El Banco Central Europeo (BCE), liderado en la actualidad por Christine Lagarde es una de las instituciones europeas que un efecto más inmediato tiene sobre los ciudadanos, tanto para hipotecados como para empresas y estados y también (a veces con razón y otra no) una de la más criticadas. Así que repasaremos las cinco claves por las que el propio BCE justifica su existencia y consecuentemente las políticas monetarias que ha llevado a cabo desde su nacimiento.

1. Una institución europea de trabajo para 340 millones de ciudadanos

El Banco Central Europeo (BCE) es el banco central para el euro, la moneda de 20 países europeos. Fundada en 1998 como una institución oficial de la Unión Europea, que está situado en Frankfurt am Main, Alemania. El objetivo principal del Eurosistema es mantener la estabilidad de precios, es decir, salvaguardar el valor del euro. Lo hace mediante el diseño y ejecución de la política monetaria en el Eurosistema, que agrupa el BCE y los bancos centrales nacionales de los países de la zona. Las decisiones del BCE tienen un impacto directo en la economía de la zona euro, lo que significa que pueden alterar las vidas de los 340 millones de personas que residen allí.

2. El objetivo de estabilidad en los precios

Este es importante porque el principal objetivo del BCE es la estabilidad de precios y ya está, no es rescatar países ni bancos, es salvaguardar el valor del euro. Esto significa que el banco central tiene como objetivo mantener la velocidad en la que los precios se incrementan (inflación) por debajo, pero cerca, del 2% a medio plazo. Para la autoridad monetaria, esto es visto como un nivel de inflación aceptable para un banco central porque los precios no suben tan rápido que sus ahorros desaparecen con el tiempo. Tampoco se estancan en un nivel donde los precios podrían comenzar a caer (deflación), lo que a su entender retrasaría las compras.

Al igual que otros bancos centrales, de forma estándar el BCE influye en los precios mediante el establecimiento de la tasa de interés de corto plazo en la que presta dinero a los bancos comerciales. Al cambiar esa tasa de interés del BCE trata de influir en la cantidad y el coste del crédito que fluye a través de los bancos a las empresas y los hogares, es decir, en la economía amplia.

A modo de esquema rápido, si la inflación escala por encima del 2%, se incrementan los tipos de interés y si se sitúa por debajo de esa cifra, se bajan.

3. La contribución para un sector bancario más seguro

Desde noviembre de 2014, el BCE ha asumido la tarea adicional de supervisar directamente los mayores bancos de la zona del euro. Junto con los supervisores nacionales en el Mecanismo de Supervisión individual. Se puede otorgar y retirar licencias bancarias, así como identificar y abordar los riesgos potenciales desde el principio.

La supervisión bancaria del BCE trata de garantizar que las reglas se aplican de la misma manera en toda Europa. Como los bancos en Europa están fuertemente interconectados, esta supervisión armonizada hace que el sector bancario sea teóricamente más estable y por tanto más digna de confianza para los ciudadanos y las empresas.

4. Institución independiente y responsable

Las tareas y responsabilidades del BCE se establecen en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Como institución supranacional, el BCE actúa en el interés de Europa en su conjunto como banco central, que es independiente de cualquier influencia política o comercial. Esto es importante porque la historia demuestra que un banco central que sigue órdenes políticos puede perder de vista su objetivo de mantener la estabilidad de precios.

No obstante, en el BCE hay audiencias públicas periódicas entre representantes del BCE incluido el Presidente y los miembros del Parlamento Europeo. Además, el BCE fue pionera en la práctica entre los principales bancos centrales de la celebración de conferencias de prensa regulares inmediatamente después de las decisiones de política monetaria. Esas decisiones se toman por mayoría de votos en el Consejo de Gobierno, órgano principal de toma de decisiones del BCE, donde los seis miembros del Comité Ejecutivo del BCE se sientan con los 19 gobernadores de los bancos centrales nacionales.

5. La fabricación de dinero para la zona del euro

Los billetes se producen en toda la zona del euro, bajo la supervisión del BCE. El euro es el principal signo tangible de la integración europea. Se facilita el comercio y los negocios a través de las fronteras, y en gran medida facilita los viajes y la vida del día a día en la zona del euro.

Los billetes llevan la firma de Willem F. Duisenberg, Jean-Claude Trichet, Mario Draghi o Christine Lagarde, primer, segundo, tercer y cuarto presidentes del Banco Central Europeo, respectivamente. Todos los billetes son igualmente válidos.