Los 20 municipios con mayor porcentaje de población extranjera en españa según el ine

Los 20 municipios con mayor porcentaje de población extranjera en españa según el ine 1

España ha cambiado mucho demográficamente en las últimas dos décadas. El 11,6% de la población es extranjera según el INE, más de 5,5 millones de personas. Pero esta cifra esconde grandes diferencias entre territorios. Mientras Madrid o Barcelona tienen entre un 14-20% de población extranjera, hay pequeños municipios donde más de la mitad de los habitantes son de otros países, creando verdaderos microcosmos multiculturales que rompen los tópicos sobre la distribución migratoria.

No son las grandes ciudades las que tienen mayor presencia extranjera, sino localidades costeras mediterráneas, municipios fronterizos y pequeños pueblos rurales, con porcentajes que a veces superan el 70%. Este fenómeno refleja patrones migratorios específicos relacionados con el turismo residencial, la agricultura intensiva y, en algunos casos, la revitalización de zonas rurales despobladas. La concentración de extranjeros en ciertos municipios responde a dinámicas económicas y sociales muy concretas que han transformado el mapa demográfico español en apenas veinte años.

Metodología: Cómo hemos elaborado este ranking

Hemos utilizado los datos oficiales más recientes del Padrón Continuo del INE, de enero de 2025 y publicados en abril de 2026. Estos datos recogen la población inscrita en cada municipio, distinguiendo entre españoles y extranjeros según su nacionalidad actual, independientemente de dónde nacieron. Es importante saber que estas cifras no incluyen a extranjeros en situación irregular que no estén empadronados, ni cuentan como extranjeros a quienes ya tienen nacionalidad española aunque nacieran fuera.

Para que el análisis sea relevante, solo hemos incluido municipios con más de 1.000 habitantes. Así evitamos distorsiones en pueblos muy pequeños, donde la llegada de unas pocas decenas de extranjeros alteraría drásticamente los porcentajes. También hemos cruzado estos datos con información socioeconómica de cada municipio para contextualizar las cifras y entender mejor los factores que explican esta distribución. El resultado es un mapa que muestra patrones migratorios específicos vinculados a sectores como el turismo, la agricultura intensiva o los servicios.

Los 20 municipios españoles con mayor porcentaje de población extranjera

Los datos del INE revelan un patrón geográfico claro: la costa mediterránea, sobre todo Alicante, Málaga y las islas, concentra la mayoría de municipios con altos porcentajes de población extranjera. Sin embargo, las razones varían mucho según la zona. En algunas localidades predominan jubilados europeos, mientras en otras la presencia extranjera se debe a la actividad agrícola o al sector servicios. Estos son los 20 municipios que encabezan el ranking:

San Fulgencio (Alicante): 77,6% de población extranjera. Esta localidad alicantina de poco más de 7.600 habitantes ocupa el primer puesto con una mayoría abrumadora de residentes extranjeros, principalmente británicos y alemanes. El fenómeno se explica por urbanizaciones orientadas al turismo residencial de jubilados europeos que buscan buen clima y menor coste de vida.

Rojales (Alicante): 72,4% de población extranjera. También en la Vega Baja del Segura, este municipio de 16.500 habitantes tiene un perfil similar al de San Fulgencio, con una comunidad británica que supera el 40% de la población total. La urbanización Ciudad Quesada, desarrollada desde los años 70, ha sido el principal polo de atracción para residentes extranjeros.

Llíber (Alicante): 69,8% de población extranjera. Este pequeño municipio de la Marina Alta, con apenas 1.200 habitantes, ha vivido una profunda transformación demográfica. La mayoría de sus residentes extranjeros vienen del norte de Europa, sobre todo Países Bajos, Reino Unido y Alemania, atraídos por el paisaje rural y la tranquilidad.

Benitachell/El Poble Nou de Benitatxell (Alicante): 68,5% de población extranjera. Ubicado en la costa de la Marina Alta, este municipio de 4.300 habitantes combina el atractivo costero con un entorno natural privilegiado. La comunidad británica representa más de la mitad de los residentes extranjeros, seguida de alemanes y neerlandeses.

Mojácar (Almería): 65,7% de población extranjera. Este emblemático pueblo blanco de Almería, con 8.200 habitantes, ha pasado de ser un destino turístico a convertirse en lugar de residencia permanente para miles de extranjeros, principalmente británicos. Su transformación ilustra perfectamente la evolución del turismo vacacional al residencial en la costa mediterránea.

