la IA como SK Hynix y Samsung, marcó un récord histórico hace unas semanas… para sufrir días después su quinto peor desplome diario de toda su historia.

Capital Economics ha sido especialmente tajante al respecto: este tipo de sacudidas solo se habían visto antes durante mercados bajistas confirmados, como la crisis financiera asiática, el estallido de las puntocom o la Gran Crisis Financiera de 2008. Su conclusión no deja mucho margen para la interpretación: esta volatilidad es la evidencia de una «espuma excesiva» que pone en duda la sostenibilidad del rally.

JPMorgan: optimismo con casco de seguridad

No todo el mundo comparte el pesimismo de BofA. JPMorgan, de hecho, ha elevado su previsión de cierre de año para el S&P 500 hasta los 7.800 puntos, desde los 7.600 anteriores, apoyándose en unas estimaciones de beneficios sólidas. Pero incluso los más optimistas van con el cinturón abrochado: su nota incluye un aviso expreso de posible «flash crash».

El banco reconoce que el camino hacia arriba será «no lineal», con un listón cada vez más alto de cara a los resultados del segundo trimestre, un posicionamiento excesivamente concentrado en segmentos de baja calidad y crecimiento especulativo, una oferta de acciones que crece con rapidez, y una política monetaria que podría endurecerse más de lo esperado. Es optimismo, sí, pero con la puerta de emergencia bien señalizada.

Yardeni y el argumento de la contraofensiva

En el otro extremo del ring está Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, que lleva desde el inicio de la década hablando de unos nuevos «felices años veinte» bursátiles. En mayo elevó su objetivo para el S&P 500 hasta los 8.250 puntos, desde los 7.700 anteriores, apoyado en unos beneficios corporativos que, según él, seguirán siendo robustos.

Yardeni ha salido este fin de semana a defender su tesis con un argumento que ya se ha hecho viral entre analistas: rechaza de plano la comparación con la burbuja puntocom. Según él, el «meltup» de finales de los noventa lo lideraba el PER del sector tecnológico, movido por el FOMO, el miedo a quedarse fuera. El mercado alcista actual, en cambio, está impulsado por lo que él llama FEMO: el «fabulous earnings momentum», el impulso de unos beneficios fabulosos y reales.

¿Quién tiene razón?

Ahí está la gracia del asunto: probablemente los tres bancos tengan parte de razón, y ese es precisamente el problema. Un mercado carísimo, sostenido por beneficios reales pero con una caja libre que se erosiona por el gasto brutal en IA, a las puertas de una Fed que podría subir tipos tres veces este año. No hace falta ser un histórico de las crisis financieras para saber que esa combinación no suele ser inofensiva. La pregunta ya no es si habrá corrección, sino si esta vez la burbuja tiene nombre de silicio en lugar de puntocom.

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