
Hay una cifra que pocos conductores conocen: en los últimos años con datos completos, la DGT ha tramitado más de cuatro millones de denuncias por exceso de velocidad mediante radares fijos y de tramo, con una recaudación que supera los 400 millones de euros anuales solo en sanciones por velocidad. Lo más llamativo no es el total, sino su concentración: un puñado de municipios acumula una proporción desproporcionada de todas esas multas. Si eres conductor habitual y ya te han cazado alguna vez, hay muchas probabilidades de que haya sido en uno de los diez puntos que recoge este artículo.
Cuando recibes una multa, la pregunta es siempre la misma: ¿por qué aquí? La respuesta, cuando se mira con datos, mezcla densidad de tráfico, diseño de infraestructuras, límites que no siempre encajan con lo que el conductor percibe y, en algunos casos, una ubicación de los dispositivos que maximiza las capturas. No es conspiranoico decirlo: la propia DGT publica el mapa de radares y sus estadísticas, y los patrones que aparecen son demasiado consistentes para ser casualidad. Este ranking no pretende señalar a ningún municipio como trampa ni generar alarma, sino darte información útil y contrastada para que entiendas dónde se concentra el riesgo de sanción y por qué.
Metodología: Qué mide este ranking y con qué datos
Este ranking se ha elaborado a partir de los datos públicos de la DGT sobre ubicación y actividad de radares fijos, radares de tramo y cinemómetros móviles en vía urbana e interurbana, cruzados con informes de la Fiscalía de Seguridad Vial y análisis publicados por medios especializados como Tráfico y Seguridad Vial, AutoFácil y El Confidencial, que han accedido a estadísticas desagregadas por municipio mediante solicitudes de transparencia. Los datos más recientes corresponden al período 2022-2024, ya que la DGT publica sus memorias anuales con un desfase de aproximadamente doce meses. Se ha priorizado el volumen absoluto de denuncias por municipio, aunque también se ha tenido en cuenta la ratio de denuncias por kilómetro de vía vigilada cuando los datos lo permitían. Un matiz importante: un municipio con muchas multas no es necesariamente más peligroso; puede tener más tráfico, más radares o tramos con límites que los conductores incumplen con más frecuencia. La correlación entre multas y accidentalidad existe, pero no es directa ni automática.
El ranking: Los 10 municipios con más multas de radar en españa
1. Madrid. La capital encabeza cualquier clasificación relacionada con el tráfico en España, y esta no es una excepción. Madrid concentra la mayor red de radares fijos del país, con decenas de dispositivos distribuidos por la M-30, la M-40, la M-45 y las principales arterias urbanas. Según los últimos datos de la DGT, la Comunidad de Madrid tramita más de 700.000 denuncias por exceso de velocidad al año, y el municipio capital absorbe una parte sustancial de esa cifra. El radar del túnel de la M-30 a su paso por Arganzuela y los dispositivos de la Avenida de la Ilustración son históricamente algunos de los más activos del país. Más de tres millones de turismos matriculados en la comunidad, combinados con límites de 50 y 70 km/h en vías que los conductores perciben como autopistas urbanas, explican en buena medida el volumen de sanciones.
2. Barcelona. La Ciudad Condal ocupa el segundo puesto con una diferencia notable respecto al tercero. La Ronda de Dalt, la Ronda Litoral y los accesos por la B-10 y la B-20 concentran una red de radares de tramo y fijos que, según estimaciones del RACE, generan más de 200.000 denuncias anuales solo en el término municipal. Barcelona tiene además la particularidad de haber puesto en marcha zonas de bajas emisiones con control de acceso, lo que ha multiplicado el número de cámaras en circulación y, de forma indirecta, también la capacidad de detección de infracciones de velocidad. El Túnel de Glòries y el tramo de la Gran Via entre Glorias y el Fórum son puntos especialmente activos.
3. Sevilla. La capital andaluza sorprende en el tercer puesto a muchos conductores que asocian las sanciones con las grandes metrópolis del norte. Sevilla tiene una red de radares urbanos que se ha ampliado considerablemente desde 2018, coincidiendo con el plan de movilidad sostenible del Ayuntamiento. La SE-30, la ronda de circunvalación que rodea la ciudad, concentra varios de los radares con mayor actividad de toda Andalucía. Además, la implantación de zonas de 30 km/h en buena parte del casco urbano ha disparado las denuncias en vías donde los conductores todavía no han interiorizado el nuevo límite.