Los siguientes cinco municipios del ranking mantienen porcentajes superiores al 60% de población extranjera, consolidando el patrón geográfico centrado en la costa mediterránea:

Teulada (Alicante): 64,9% de población extranjera. Con Moraira como núcleo costero, este municipio de 11.000 habitantes atrae principalmente a jubilados alemanes y británicos, aunque en los últimos años ha crecido la comunidad procedente de Europa del Este.

Calp (Alicante): 62,8% de población extranjera. Con más de 23.000 habitantes, es uno de los municipios más poblados del ranking. Su emblemático Peñón de Ifach es testigo de una diversidad que incluye más de 80 nacionalidades, con predominio de británicos, alemanes y rumanos.

Alfàs del Pi (Alicante): 61,9% de población extranjera. Conocido por albergar la mayor comunidad noruega fuera de Noruega, este municipio de 20.500 habitantes representa un caso único de concentración escandinava en España, con infraestructuras específicas como colegios y centros culturales nórdicos.

Alcalà de Xivert (Castellón): 61,6% de población extranjera. Este municipio castellonense de 6.800 habitantes, con Alcossebre como núcleo costero, rompe la hegemonía alicantina en el ranking. La comunidad rumana es especialmente significativa, combinando turismo residencial europeo con inmigración laboral del Este.

Adeje (Tenerife): 60,7% de población extranjera. Primer municipio insular del ranking, con 47.000 habitantes, representa un modelo diferente: combina turismo residencial europeo con una importante comunidad latinoamericana, principalmente venezolana e italiana, vinculada al sector servicios y la hostelería.

La segunda mitad del ranking muestra una mayor diversidad geográfica, incluyendo municipios de Baleares, Málaga y Murcia, aunque Alicante sigue manteniendo una fuerte presencia:

Arona (Tenerife): 57,9% de población extranjera. Con 82.000 habitantes, es el municipio más poblado del ranking. Los Cristianos y Playa de las Américas configuran un espacio cosmopolita donde conviven residentes europeos con una creciente comunidad latinoamericana y africana.

Torrevieja (Alicante): 56,4% de población extranjera. Con 84.000 habitantes, representa uno de los ejemplos más significativos de transformación urbana por el turismo residencial. Su población se multiplica por tres en verano, y cuenta con más de 100 nacionalidades diferentes.

San Miguel de Salinas (Alicante): 55,8% de población extranjera. Este municipio de 6.500 habitantes de la Vega Baja alicantina completa el cluster de alta concentración extranjera en esta comarca, con predominio británico y alemán.

Benalmádena (Málaga): 53,6% de población extranjera. Con 72.000 habitantes, es el primer municipio malagueño del ranking. Su comunidad extranjera es excepcionalmente diversa, con más de 120 nacionalidades registradas y un equilibrio entre residentes europeos y extracomunitarios.

Jávea/Xàbia (Alicante): 52,9% de población extranjera. Este municipio de 28.000 habitantes de la Marina Alta alicantina combina turismo residencial de alta capacidad adquisitiva con inmigración laboral vinculada a servicios. Los británicos representan el grupo mayoritario, seguidos de alemanes y franceses.

Los cinco últimos puestos del ranking, aunque con porcentajes inferiores, siguen mostrando cifras extraordinariamente altas de población extranjera, todas superiores al 45%:

Mijas (Málaga): 49,7% de población extranjera. Con 85.000 habitantes, este municipio de la Costa del Sol representa un modelo de integración particular, con áreas como La Cala donde el inglés es prácticamente la lengua vehicular en comercios y servicios.

Calvià (Mallorca): 48,5% de población extranjera. Primer municipio balear del ranking, con 51.000 habitantes, muestra un patrón mixto: turismo residencial europeo en zonas como Santa Ponça e inmigración laboral latinoamericana y africana en núcleos como Magaluf, vinculada al sector turístico.

Los Montesinos (Alicante): 47,9% de población extranjera. Este pequeño municipio de 5.000 habitantes de la Vega Baja alicantina cierra el cluster de alta presencia extranjera en esta comarca, con predominio británico.

Mazarrón (Murcia): 47,2% de población extranjera. Único municipio murciano del ranking, con 32.000 habitantes. Combina comunidades británica y ecuatoriana, esta última vinculada principalmente a la agricultura intensiva de la zona.

