Medio billón europeo, eso son 500.000 millones de dólares, hacia ahí va el patrimonio de Elon Musk, que en estos momentos supera los 400.000 millones.

La fortuna de Musk ha dado un giro espectacular desde finales de 2022, cuando su patrimonio neto cayó en más de 200.000 millones de dólares, marcando un récord histórico en pérdidas individuales. Sin embargo, el panorama ha cambiado radicalmente, especialmente tras la victoria electoral de Donald Trump el mes pasado, con quien Musk ha mantenido una relación cercana como donante político y defensor clave.

Desde el triunfo electoral, las acciones de Tesla Inc. han registrado una subida de cerca del 65%, impulsadas por las expectativas de que la administración Trump simplifique el despliegue de vehículos autónomos y elimine los créditos fiscales para los coches eléctricos, una medida que podría debilitar a los competidores de Tesla. Además, Musk ocupará un puesto influyente como co-director del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental, una plataforma que le otorga acceso directo a la Casa Blanca y le posiciona como figura clave en Washington.

Las buenas noticias no se limitan a Tesla. Su startup de inteligencia artificial, xAI, ha duplicado su valoración a 50.000 millones de dólares desde su última ronda de financiación en mayo, según el Wall Street Journal. El interés renovado de los inversores se atribuye en parte al triunfo de Trump, que ha revitalizado la confianza en sectores tecnológicos estratégicos para su administración.

SpaceX, otro de los gigantes liderados por Musk, también ha experimentado un avance notable. La empresa de exploración espacial cerró un acuerdo el miércoles para comprar 1.250 millones de dólares en acciones de empleados e inversores internos, lo que eleva su valoración a unos 350.000 millones de dólares, consolidándola como la startup privada más valiosa del mundo. Este crecimiento se ve respaldado por la relación estrecha de SpaceX con el gobierno de EE. UU., principal cliente de la compañía, y por el apoyo entusiasta del presidente electo. Durante su campaña, Trump elogió la visión de Musk de llevar astronautas a Marte y asistió a un lanzamiento de SpaceX en Texas poco después de su victoria.

Además, Jared Isaacman, el multimillonario designado como próximo director de la NASA, es un ferviente admirador de SpaceX. En 2021, Isaacman invirtió 27,5 millones de dólares en la empresa y recientemente la calificó como “la organización más innovadora e impresionante que he visto”.

Sin embargo, no todo son victorias. La semana pasada, un juez de Delaware anuló por segunda vez el controvertido paquete de compensación de Musk de Tesla, valorado en más de 100.000 millones de dólares, aunque la compañía ha anunciado que apelará la decisión. Musk, por su parte, criticó el fallo como “corrupción absoluta” en su red social X(antes conocida como Twitter). Incluso si pierde esta disputa legal, Musk mantendría su posición como el hombre más rico del mundo con un margen considerable.

¿Será Musk el primer billonario de la historia?