Últimamente todas las noticias que nos vienen de India parecen buenas, da la sensación de que están acelerando su crecimiento económico y desarrollo humano hasta alcanzar en breve estándares europeos. Muestra de ello es que el mes pasado enviaron una sonda espacial para estudiar el sol y este mismo verano un robot suyo aterrizó en el polo sur de la luna.

Por no hablar de los CEOs de las grandes empresas tecnológicas, Sundar Pichai en Google, Satya Nadella en Microsoft, Arvind Krishna en IBM, Shantanu Narayen en  Adobe, Rajeev Suri en Nokia.

Desgraciadamente, la tecnología y el conocimiento del que dispone el régimen del Primer Ministro Modi prefiere usarlo en paseos espaciales y armas atómicas en vez de paneles solares o turbinas eólicas para generar electricidad. Para eso, para calentar e iluminar los hogares de 1,400 millones de personas, prefieren utilizar el carbón.

Los productores de electricidad de la India vertieron más de 500 millones de toneladas de CO2 procedentes de la combustión de carbón durante el primer semestre de 2023, lo que supone un aumento del 4% respecto al mismo periodo de 2022, cuando se estableció un nuevo récord anual de emisiones de carbón. Aproximadamente el 80% de las importaciones de carbón térmico de la India durante el primer semestre de 2023 procedieron de Indonesia, Sudáfrica y Rusia, países conocidos por exportar principalmente carbón térmico de baja calidad que emite más CO2 y dióxido de azufre cuando se quema en centrales eléctricas.

Es comprensible que es muy difícil convertirse en  una economía moderna sin electricidad barata. Si quieres tener producción de acero, centros de llamadas de soporte de software, cadenas de montaje de automóviles y fábricas textiles… necesitas enormes cantidades de voltios y vatios. Y en la India estas industrias están creciendo como la espuma. Más rápido que en Estados Unidos. Más rápido incluso que en China.

China, como era de esperar, es el país que más carbón quema en el mundo. Esta es la gran oportunidad de la India para adelantarla en fabricación industrial, torres de oficinas, construcción de apartamentos, exploración espacial y producción masiva de productos occidentales. India ha aprovechado el momento. Quiere ser la tercera superpotencia mundial y lo va a lograr.

Mientras tanto, en Europa nos flagelamos constantemente sobre el cambio climático cuando los grandes culpables medioambientales del mundo los tenemos bien identificados, China y la India, que no dudarán en seguir haciéndolo hasta que dominen la economía mundial…. gracias a las fábricas occidentales que se abren allí.