Uno de los mayores culpables señalados de la crisis inflacionista que estamos vivienda ha sido el precio de la energía a raíz de la invasión de Rusia a Ucrania, es lógico pensarlo ya que la energía es la materia prima de todo. Cualquier actividad comercial requiere de ella para subsistir.

Actualmente la energía está a un precio similar al que estaba justo antes de la invasión rusa y en general la inflación está bajando, lo lógico sería pensar que los precios bajasen también, no tanto como lo que han subido pero sí que bajasen algo.

Desgraciadamente no será así. No todo lo que sube baja.

El «efecto escalón» es un término comúnmente usado en economía para describir la forma en que la inflación puede llevar a aumentos de costes y precios que son difíciles de revertir, incluso después de que la inflación se haya frenado. Esto se debe a que muchos costes, como los salarios y los contratos de alquiler, son «rígidos a la baja», lo que significa que son difíciles o imposibles de reducir una vez que han aumentado.

Un ejemplo de esto podría ser un período de inflación alta que lleva a un aumento de salarios. Incluso si la inflación se reduce posteriormente, es poco probable que los empleadores reduzcan los salarios para volver a sus niveles anteriores, debido a las expectativas de los trabajadores y a las normas sociales y contractuales que a menudo impiden los recortes salariales.

Por lo tanto, el «efecto escalón» puede llevar a inflación «incrustada» o «estructural» que es difícil de eliminar, y puede requerir una política monetaria restrictiva prolongada y potencialmente dolorosa para deshacerse de ella. Este es uno de los motivos por los que los bancos centrales a menudo se esfuerzan tanto por evitar que la inflación se acelere demasiado en primer lugar.