El precio del oro supera por primera vez los 4.000$

El precio del oro supera por primera vez los 4.000$ 1

Cuando los mercados tiemblan, el oro brilla. En tiempos de incertidumbre política, tensiones geopolíticas y decisiones económicas que penden de un hilo, el metal dorado vuelve a hacer honor a su apodo de «activo refugio por excelencia». Esta vez, no ha sido para menos: la onza de oro troy ha superado por primera vez en la historia la barrera de los 4.000 dólares, marcando un nuevo hito que está dando mucho de qué hablar entre inversores, analistas y economistas de todo el mundo.

El oro pulveriza récords: ¿qué está pasando?

El precio del oro ha alcanzado un nuevo máximo histórico, situándose en 4.037,02 dólares por onza troy en operaciones intradía, según datos de CNBC. Esta cifra representa una revalorización del 1,3% respecto al cierre anterior y consolida un espectacular rally que ya acumula más del 53% de subida en lo que va de año.

Lo más llamativo es que, desde marzo, cuando la onza superó por primera vez los 3.000 dólares, el metal precioso ha escalado un 34% adicional, algo poco habitual en un activo que suele moverse con más moderación. Esta aceleración responde a un cóctel de factores que, combinados, han disparado el interés por el oro.

¿Por qué sube tanto el oro?

Uno de los principales impulsores de esta subida es la creciente incertidumbre económica y política en Estados Unidos, marcada por el riesgo de un cierre de la Administración federal. Este tipo de parálisis institucional no solo retrasa publicaciones clave —como las cifras de empleo o inflación—, sino que también complica la toma de decisiones por parte de la Reserva Federal (Fed).

La estratega de materias primas de ING Research, Ewa Manthey, subraya que la falta de datos clave “ensombrece aún más un panorama ya incierto”, y recuerda que la Fed podría verse obligada a bajar los tipos de interéspróximamente, algo que históricamente impulsa la cotización del oro.

¿Por qué? Muy sencillo: el oro, al no generar intereses, se vuelve más atractivo cuando los tipos caen. En un entorno de tipos bajos, los inversores buscan refugio en activos sólidos y tradicionales, como el oro, que además mantiene su valor incluso cuando las monedas fiduciarias (como el dólar) pierden fuerza.

 Geopolítica, bancos centrales y guerra comercial

A este panorama se suma la creciente tensión geopolítica internacional, con conflictos activos en Oriente Medio y Ucrania, además de las nuevas rondas de guerra comercial impulsadas por la Administración Trump. En este contexto, el oro funciona como seguro ante la incertidumbre, ya que su valor no depende de ningún gobierno ni emisor central.

Además, los bancos centrales están comprando oro como nunca. El Banco Popular de China, por ejemplo, ha acumulado reservas durante once meses consecutivos, incluso con los precios en máximos. Esto revela una clara estrategia de diversificación frente al dólar estadounidense, cada vez más cuestionado como moneda de referencia global.

Las tenencias de ETFs (fondos cotizados respaldados por oro) también están creciendo, lo que demuestra que tanto inversores institucionales como minoristas están reforzando sus posiciones en oro físico o derivados ligados al metal.


📊 ¿Qué puede pasar a partir de ahora?

Todo apunta a que la demanda de oro seguirá fuerte en los próximos meses. Con las expectativas de nuevos recortes de tipos en EE.UU., un entorno global marcado por la volatilidad y bancos centrales ampliando sus reservas, el oro tiene aún margen de crecimiento, según apuntan desde ING Research.

Y aunque nada sube eternamente, lo cierto es que el oro ha vuelto a recordar al mundo por qué nunca pasa de moda: en épocas de turbulencias, sigue siendo el activo que muchos buscan cuando todo lo demás parece incierto.