El Euríbor, principal índice de referencia para las hipotecas a tipo variable en España, cerró el mes de octubre con una media del 2,187%, según confirmó el Banco de España. Este leve incremento frente al 2,172% registrado en septiembre marca el tercer mes consecutivo de subida, consolidando un cambio de tendencia tras varios meses de descensos.
A pesar del repunte, el Euríbor se mantiene medio punto por debajo del nivel de octubre de 2024 (2,691%), lo que continúa beneficiando a los titulares de hipotecas variables que actualizan su tipo de interés una vez al año. Para estos, la revisión supondrá una reducción de la cuota mensual, aunque leve respecto al mes anterior.
Por ejemplo, un préstamo hipotecario de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% más Euríbor verá una rebaja de unos 42 euros al mes, lo que equivale a un ahorro anual aproximado de 504 euros. Sin embargo, quienes tengan revisiones semestrales comenzarán a notar ligeros incrementos en sus cuotas, con subidas que rondarán los 3,6 euros mensuales o unos 21 euros en medio año.
Según el comparador HelpMyCash, estos movimientos confirman que el Euríbor ha dejado atrás la tendencia bajista que predominó entre finales de 2023 y mediados de 2025. Su analista, Miquel Riera, apunta a que la estabilización actual responde al nuevo contexto del Banco Central Europeo (BCE), que ha decidido mantener sus tipos sin cambios tras conseguir que la inflación se modere en torno al 2%. En este escenario, Riera prevé que el Euríbor se mantenga estable entre el 2,1% y el 2,2% hasta finales de 2025.
Desde Kelisto.es, su portavoz Pedro Ruiz señala que el comportamiento del Euríbor depende de dos fuerzas opuestas: la posibilidad de una desaceleración económica en Europa —que podría empujar el indicador a la baja— y el riesgo de un repunte de la inflación, que provocaría el efecto contrario. “Por ahora gana la segunda”, explica Ruiz, advirtiendo que un aumento del precio de la energía o de los salarios podría reactivar la inflación y, con ello, el Euríbor. Aun así, estima que el índice cerrará el año en una horquilla entre el 2% y el 2,2%.
Por su parte, Laura Martínez, portavoz de iAhorro, reconoce que cada vez hay menos expectativas de nuevas bajadas de tipos por parte del BCE durante 2025. No obstante, destacó las recientes declaraciones de Christine Lagarde, presidenta del banco central, quien se mostró optimista con la posibilidad de una reducción de tipos en 2026, siempre que la inflación siga contenida.
Finalmente, Sergio Carbajal, responsable de hipotecas en Rastreator, coincide en que el Euríbor se moverá en niveles similares a los actuales durante el resto del próximo año, siempre que la economía y los precios evolucionen dentro de lo previsto. Según el experto, en este contexto, las hipotecas a tipo fijo continúan siendo la opción preferida tanto por los consumidores como por las entidades financieras, que siguen impulsando su contratación ante la estabilidad del mercado.
En resumen, el Euríbor consolida una fase de estabilidad tras varios ajustes, con un comportamiento contenido y sin grandes sobresaltos a corto plazo. La clave de su evolución seguirá dependiendo del equilibrio entre inflación y crecimiento económico, así como de las decisiones del BCE en materia de política monetaria.