4. Valencia. La capital del Turia combina una orografía plana que invita a acelerar con una red viaria donde conviven autopistas urbanas, avenidas con límites reducidos y zonas de coexistencia. La V-30, que discurre paralela al antiguo cauce del río Turia, es uno de los tramos con más denuncias por radar de toda la Comunitat Valenciana. Según datos del Ayuntamiento publicados en 2023, los radares municipales, gestionados de forma independiente a los de la DGT, tramitaron más de 85.000 denuncias en un solo año.
5. Zaragoza. La capital aragonesa aparece en este puesto con cierta consistencia en todos los análisis disponibles, lo que resulta llamativo dado su tamaño, algo menos de 700.000 habitantes, comparado con las cuatro ciudades anteriores. La explicación está en su posición geográfica: Zaragoza es el nudo de comunicaciones más importante del noreste peninsular, con la A-2, la A-23 y la Z-40 convergiendo en su entorno. El tráfico de paso es elevadísimo y los radares de los accesos y la ronda de circunvalación capturan tanto a residentes como a conductores de larga distancia. El radar de tramo instalado en la Z-40 entre los enlaces de Cogullada y Casablanca es, según fuentes del sector, uno de los más productivos en denuncias por kilómetro de toda España.
6. Málaga. La capital de la Costa del Sol ha visto crecer su parque de vehículos de forma acelerada en la última década, impulsado tanto por el aumento de población como por el turismo. La A-7 (antigua N-340) a su paso por el término municipal y la MA-20 concentran una actividad de radar especialmente intensa. Un factor añadido es la alta proporción de conductores ocasionales, turistas con vehículos de alquiler, que desconocen los límites locales y los puntos de control, lo que eleva la tasa de infracciones en determinados tramos.
7. Bilbao. El municipio vizcaíno y su área metropolitana conforman uno de los corredores de tráfico más densos del norte de España. La A-8 (Autovía del Cantábrico) y la BI-30 son los ejes con mayor presencia de radares, y la orografía montañosa del entorno genera tramos donde los cambios de límite son frecuentes y a veces poco intuitivos. Bilbao tiene además una particularidad: la Diputación Foral de Bizkaia gestiona su propia red de control de velocidad de forma independiente a la DGT, lo que en la práctica supone una doble capa de vigilancia en algunas vías.
8. Murcia. La capital murciana aparece aquí por la combinación de su red viaria de circunvalación, la RM-2 y la RM-3, con una movilidad muy dependiente del vehículo privado y unos límites que en algunos tramos se han rebajado en los últimos años sin que la señalización haya sido siempre suficientemente visible. Según datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, la Región de Murcia presenta una de las tasas más altas de denuncias por radar en relación con su parque de vehículos, lo que apunta a un problema de adecuación entre infraestructura y regulación.
9. Palma de Mallorca. La capital balear concentra su tráfico en una red viaria relativamente pequeña para el volumen de vehículos que circula, especialmente en temporada alta. La Via de Cintura (MA-20) es el tramo con más denuncias de la isla y uno de los más activos de todo el archipiélago. El turismo masivo genera picos de tráfico en verano que multiplican las capturas, y la alta rotación de conductores con vehículos de alquiler, muchos de ellos extranjeros poco familiarizados con la normativa española, contribuye al volumen total de sanciones.
10. Alicante. Cierra el ranking la capital alicantina, que comparte con Málaga y Palma el perfil de ciudad turística con alta presencia de conductores ocasionales. La N-332 a su paso por el término municipal y la A-70 (Autovía del Sureste) concentran la mayor parte de las denuncias. Alicante ha instalado en los últimos años varios radares de tramo en accesos urbanos, un tipo de dispositivo que estadísticamente genera más denuncias que los fijos puntuales porque controla la velocidad media en un segmento de carretera, eliminando el efecto «frenazo» que los conductores aplican al ver el radar.
Qué tienen en común estos municipios: Los patrones que explican la concentración
Más allá de las particularidades de cada ciudad, los diez municipios comparten una serie de características estructurales. La más obvia es el volumen de tráfico: a más coches circulando, más posibilidades de que alguno supere el límite. Pero eso solo explica una parte. El segundo factor es la presencia de vías con diseño de alta capacidad, anchas, rectas, bien señalizadas, donde el límite vigente es significativamente inferior a la velocidad a la que el conductor percibe que puede circular con seguridad. Esta disonancia entre diseño viario y regulación es, según los expertos en seguridad vial, una de las causas principales de infracciones no intencionales.
