Gonzalo Gortázar, el máximo ejecutivo de CaixaBank, ha señalado hoy que es poco probable que los tipos de interés establecidos por el Banco Central Europeo (BCE) bajen del 3% en el futuro cercano. Durante un evento organizado por la asociación CEDE en Granada, Gortázar comentó: «El consenso del mercado sugiere que podríamos ver una disminución de los tipos al final del próximo año. Sin embargo, si eso sucede, la tasa solo se reducirá del 4% actual a un rango de 3-3,5%. Descartemos la idea de tipos inferiores al 3%».
Gortázar explicó que, aunque el BCE tiene la intención de controlar la inflación, este proceso no será inmediato. «El mercado en general cree que la inflación está disminuyendo, lo que justificaría que las tasas se mantengan estables. Tal vez veamos un pequeño aumento de 25 puntos básicos, llegando al 4,25%, pero se espera que las tasas se mantengan en estos niveles durante un tiempo considerable», dijo.
El departamento de análisis de CaixaBank proyecta que el tipo principal del BCE cerrará el año en un 4,5% y disminuirá al 4% al final del próximo año. La tasa de facilidad de depósito se espera que sea del 4% y luego del 3,5%. Estas estimaciones sugieren que el BCE podría reducir las tasas en 0,5 puntos el próximo año. En este contexto, se espera que el euríbor disminuya del 4,08% en diciembre próximo al 3,06% a finales de 2024.
El BCE tiene como objetivo una inflación sostenible del 2% a medio plazo. Según las últimas previsiones, este objetivo no se alcanzará hasta 2025. «Dado que la inflación podría acercarse al 2% en 2025, es poco probable que veamos tasas negativas o sorprendentemente bajas en el futuro cercano», agregó Gortázar.
Finalmente, Gortázar mencionó que el PIB de la zona euro podría haber experimentado una disminución en el tercer trimestre, y aunque el PIB de España está ligeramente mejor, también se ve afectado por las altas tasas de interés. «En España, una desaceleración a menudo se asocia con una crisis, pero no esperamos eso, sino más bien un aterrizaje suave», concluyó, enfatizando la necesidad de volver a la disciplina fiscal.
Sin duda, una visión bastante negra para los hipotecados a los que les espera un Euribor alto durante bastantes años.
