La motosierra de Milei podría estar funcionando, al menos en cuanto a datos macroeconómicos. Argentina ha logrado dejar atrás una severa recesión en el tercer trimestre de 2024. Según informó el lunes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 3,9% en términos desestacionalizados respecto al trimestre anterior, lo que representa la primera expansión económica desde que el país entró en recesión a finales de 2023.

No obstante, al comparar los datos con el mismo período de 2023, la economía aún refleja una caída del 2,1%interanual, lo que evidencia la profundidad de la crisis previa y el largo camino por recorrer.

Este repunte llega en un contexto de ajustes económicos drásticos. Milei, quien celebra su primer año al frente del gobierno, ha aplicado recortes masivos del gasto público y una agresiva desregulación económica con el objetivo de estabilizar una economía marcada por décadas de políticas deficitarias y alta inflación. Estas medidas han logrado reducir la inflación anual de tres dígitos, un resultado clave para Milei, que ha ganado notoriedad internacional como líder de la derecha global, recibiendo elogios de figuras como el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y el empresario Elon Musk.

El optimismo también se siente en los mercados financieros. Los bonos soberanos argentinos subieron el lunes, con el riesgo país cayendo un 4,4% a 677 puntos básicos, una mejora notable desde los más de 2.000 puntos que registraban cuando Milei asumió la presidencia.

El aumento del consumo y la inversión de capital impulsaron este crecimiento, luego de un desplome pronunciado a principios de año. También contribuyó la fortaleza del sector agroexportador y minero, que ha mostrado un rendimiento sólido. Sin embargo, la industria manufacturera y la construcción siguen en niveles muy bajos, lo que refleja una recuperación desigual entre los sectores.

A pesar de los datos macro, la crisis social sigue siendo enorme. El ajuste fiscal y la aceleración inflacionaria inicial llevaron la tasa de pobreza al 53% en el primer semestre de 2024, un aumento de 11 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.

Según JP Morgan, Argentina cerrará este año con una contracción del 3% del PBI. No obstante, el banco proyecta un crecimiento del 5,2% para 2025, lo que devolvería el PBI per cápita a los niveles de 2021, cuando la economía comenzaba a salir de la pandemia.

Uno de los retos más importantes será eliminar los controles cambiarios y de capital, que actualmente ahuyentan la inversión extranjera y complican la acumulación de reservas en el Banco Central.