Los reguladores bursátiles (en España la CNMV, en EEUU la SEC y en Alemania la Bundesanstalt fur Finanzdienstleistungsaufsicht) son instituciones que tienen la función de velar por la transparencia del mercado, que el precio de los activos financieros se forme de una manera libre y sin manipulaciones, también deben detectar aquellos supuestos en el que se realicen prácticas abusivas por parte de los agentes inscritos en sus respectivos registros  y en definitiva proteger al inversor.

A diferencia del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Créditos que nos garantiza un importe monetario de hasta 100.000 euros por depositarte en cada entidad de crédito, en el momento de invertir, los diferentes instrumentos financieros que nos podemos encontrar en el mercado como puedan ser bonos, acciones o derivados financieros no hay una garantía detrás, por lo que la única manera de invertir correctamente es garantizar toda la información financiera relevante y ponerla a disposición del público, para que los inversores puedan, mediante su criterio personal, analizar y juzgar cuáles son las inversiones que representan una oportunidad.

En términos anglosajones, se suele emplear el vocablo watchdog (perro guardián) para referir las actividades de los reguladores bursátiles. Esto implica que el protector de la parcela del mercado sin duda debe  ladrar (proporcionar la información relevante a los inversores) pero también debe morder (imponer sanciones). Sancionando las malas actuaciones, se consigue disminuir el incentivo para engañar al público. No obstante, a pesar de las elevadas regulaciones y las sanciones, errores como la estada de Madoff o Enron, cometidos por el prestigioso watchdog norteamericano la SEC (Securities Exchange Commission) aún resuenan en el sector y pueden empañar la confianza en la regulación bursátil y en el propio sistema de cotizaciones.

En nuestra parcela, tenemos como regulador bursátil la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que se encarga de supervisar e inspeccionar los mercados de valores españoles y también las empresas que ofrecen servicios de inversión y las instituciones de inversión colectiva, que deberán estar debidamente registrados en la CNMV.

¿Cuáles son las prácticas más fraudulentas que detectan los reguladores bursátiles?

Personalmente en el caso de la CNMV agradezco mucho su labor a la hora de alertar sobre «chiringuitos financieros» algo que, desgraciadamente, tiene que hacer con demasiada frecuencia y sirve para ponernos en alerta sobre la jungla que tenemos en los mercados financieros.