Hipotecas estables: euríbor sin sorpresas hasta 2027

Hipotecas estables: euríbor sin sorpresas hasta 2027 1

Los mercados financieros empiezan a descontar un punto de inflexión en la política monetaria del Banco Central Europeo. Tras la rebaja reciente de 25 puntos básicos en el tipo de facilidad de depósito, que se sitúa en el 2 %, la encuesta a analistas monetarios del BCE (SMA) de junio de 2025 ofrece una hoja de ruta para los próximos trimestres: se prevé que las tasas se mantengan estables hasta septiembre (1,75 %), con solo ligeros ajustes hacia 2 % en 2027 y principios de 2028.

Esta visión recoge un cambio en el tono del BCE: tras una fase de endurecimiento constante, la entidad está entrando en un periodo de incertidumbre controlada, en el que primará el mantenimiento de tipos en niveles “neutralmente restrictivos” más que reducirlos con rapidez

Christine Lagarde, en su reciente comparecencia, afirmó que la institución está “bien posicionada” y que este recorte no cierra puertas pero sí marca el inicio de una perspectiva más cautelosa

Los analistas encuestados entre el 19 y el 21 de mayo anticipan que el tipo de depósito permanecerá en 2 % en junio y julio; bajará a 1,75 % en septiembre y se mantendrá estable hasta inicios de 2027. Solo entonces se proyecta una subida a 2 %, con otro repunte de 25 puntos en 2028, antes de estabilizarse en torno a ese nivel .

En paralelo, el BCE mantiene previsiones discretas para el crecimiento y el empleo. El Producto Interior Bruto de la eurozona apenas avanzaría un 0,1 % en los dos primeros trimestres de 2025, acelerándose ligeramente al 0,2 %-0,3 % en la segunda mitad del año. De cara al conjunto del ejercicio, la previsión es de una expansión moderada del 1,2 % . En cuanto al mercado laboral, la tasa de paro rondaría el 6,3 %, una cifra que se mantendría sin cambios sustanciales hasta 2028 .

En materia de inflación, el índice HICP está previsto en un 2,1 % de media en el segundo trimestre de 2025, reduciéndose gradualmente hasta el 2,0 % en 2028. La inflación subyacente, más rígida en 2025 (2,5 %), convergería con el nivel general en los años siguientes . El panel de expertos valora con un 55 % que la inflación pueda superar el 2 % en 2025; esa probabilidad se reduce al 40 % en 2026 y se estabiliza en torno al 50 % de cara a 2027‑2028 .

El BCE ha justificado la rebaja de junio con el retorno de la inflación a su objetivo (1,9 % en mayo) y la caída de presiones en el sector servicios. Al mismo tiempo, se han encendido algunas señales de alarma: tensiones comerciales con Estados Unidos —sobre todo arancelarias— y el fortalecimiento del euro elevan la incertidumbre sobre el camino de los precios y el crecimiento .

Este escenario redunda en una conclusión clara para los hipotecados o inversores: el BCE descarta ajustarse de forma agresiva, pero tampoco renuncia a reactivar su programa de recortes si los datos lo exigen. La estrategia es una gestión por etapas, sin compromiso con un calendario de bajadas, sino ajustada al pulso de la inflación y la coyuntura económica .

Una lectura profunda de los datos sugiere que los tipos se mantienen en terreno neutral, pero aún presionan el crédito bancario y hipotecario: las condiciones de financiación no aumentarán de forma drástica, salvo sorpresa, y es previsible que el euríbor cotice en el entorno actual (2 %-3 %). En la práctica, esto implica que para un hipotecado a tipo variable el impacto será reducido: no se prevén bajadas que alivien las cuotas, pero tampoco incrementos abruptos. El crecimiento económico, aunque lento, mantiene la fortaleza del empleo, y la inflación avanza con modesta presión: un panorama ni pesimista ni expansivo, sino lento y calculado.