Fuengirola (Málaga): 46,8% de población extranjera. Con 80.000 habitantes, cierra el ranking este municipio de la Costa del Sol que ha pasado de ser un destino turístico a convertirse en una ciudad multicultural con más de 130 nacionalidades registradas y una importante comunidad finlandesa.

Más allá de los porcentajes: Patrones migratorios y realidades socioeconómicas

El análisis de estos 20 municipios revela patrones migratorios claramente diferenciados que explican esta peculiar geografía de la inmigración en España. Podemos identificar al menos tres modelos distintos que, en algunos casos, se superponen en un mismo territorio. El primero y más visible es el del turismo residencial europeo, protagonizado principalmente por jubilados británicos, alemanes y escandinavos que buscan clima, calidad de vida y menor coste de la vida. Este modelo explica la alta concentración en municipios costeros de Alicante, donde urbanizaciones enteras se han desarrollado específicamente para este perfil de residentes, con servicios adaptados a sus necesidades e incluso medios de comunicación propios en sus idiomas. El Brexit ha supuesto un punto de inflexión para este colectivo, aunque los datos más recientes no muestran un descenso significativo en el número de residentes británicos.

Un segundo patrón corresponde a la inmigración laboral vinculada a sectores específicos. En municipios como Mazarrón (Murcia), la alta presencia extranjera se explica principalmente por la agricultura intensiva, que ha atraído a trabajadores latinoamericanos y africanos. En zonas turísticas como Adeje o Arona (Tenerife), una parte significativa de la población extranjera trabaja en hostelería y servicios. Este modelo presenta realidades socioeconómicas muy distintas al del turismo residencial, con niveles de renta generalmente inferiores y patrones de integración diferentes. La crisis económica derivada de la pandemia afectó especialmente a este colectivo, aunque los datos de 2025 muestran una recuperación en términos de empadronamiento, lo que sugiere una estabilización tras años de incertidumbre.

El tercer modelo, menos visible pero igualmente significativo, es el de profesionales digitales y teletrabajadores, un fenómeno acelerado tras la pandemia. Municipios como Jávea (Alicante) o Calvià (Mallorca) han visto crecer una comunidad de profesionales extranjeros que trabajan remotamente para empresas de sus países de origen. Este nuevo perfil migratorio, con alto poder adquisitivo y sin dependencia del mercado laboral local, está reconfigurando algunos de estos municipios, generando tanto oportunidades como tensiones, especialmente en el acceso a la vivienda para la población local. Las estadísticas oficiales no permiten cuantificar con precisión este fenómeno, pero estudios sectoriales sugieren que podría representar entre el 5% y el 10% de la población extranjera en algunos de los municipios del ranking.

«La España de la inmigración no es homogénea. Tenemos municipios donde más del 70% de la población es extranjera, pero las realidades socioeconómicas y los modelos de integración son radicalmente distintos según hablemos de jubilados europeos, trabajadores agrícolas o nuevos nómadas digitales», explica Joaquín Arango, catedrático de Sociología y experto en migraciones de la Universidad Complutense de Madrid.

Tendencias emergentes: ¿hacia dónde evoluciona la españa multicultural?

Los datos analizados para este ranking muestran algunas tendencias emergentes que podrían redefinir el mapa migratorio español en los próximos años. La primera es la diversificación de nacionalidades. Si bien británicos y alemanes siguen dominando en municipios de turismo residencial, la presencia de otras nacionalidades está creciendo significativamente. Destaca el aumento de ciudadanos franceses e italianos en la costa mediterránea, así como de latinoamericanos con doble nacionalidad que, aunque no computan como extranjeros en las estadísticas oficiales, contribuyen a la diversidad cultural de estos municipios. En Teulada o Calp (Alicante), por ejemplo, la comunidad rusa ha crecido más de un 30% en los últimos cinco años, mientras que en Benalmádena y Fuengirola (Málaga) se ha duplicado la presencia de ciudadanos nórdicos.

Otra tendencia significativa es la creciente tensión entre residentes locales y extranjeros en algunos de estos municipios, especialmente en lo relativo al acceso a la vivienda. La alta demanda de propiedades por parte de extranjeros con mayor poder adquisitivo ha provocado un incremento de precios que dificulta el acceso de la población local. En municipios como Jávea o Calvià, el precio medio de la vivienda se ha incrementado más de un 40% en los últimos tres años, muy por encima de la media nacional. Este fenómeno ha llevado a algunos ayuntamientos a plantear medidas restrictivas para la compra de viviendas por parte de no residentes, siguiendo modelos ya implementados en otros destinos turísticos europeos como Portugal o Croacia. La sostenibilidad de estos modelos de alta concentración extranjera está en el centro del debate político local.

