Hace cuatro años, el mundo cripto vivió un momento de euforia cuando un jugador pagó 1,3 millones de euros (888 ethers) por nueve parcelas virtuales en Axie Infinity, un juego basado en la blockchain de Ethereum. Era la mayor transacción de un NFT en la historia del juego y una de las más caras jamás registradas.

Hoy, en 2025, esos mismos terrenos no valen nada. Axie Infinity ha caído en el olvido, y la burbuja de los tokens no fungibles (NFT) ha estallado, dejando a miles de inversores con activos digitales que nadie quiere comprar.

Axie Infinity: del boom al colapso

En su apogeo, Axie Infinity fue el ejemplo perfecto del Play-to-Earn, un modelo que prometía que los jugadores ganarían dinero real participando en mundos virtuales. Millones de personas compraron Axies y terrenos con la esperanza de obtener ingresos pasivos. Pero esa promesa no se cumplió.

El modelo económico del juego se basaba en la constante entrada de nuevos jugadores que compraban NFT y pagaban comisiones en criptomonedas, pero cuando el entusiasmo por el juego disminuyó y la cantidad de nuevos usuarios dejó de crecer, la economía colapsó. El precio de los Axies, los tokens SLP y los terrenos virtuales se desplomaron.

¿Qué pasó con los NFT de Axie Infinity?

En 2021, los terrenos en Axie Infinity eran considerados inversiones de alto valor. Algunos jugadores y empresas compraban grandes extensiones esperando que su valor se multiplicara con la adopción masiva del metaverso. Pero en 2023, los precios se habían reducido en más del 95%.

Hoy en día, muchas de esas parcelas no encuentran comprador ni por céntimos de euro. Los factores detrás de esta caída son varios:

De los millones al olvido: los NFT en 2025

Axie Infinity no es un caso aislado. Según un estudio reciente, el 95% de los NFT hoy no tienen ningún valor en el mercado. Lo que en su momento se promocionó como el futuro del arte, los videojuegos y la propiedad digital, hoy es un sector casi muerto.

Incluso proyectos respaldados por celebridades como Bored Ape Yacht Club (BAYC) y CryptoPunks han visto caer sus precios en más del 80% desde sus máximos históricos. Empresas y artistas que lanzaron NFT en 2021 y 2022 hoy los ignoran, mientras los compradores originales buscan desesperadamente una manera de recuperar su inversión.

El sueño de poseer activos digitales únicos y rentables ha resultado ser, en la mayoría de los casos, una promesa vacía. La mayoría de los NFT se han convertido en archivos digitales sin valor, almacenados en billeteras criptográficas sin ningún propósito.

Una lección para el futuro

La historia de Axie Infinity y sus terrenos de un millón de euros es un recordatorio de cómo las modas tecnológicas pueden inflarse artificialmente y explotar de la noche a la mañana. Mientras algunos pocos lograron vender a tiempo y obtener beneficios, la gran mayoría de los inversores quedaron atrapados en activos sin valor.

En 2025, los NFT han pasado de ser «el futuro de la propiedad digital» a una advertencia sobre los peligros de la especulación. Y aunque la tecnología blockchain sigue evolucionando, una cosa está clara: nadie volverá a pagar 1,3 millones de euros por un terreno en un juego que ya nadie juega.