Probablemente Ryanair sea una de las aerolíneas más controvertidas y que genera sentimientos enfrentados, o la odias o la odias mucho. Personalmente la veo en el lado completamente opuesto a marcas como Apple y eso, como veremos, no tiene por qué ser malo.

Fundada por la familia Ryan en Irlanda, comenzó su andadura en 1985 con un único avión, enfocándose en rutas cortas entre Irlanda y el Reino Unido. Su primer vuelo fue entre Waterford, en el sureste de Irlanda, y el aeropuerto Gatwick en Londres.

La verdadera revolución de Ryanair se produjo a principios de la década de 1990, cuando Michael O’Leary tomó las riendas de la empresa. Inspirándose en el modelo de Southwest Airlines de EE.UU., O’Leary transformó Ryanair en una aerolínea de bajo coste. Este cambio radical implicó recortes en los servicios gratuitos a bordo y la implementación de una estructura de tarifas simplificada.

Durante los años 90 y principios del 2000, Ryanair experimentó una expansión espectacular. La compañía capitalizó la liberalización del transporte aéreo en Europa, ofreciendo vuelos a precios sin precedentes. Ryanair no solo conectó ciudades principales, sino que también abrió rutas a aeropuertos secundarios, reduciendo costos y ofreciendo tarifas más bajas a sus clientes.

La estrategia comercial de Ryanair ha sido tanto innovadora como controvertida. La aerolínea ha sido pionera en la venta de servicios adicionales, como el embarque prioritario y la asignación de asientos o incluso la venta de lotería, generando ingresos significativos. Sin embargo, ha enfrentado críticas por sus políticas de servicio al cliente y condiciones laborales.

La influencia de Ryanair en la industria de la aviación ha sido profunda. Ha presionado a aerolíneas tradicionales a revisar sus estructuras de costes y servicios. Además, ha hecho que los viajes aéreos sean accesibles para un segmento más amplio de la población, democratizando el viaje en avión en Europa.

¿Y por qué os cuento todo esto?

La aerolínea irlandesa cuenta ahora con una capitalización de mercado de 29.63 mil millones de dólares, situándose como la mayor aerolínea por capitalización de mercado, tal y como reporta Companies Market Cap.

Este valor ha eclipsado al de otras grandes aerolíneas como Delta (27.30 mil millones de dólares), Southwest (17.74 mil millones), Air China (15.45 mil millones) y Singapore Airlines (14.49 mil millones).

Ryanair, que recientemente reportó un aumento del 59% en sus beneficios del primer semestre hasta los 2.18 mil millones de euros, gracias a un tráfico récord durante el verano, también anunció un dividendo de 400 millones de euros para sus accionistas. El aumento de beneficios se atribuye también a sus tarifas más elevadas, que compensaron los costos «significativamente más altos» de combustible, según informes de la compañía del mes pasado.»