El tercer patrón común es la inversión municipal y autonómica en tecnología de control. Los municipios de este ranking son, en su mayoría, los que más han invertido en actualizar y ampliar su red de radares en la última década. No es que los conductores de Madrid o Barcelona sean más imprudentes que los de otras ciudades; es que hay más dispositivos capturando infracciones. Este matiz es fundamental para leer el ranking con honestidad: un municipio con pocos radares puede tener una siniestralidad elevada pero pocas denuncias, mientras que otro con una red densa puede acumular muchas multas y una accidentalidad relativamente baja. La correlación entre multas y seguridad vial real es positiva en términos generales, más control tiende a reducir accidentes, pero no es lineal ni inmediata.
Hay un factor que raramente aparece en los análisis oficiales pero que los datos señalan de forma consistente: la ubicación de los radares en puntos donde el cambio de límite no es intuitivo. Tramos donde se pasa de 100 a 80 km/h en pocos metros, accesos urbanos donde el límite baja de 70 a 50 sin señalización suficientemente anticipada, o zonas de 30 km/h en vías que visualmente parecen de mayor capacidad. La DGT ha reconocido en varias ocasiones que parte de su estrategia de reducción de velocidad pasa precisamente por colocar los radares en estos puntos de transición, lo que inevitablemente genera más capturas en los primeros meses tras la instalación.
Lo que estos datos significan para tu bolsillo y tu carné de conducir
Este ranking tiene implicaciones prácticas muy concretas. Una multa por exceso de velocidad puede oscilar entre los 100 euros para infracciones leves, superar el límite en menos de 20 km/h, y los 600 euros más la retirada de puntos para las más graves. Según el Banco de España, el gasto medio de los hogares españoles en multas de tráfico ha crecido un 18% en términos reales en la última década, no porque los conductores sean más imprudentes, sino porque la red de control es más densa y los límites se han reducido de forma generalizada desde 2021, cuando entró en vigor la rebaja a 30 km/h en vías urbanas de un carril por sentido.
Si conduces habitualmente por alguno de estos municipios, la recomendación práctica es sencilla aunque no siempre fácil de aplicar: consulta el mapa de radares de la DGT antes de hacer rutas habituales, presta especial atención a los cambios de límite en accesos urbanos y, sobre todo, ten en cuenta que los radares de tramo no perdonan el «frenazo estratégico» que funciona con los fijos. España cuenta ya con más de 80 tramos de control de velocidad media y su número sigue creciendo. El control de la velocidad se está volviendo más sofisticado y más distribuido, así que esquivarlo sin adaptar de verdad tu velocidad a los límites es cada vez más difícil.
Si este artículo te ha resultado útil, quizás también te interese nuestro análisis sobre las 15 carreteras más peligrosas de España, donde encontrarás que la relación entre velocidad, infraestructura y siniestralidad es más compleja de lo que sugiere cualquier titular. Y si tienes datos o experiencias propias sobre radares en tu municipio, el debate está abierto en los comentarios: la información más valiosa a veces viene de quienes circulan por esas vías cada día.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas multas de radar tramita la DGT al año en España?
La DGT tramita más de cuatro millones de denuncias anuales por exceso de velocidad mediante radares fijos y de tramo. Esto genera una recaudación que supera los 400 millones de euros al año solo en sanciones por velocidad.
¿Qué ciudad de España tiene más multas de radar?
Madrid es el municipio con más multas de radar de España. La Comunidad de Madrid tramita más de 700.000 denuncias por exceso de velocidad al año, y el municipio capital concentra una parte muy significativa de esa cifra.
¿Cuáles son los radares más activos de Madrid?
Los radares históricamente más activos de Madrid están en el túnel de la M-30 a su paso por Arganzuela y en la Avenida de la Ilustración. También hay dispositivos muy activos distribuidos por la M-40 y la M-45.
¿Cuántas multas de radar se ponen al año en Barcelona?
Según estimaciones del RACE, Barcelona genera más de 200.000 denuncias anuales por exceso de velocidad solo dentro del término municipal. Los puntos más activos son el Túnel de Glòries y el tramo de la Gran Via entre Glòries y el Fórum.
¿Por qué hay tantas multas de radar en algunos municipios y no en otros?
La concentración de multas en ciertos municipios se explica por la combinación de alta densidad de tráfico, mayor número de radares instalados y límites de velocidad que los conductores perciben como bajos para el tipo de vía. No significa necesariamente que esos municipios sean más peligrosos, ya que la correlación entre multas y accidentalidad no es directa.
¿Cuándo publica la DGT los datos oficiales de multas por municipio?
La DGT publica sus memorias anuales con un desfase aproximado de doce meses respecto al año en curso. Los datos más recientes disponibles corresponden al período 2022-2024, y pueden consultarse también mediante solicitudes de transparencia.