El Euríbor ha cerrado marzo en el 2,398%, apenas una décima por debajo del 2,407% registrado en febrero, según los datos provisionales a falta de confirmación por parte del Banco de España. Aunque el retroceso mensual es mínimo —menos de un punto básico—, la fotografía cambia al observar la evolución interanual: en comparación con marzo de 2024, el Euríbor ha descendido 1,32 puntos porcentuales, la mayor caída desde noviembre del año pasado.
Este nuevo nivel del índice representa un respiro para quienes revisan ahora sus hipotecas variables. Por ejemplo, una familia con una hipoteca de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% más Euríbor verá reducida su cuota mensual en 114,46 euros, lo que se traduce en un ahorro de 1.373,52 euros al año. Este efecto es más notable cuanto antes se encuentre la hipoteca en su ciclo de amortización, ya que en los primeros años el peso del capital pendiente es mayor.
El Euríbor inició el año 2024 por encima del 4%, pero desde entonces ha iniciado una tendencia descendente que lo ha llevado a su nivel más bajo en los últimos 18 meses, concretamente desde septiembre de 2022, cuando se situaba en el 2,233%.
Para Simone Colombelli, director de Hipotecas del comparador iAhorro, lo que se está viviendo es una fase de «estabilización». A su juicio, es algo «positivo», sobre todo teniendo en cuenta el contexto del que se viene, con tipos muy altos derivados de las sucesivas subidas del Banco Central Europeo para contener la inflación.
Sin embargo, Colombelli también advierte que el Euríbor es un indicador volátil y fuertemente influenciado por factores externos: decisiones políticas, tensiones geopolíticas o movimientos inesperados del mercado pueden hacer que su evolución dé giros rápidos.
De hecho, el índice comenzó marzo al alza, empujado por las expectativas en torno a la reunión del BCE del pasado 6 de marzo. Tras confirmarse que no habría nuevos incrementos de tipos y ante señales de posible relajación monetaria, el Euríbor retomó la senda bajista, aunque con oscilaciones marcadas por la incertidumbre global. Entre los factores que pesan en esta inestabilidad están las tensiones comerciales impulsadas por la política arancelaria de Trump, las dudas sobre el alto el fuego en Ucrania, y el rearme de la Unión Europea.
Desde Kelisto.es, Estefanía González también subraya esa inestabilidad como clave en la evolución del índice: “Aunque los recortes del BCE empujan a la baja al Euríbor, la situación global introduce altibajos difíciles de prever”.
En cualquier caso, las perspectivas para el corto plazo siguen siendo positivas para los hipotecados. Según Miquel Riera, analista de HelpMyCash, el Euríbor podría moverse entre el 2,20% y el 2,45% durante el primer semestre de 2025, dependiendo de la política del BCE. Si la entidad mantiene los tipos o decide nuevos recortes, las cuotas hipotecarias podrían seguir reduciéndose en los próximos meses.