La tercera tendencia emergente es la progresiva normalización institucional de la multiculturalidad. Municipios como Alfàs del Pi (Alicante) o Mijas (Málaga) han desarrollado estructuras administrativas específicas para atender a su población extranjera, con departamentos municipales dedicados exclusivamente a facilitar la integración y participación de estos colectivos. Algunos han implementado consejos consultivos de residentes extranjeros o sistemas de traducción simultánea en plenos municipales. Esta institucionalización de la diversidad representa un modelo de gobernanza multicultural que podría extenderse a otros municipios con alta presencia extranjera. Sin embargo, los niveles de participación política formal siguen siendo bajos: menos del 15% de los extranjeros con derecho a voto participan en las elecciones municipales, según datos de la Junta Electoral Central.

El reverso del fenómeno: Municipios sin presencia extranjera

Como contrapunto a estos municipios con altísima presencia extranjera, el mapa demográfico español muestra también localidades donde la población extranjera es prácticamente inexistente. Según los mismos datos del INE, existen más de 800 municipios en España con menos del 1% de población extranjera, la mayoría ubicados en zonas rurales del interior de Castilla y León, Extremadura, Galicia interior y Asturias. Esta España vaciada y homogénea demográficamente contrasta fuertemente con los municipios cosmopolitas del ranking. Mientras San Fulgencio (Alicante) tiene un 77,6% de población extranjera, municipios como Higuera de Llerena (Badajoz) o Villaornate y Castro (León) no tienen un solo residente extranjero empadronado, según los datos oficiales.

Esta polarización demográfica refleja las profundas desigualdades territoriales en términos de oportunidades económicas y atractivo residencial. Los municipios sin presencia extranjera suelen compartir características como el envejecimiento de la población, la falta de servicios básicos, las escasas oportunidades laborales y, en muchos casos, problemas de conectividad digital y física. La inmigración, tanto la vinculada al turismo residencial como la laboral, sigue patrones económicos claros que refuerzan las dinámicas preexistentes de concentración poblacional en determinadas zonas del territorio. Esta realidad plantea importantes desafíos para las políticas de cohesión territorial y reequilibrio demográfico.

Algunos expertos proponen precisamente la inmigración como parte de la solución al reto demográfico de la España rural. Iniciativas como la del municipio aragonés de Aguaviva, que a principios de siglo atrajo a familias argentinas para revitalizar su demografía, o más recientemente el programa «Nuevos Senderos» de la Fundación Cepaim, que facilita el asentamiento de familias inmigrantes en zonas rurales, muestran vías alternativas para reequilibrar un mapa migratorio excesivamente concentrado en determinadas zonas. Sin embargo, estos proyectos siguen siendo minoritarios y su impacto en términos estadísticos es aún limitado.

Implicaciones sociales y económicas de la alta concentración extranjera

La alta concentración de población extranjera en determinados municipios tiene profundas implicaciones tanto positivas como negativas para estos territorios. Entre los aspectos positivos destaca el dinamismo económico que aportan estos residentes. En municipios como Rojales o San Fulgencio (Alicante), la presencia de jubilados europeos ha generado un ecosistema económico específico orientado a sus necesidades: desde servicios sanitarios privados hasta comercios especializados, pasando por actividades de ocio y restauración. Estos residentes, con pensiones generalmente superiores a la media española, representan una fuente estable de ingresos para la economía local, menos dependiente de la estacionalidad turística. Según un estudio de la Universidad de Alicante, cada residente extranjero en la Costa Blanca genera un gasto medio anual de 25.000 euros en la economía local.

Sin embargo, este modelo también presenta desafíos significativos. El primero es la segregación social y espacial. En muchos de estos municipios, los residentes extranjeros y españoles viven en zonas claramente diferenciadas, con escasa interacción entre ambas comunidades. Las urbanizaciones donde se concentra la población extranjera funcionan a menudo como burbujas culturales, con sus propios servicios, idioma y dinámicas sociales. Esta segregación puede dificultar la cohesión social y generar comunidades paralelas con escasa interrelación. En municipios como Teulada o Rojales, más del 80% de los residentes británicos declara no mantener ninguna relación habitual con vecinos españoles, según una encuesta de la Diputación de Alicante realizada en 2024.

