En los márgenes de la economía oficial, donde no llegan las estadísticas del INE ni los informes del BCE, hay señales que algunos analistas no se atreven a ignorar. Una de ellas, bautizada en clave de humor como el «índice stripper» y ha vuelto a escena, esta vez, con fuerza. Es parecido a lo que tenemos aquí con «yo veo los bares y las terrazas llenas».
Kodi Rose es bailarina en clubes de Las Vegas y popular tiktoker, y la semana pasada comentó que el dinero ha dejado de circular en su entorno. «Las propinas han bajado, hay menos clientes y quienes vienen gastan mucho menos», afirmaba en uno de sus vídeos que no he visto. No es un caso aislado. En Austin, la stripper Vulgar Vanity cuenta que durante el festival South by Southwest, históricamente una mina de oro para el sector, decidió no trabajar el fin de semana clave porque el local estaba vacío.
El fenómeno no se limita a Estados Unidos. Catherine De Noire, propietaria de un burdel legal en Europa y doctoranda en psicología, también ha detectado una caída notable en la clientela. En el estado de Nevada, los ingresos de los burdeles han caído un 20% en el último trimestre, y los clubes de striptease de Las Vegas han visto disminuir su facturación un 12% interanual.
Lo curioso es que estos síntomas de agotamiento no coinciden con los datos macroeconómicos oficiales. La economía americana va como un cohete. En mayo, el mercado laboral estadounidense creó 139.000 empleos no agrícolas, la tasa de paro se mantiene en el 4,2% (lo que se considera pleno empleo) y los salarios siguen subiendo por encima de la inflación: un 0,4% mensual y un 3,9% interanual. Además, la confianza del consumidor repuntó con fuerza: el índice del Conference Board subió 12,3 puntos, su mayor avance mensual desde 2021.
Este desajuste entre lo que dicen los datos y lo que se percibe en la calle recuerda peligrosamente a 2007. Entonces, el PIB de EE. UU. crecía al 4,9%, el paro era del 4,8% y la confianza del consumidor seguía al alza. Todo parecía ir bien hasta que, de repente, dejó de irlo.
La clave está en distinguir entre indicadores rezagados y adelantados. Mientras el empleo o el PIB reflejan lo que ha pasado, los sectores de consumo puramente discrecional pueden anticipar giros en el ciclo. Y si la gente deja de gastar en ocio nocturno o en sexo de pago, es porque siente que su renta disponible peligra, o porque está priorizando el ahorro.
En el Strip de Las Vegas, los ingresos por juego han bajado tres meses seguidos: un 13,8% interanual en febrero, y un 2,8% en abril. Aunque no sea una industria representativa del conjunto de la economía, sí actúa como termómetro del ánimo del consumidor. Y ese termómetro se enfría.

Sin negar la mayor, en todos los sectores han surgido nuevos competidores a los tradicionales…… un contrapunto a esta información sería ver como ha crecido la facturación de Onlyfans…… porque si algo han conseguido las nuevas tecnologías (en general) es ahorrarse un escalón en la cadena logística entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el creador/productor.
Vas a un club de estos «culturales» en USA y la entrada no debe ser barata, la copita tampoco y luego las chicas con esto que todos los dólares son del mismo color, a saber si son de 1 o de 50…. más permisos, porteros, gestores del local, etcétera.
Onlyfans es relación directa creador/consumidor… y creo que un 25% para la causa… en casa… que en esto de las stripers, toqueteo poco…. por tanto por 100$ en casita, tan ricamente… y si la creadora puede tener varios de 100$ en la «sala» realizando el streaming, claro que recibe 75 de 100… pero si tiene a 4 o 5, en fin…
Son nuevos tiempos…. si obviar que hay menos dinero para dedicar a esta causa…
en mis tiempos mosos alla por 2005 al final del mes cuando cobraban sus 3000€ venían albañiles acompañados por dos p.tas y en las horas altas algunos se llamaban otra más… pagando habitación de hotel y todo…
Yo no se si aquello era buena señal o mala, o si despues del 2008 cuando y ano s epermitian ni una, era mejor…. Es dificil juzgar para la economia por cosas asi.. es ambiguo…
me ha dejado publicar una cosa !! Abro champagne!
No sé de albañiles llevando «señoritas» a casa; pero sí se de un Sargento que pasó un fin de semana completo en un Bur-del. Despedida de soltero, según dijo…
Eso sí, conozco a un cartero, ecologista, naturista, liberal, y tal, y, aunque a veces tiene pareja y otras no, tiene su grupo de amig@s liberales con los que va de clubs y mojar, moja…
Y sin pagar, lo cual es bastante mejor…
De cuando en cuando me pone los dientes largos…