Alrededor de dos tercios de los adultos (64%) califican negativamente la situación económica de su país, según el último estudio de Per research Center realizado en 34 países.  Las encuestas se realizaron en un contexto de comercio global estancado y lento crecimiento económico en todo el mundo.

Las evaluaciones más negativas se encuentran en Argentina, Ghana, Nigeria, Corea del Sur, Túnez y Turquía. En cada uno de estos países, más de ocho de cada diez personas dicen que su economía está mal, incluyendo a más de cuatro de cada diez que la califican como muy mala.

Los adultos en la mayoría de los países europeos encuestados también ofrecen evaluaciones negativas de sus economías, incluyendo tres cuartas partes o más en Francia, Grecia, Italia y el Reino Unido. En el caso de España un 62% tienen una visión negativa de la economía frente a un 37% que la ven con optimismo.

Aun así, en varios países la visión sobre la economía es mayoritariamente positiva. En Bangladesh, India, Malasia, México, Países Bajos, Filipinas y Singapur, las mayorías dicen que su economía está bien. Alrededor de un tercio de los adultos indios dicen que la situación económica en su país es muy buena, la mayor proporción entre todos los países encuestados.

En EEUU (en año de elecciones), están francamente mal ya que solo el 23% de los adultos piensan que las condiciones económicas son buenas.

Estos datos chocan fuertemente con el crecimiento económico de muchos países y probablemente la culpa sea de la inflación, un fenómeno global que debilita especialmente la economía de los ciudadanos. En este entorno, en el que la mayoría de los europeos piensan que su situación económica es mala resulta comprensible los resultados tan extraños que hemos visto en las recientes elecciones europeas.