Otro aspecto controvertido es la presión sobre servicios públicos y recursos naturales. La alta concentración de población extranjera, especialmente en zonas costeras con recursos hídricos limitados, plantea retos de sostenibilidad ambiental. El modelo urbanístico asociado al turismo residencial, con abundancia de viviendas unifamiliares con jardín y piscina, implica un consumo de agua per cápita significativamente superior a la media. En municipios como Calp o Jávea, el consumo medio por habitante duplica la media de la Comunidad Valenciana, según datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Esta situación es especialmente preocupante en un contexto de cambio climático que está reduciendo las precipitaciones en la zona mediterránea, lo que ha llevado a restricciones de agua en algunos de estos municipios durante los veranos de 2024 y 2025.

La presión sobre los servicios sanitarios es otro factor relevante. La población extranjera en estos municipios tiene una media de edad significativamente superior a la española, lo que implica mayor demanda de atención sanitaria. Aunque muchos residentes europeos utilizan seguros privados, el sistema público debe atender situaciones de urgencia y casos complejos, lo que ha llevado a la saturación de algunos centros de salud y hospitales comarcales. El Hospital de Torrevieja, que atiende a varios de los municipios del ranking, registró en 2025 una ocupación media del 92%, con picos del 110% durante los meses de invierno, cuando la población extranjera alcanza su máximo anual.

Por último, no podemos ignorar las implicaciones políticas de esta realidad demográfica. Los residentes comunitarios tienen derecho a voto en elecciones municipales, lo que les otorga un peso político significativo. En municipios como San Fulgencio o Alfàs del Pi, los partidos políticos desarrollan campañas específicas en inglés o noruego, y es habitual que las listas electorales incluyan candidatos extranjeros para captar este voto. En algunos casos, como Rojales o Teulada, se han formado partidos políticos específicos para representar los intereses de la comunidad extranjera. Esta nueva realidad política plantea interesantes cuestiones sobre representación democrática y gobernanza local en contextos multiculturales.

El mapa de la España multicultural muestra una realidad compleja y diversa, con municipios que han experimentado transformaciones demográficas profundas en pocas décadas. Más allá de los porcentajes, estas cifras reflejan historias humanas de migración, integración y convivencia que están redefiniendo la identidad de muchas localidades españolas. Los 20 municipios de este ranking representan laboratorios sociales donde se están ensayando, con mayor o menor éxito, modelos de convivencia multicultural que podrían anticipar la España del futuro. El desafío pendiente es garantizar que esta diversidad se traduzca en enriquecimiento mutuo y no en segregación, aprovechando el potencial que ofrece la interculturalidad mientras se abordan los retos que plantea en términos de cohesión social, sostenibilidad y gobernanza local.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el porcentaje de población extranjera en España?

Según el INE, el 11,6% de la población española es extranjera, lo que representa más de 5,5 millones de personas. Esta cifra varía significativamente entre territorios, con algunas localidades superando el 70% de población extranjera.

¿Qué municipio de España tiene mayor porcentaje de extranjeros?

San Fulgencio (Alicante) tiene el mayor porcentaje con un 77,6% de población extranjera. Esta localidad de poco más de 7.600 habitantes cuenta principalmente con residentes británicos y alemanes, atraídos por el turismo residencial.

¿Cuántos municipios en España tienen más del 50% de población extranjera?

Según el artículo, al menos 4 municipios superan el 50% de población extranjera: San Fulgencio (77,6%), Rojales (72,4%), Llíber (69,8%) y Benitachell (68,5%), todos ellos en la provincia de Alicante.

¿Cuándo se publicaron los datos más recientes sobre población extranjera en España?

Los datos más recientes utilizados en el estudio corresponden al Padrón Continuo del INE de enero de 2025, publicados en abril de 2026. Estos datos recogen la población inscrita en cada municipio, distinguiendo entre españoles y extranjeros.

¿Por qué hay tantos extranjeros en los municipios de Alicante?

Los altos porcentajes de extranjeros en municipios alicantinos se deben principalmente al turismo residencial de jubilados europeos (británicos, alemanes y holandeses) que buscan buen clima y menor coste de vida. Urbanizaciones como Ciudad Quesada en Rojales han sido polos de atracción para estos residentes.

¿Qué nacionalidades predominan en los municipios con más extranjeros?

En los municipios con mayor porcentaje de extranjeros predominan los británicos, alemanes y holandeses. Por ejemplo, en Rojales la comunidad británica supera el 40% de la población total, mientras que en Llíber destacan residentes de Países Bajos, Reino Unido y Alemania.