El Ministerio de Economía, encabezado por Carlos Cuerpo, ha presentado un plan para controlar lo que bancos y entidades cobran por los préstamos al consumo. La idea principal es poner un techo a los intereses y, de paso, acabar con esos microcréditos rápidos que obligan a devolver el dinero en menos de tres meses.
Este nuevo proyecto de ley busca que los ciudadanos no paguen de más. Para ello, se han diseñado dos formas de control. La primera es un límite general para los préstamos normales: el tope de lo que te pueden cobrar dependerá de cuánto dinero pidas. Por ejemplo, para créditos pequeños (hasta 1.500 euros), el interés máximo estará unos 15 puntos por encima de la media del mercado. Si el préstamo es mayor o a más largo plazo, ese margen extra será más pequeño.
Mientras todo esto se pone en marcha, el Gobierno ha fijado un tope provisional del 22% para los nuevos contratos y para quienes tengan tarjetas de las llamadas «revolving».
Adiós a los abusos en los microcréditos
El segundo bloque de la norma se centra en los microcréditos, esos préstamos pequeños que suelen tener intereses altísimos. A partir de ahora, el interés mensual no podrá pasar del 4% y las comisiones estarán muy limitadas. Además, ya no se podrán devolver en un solo pago a las pocas semanas; será obligatorio dar al menos tres meses para devolver el dinero en tres cuotas.
Para que se entienda el cambio: si hoy pides 300 euros a devolver en un mes, te suele costar unos 100 euros en intereses. Con la nueva ley, si lo devuelves en tres meses, el coste máximo será de 40 euros. Si decides pagarlo antes, a los 30 días, el coste bajará a los 20 euros.
Solo entidades autorizadas y con más control
A partir de ahora, solo podrán dar estos créditos las empresas que estén apuntadas y vigiladas por el Banco de España. Si alguien te presta dinero sin tener este permiso, el contrato será nulo. Además, antes de darte el dinero, la entidad tendrá que mirar obligatoriamente tu historial de pagos para no dar préstamos a gente que ya está muy endeudada.
También se vigilará la publicidad. Ya no podrán anunciar estos créditos destacando solo lo rápido o fácil que es conseguirlos; tendrán que dejar bien claro cuánto te va a costar el préstamo en total.
Por último, el ministro Cuerpo ha señalado que el crédito al consumo ha subido mucho últimamente, llegando a los 114.000 millones de euros en España. Por eso, cree que es el momento de proteger mejor a las familias, obligando a las empresas a ser más claras y prohibiendo trucos en sus webs que empujen al cliente a contratar productos que no necesita.
