Cuando parecía que la burbuja de las criptomonedas había estallado y muchos estaban dispuestos a enterrarla bien enterrada, el bitcoin alcanzó este martes los $69,000, superando su máximo histórico anterior de $68,990.90 del 10 de noviembre de 2021

El precio del Bitcoin ha aumentado brutalmente  durante el último año, solo en este mes ha subido más de un 50% y gran parte de este impulso (aunque no todo) viene de la aprobación regulatoria de fondos cotizados en bolsa (ETF) en la moneda digital.

Durante años, los inversores que querían operar con monedas digitales generalmente tenían que recurrir a los exchanges de criptomonedas, no sé si lo habéis intentado alguna vez pero es bastante complicado, diría que imposible para mucha gente.

Esto cambió en enero cuando los reguladores americanos aprobaron la comercialización de ETFs de Bitcoin, esto suponía que los inversores podrían invertir en la criptomoneda  de la misma manera que comercian con acciones. La medida abrió la inversión en Bitcoin a un segmento más amplio del público, incluidos posibles inversores que nunca entendieron bien qué es el Bitcoin o cómo funciona, y mucho menos cómo comprarlo y venderlo. Esto se empezaba a poner serio.

Los ETFs son un vehículo de inversión, se negocian en bolsas y generalmente siguen un índice específico o una «cesta» de acciones, bonos o materias primas. Funcionan como las acciones, con precios que cambian a lo largo del día de negociación, mientras que los fondos mutuos se negocian una vez al día a un precio único. Los nuevos ETFs están listados en Nasdaq, la Bolsa de Valores de Nueva York y la Bolsa de Opciones de Chicago, todas bolsas altamente reguladas.

Además muchos ETFs para comercializarlos tienen que poseer el activo subyacente con lo que se ven obligados a comprar la criptomoneda, por ejemplo el fondo cotizado que tiene BlackRock, el iShares Bitcoin Trust (IBIT), superó los 10.000 millones de dólares en activos bajo gestión la semana pasada.

Esa es una razón, pero hay más.

A toro pasado podemos encontrar más razones (lo ideal es encontrarlas antes pero no somos tan listos). por ejemplo la actual política monetaria actual favorece la inversión en activos refugio, como es el oro o el bitcoin ya que nos guste o no la criptomoneda se ha convertido en un refugio.

Por otro lado tenemos al famoso FOMO, el «Fear of Missing Out», o lo que es lo mismo, el miedo a perderse algo o a quedarse fuera de algo que los demás sí están aprovechando y aquí es donde entran en juego los inversores particulares que utilizan las criptomonedas como si fuesen una casa de apuestas.

Y finalmente tenemos el «halving», uno de los aspecto técnicos más importantes del Bitcoin. Este evento ocurre aproximadamente cada cuatro años (o cuando se hayan minado 210,000 bloques); y cuando sucede, significa que los mineros de Bitcoin ven reducidas las recompensas que obtienen por bloque. En otras palabras, cuando un minero mina Bitcoin, recibirá menos Bitcoin de lo que obtenía anteriormente. Concretamente, recibirá la mitad de lo que recibía antes del evento de reducción a la mitad, de ahí su nombre. No está claro cuándo ocurrirá exactamente la próxima reducción, pero se estima que sucederá a mediados de abril.

El último evento de reducción a la mitad ocurrió en mayo de 2020 y coincidió con un pequeño aumento en el valor del BTC. Sin embargo, no fue hasta finales de 2020 que Bitcoin experimentó un enorme repunte, viendo su valor aumentar de alrededor de $11,000 en octubre de 2020 a cerca de $60,000 en marzo de 2021.

Por tanto, si siempre que ha habido un «halving» el bitcoin se ha disparado ¿por qué no va a ocurrir otra vez?. De momento la profecía se está autocumpliendo.

En resumen, cuanto tengo que buscar tantas razones para responder es porque no hay ninguna clara.