El Banco Central Europeo (BCE) arranca el 2025 con una decisión crucial para la economía de la eurozona. Tras un 2024 marcado por la lucha contra la inflación y una política monetaria restrictiva, las declaraciones recientes de Christine Lagarde han dejado claro que el ciclo de recortes de tipos de interés continuará. La reunión del próximo 30 de enero podría ser solo el inicio de una serie de reducciones que buscan devolver la economía a un nivel más equilibrado.
El BCE se encuentra ante una coyuntura decisiva. El repunte de la inflación en diciembre, que cerró en un 2,4%, y la inflación subyacente en el 2,7%, podrían haber generado dudas sobre un recorte inminente de los tipos de interés. Sin embargo, las recientes palabras de Christine Lagarde han dejado pocas dudas sobre el camino que tomará la institución en los próximos meses.
«Hemos logrado avances significativos en 2024 para reducir la inflación y esperamos que 2025 sea el año en que estemos en el objetivo previsto», afirmó Lagarde.
Con estas declaraciones, la presidenta del BCE ha dado una señal clara: los tipos de interés seguirán bajando a medida que la inflación se modere y la economía de la eurozona necesite un mayor estímulo.
Un consenso generalizado sobre la necesidad de recortes
La expectativa de que el BCE reduzca los tipos en 25 puntos básicos el 30 de enero es compartida por la mayoría de los analistas. Desde Oxford Economics sostienen que el aumento de la inflación en diciembre no será un impedimento para la decisión, dado que las expectativas inflacionarias están nuevamente ancladas y el crecimiento salarial se ha moderado.
Por su parte, los expertos de ING señalan que ya existe un «creciente consenso sobre la necesidad de nuevos recortes de tipos» y que la decisión de continuar con esta tendencia es prácticamente una «obviedad».
El BCE se encuentra en una situación en la que, según varios economistas, el tipo de interés actual sigue siendo demasiado restrictivo para una economía que aún muestra signos de debilidad. A pesar de que algunos argumentan que la política monetaria no puede resolver problemas estructurales, la incertidumbre política y económica en la eurozona obligan al BCE a actuar con rapidez.
¿Cuánto más recortará el BCE en 2025?
El mercado ya está anticipando un ciclo de recortes continuado a lo largo del año. Según los analistas de Danske Bank, la estrategia del BCE parece clara: otro recorte de 25 puntos básicos que llevaría el tipo oficial al 2,75%. De mantenerse este ritmo, la tasa de interés podría situarse en un nivel «neutral» a mediados de 2025.
Desde TD Securities advierten que la rueda de prensa posterior a la reunión del 30 de enero será clave, ya que podría ofrecer pistas sobre la velocidad y el alcance de los recortes previstos. Se espera que las previsiones de crecimiento e inflación sean revisadas a la baja, lo que reforzaría la necesidad de mantener la política expansiva.
Si la economía de la eurozona sigue mostrando signos de debilidad, el BCE podría verse obligado a recortar aún más los tipos. Algunos expertos apuntan a que el objetivo mínimo debería ser alcanzar el 2,5%, pero no descartan que el recorte vaya más allá si el crecimiento sigue deteriorándose.
Con una inflación que aún se mantiene por encima del 2% pero con signos de estabilización, el BCE se enfrenta al reto de equilibrar el estímulo económico sin comprometer la lucha contra la inflación. Lo que parece claro es que los tipos de interés seguirán bajando en 2025, con el objetivo de llevar la política monetaria a un terreno más neutral.
