Vender una casa alquilada es más habitual de lo que se imagina. Y es que el alquiler exige dedicación por parte del propietario, implica una serie de riesgos —como el impago o el deterioro de la propiedad— y se debe hacer frente a algunos gastos, como el IBI o los costes de la comunidad. Cuando estas desventajas superan en importancia a los beneficios del alquiler, es habitual que los propietarios decidan vender. Pero es entonces cuando surgen las dudas: ¿puede el propietario echar al inquilino?, ¿se necesita autorización legal para vender?, ¿cambia el precio de la vivienda? Los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com responden a estas dudas frecuentes.

¿Se puede echar al inquilino?

La Ley de Arrendamientos Urbanos de 2019, que regula el alquiler, establece que no se puede echar al inquilino tras la venta de la vivienda. Sin embargo, existen dos formas de poder transmitir la propiedad: negociar con el inquilino o vender a un inversor.

Los expertos de HelpMyCash explican que una práctica habitual es ofrecer al inquilino una indemnización para que abandone el inmueble y se pueda vender en condiciones normales. El inquilino, no obstante, puede aceptarla o rechazarla sin compromiso. ¿Qué ocurre si la rechaza? La alternativa es vender a un inversor.

“Los inversores buscan productos que den rentabilidad y una casa que está alquilada le asegura el cobro de la renta desde el primer día”, explican los especialistas. Si se elige esta opción, el contrato de alquiler cambia de nombre a favor del comprador y se debe respetar hasta su vencimiento. 

¿Se necesita autorización legal para vender?

El propietario no necesita autorización legal para vender su casa alquilada, pero sí debe notificar al inquilino de la venta. “El inquilino tiene derecho de adquisición preferente, salvo que haya renunciado a este derecho expresamente en el contrato de alquiler”, explican desde HelpMyCash. Esto significa que, en caso de venderse el inmueble, el propietario debe informar al inquilino las condiciones de la venta —principalmente el precio— porque éste tiene prioridad frente a terceros para comprar.

El procedimiento, entonces, consiste en notificar por escrito, preferentemente a través de un burofax, la venta de la vivienda. El inquilino dispone de 30 días naturales para responder, y si no lo hace, se entiende que ha rechazado la oferta, por lo que el propietario tiene libertad para buscar otro comprador. 

“Incluso si el inquilino ha renunciado a su derecho de adquisición preferente, aconsejamos notificarle la venta y mantener la relación en buenos términos durante todo el proceso. No hay que perder de vista que el inquilino tiene el derecho de uso de la vivienda y si quisiera, podría por ejemplo negarse a recibir visitas”, advierten los expertos.

¿Cambia el precio de la vivienda si el piso está alquilado?

El precio de venta no varía si se llega a un acuerdo con el inquilino para que abandone la vivienda. En este caso, desde HelpMyCash aconsejan hacer al menos tres valoraciones del inmueble para determinar su valor de mercado. Pero si el inquilino no abandona la casa y se debe vender a un inversor, el precio puede variar.

“Lo habitual es que un inversor se fije en la rentabilidad”, afirman los especialistas, y una rentabilidad neta aceptable es de entorno al 5%. ¿Qué significa esto? Que si al alquiler anual le restas los gastos de mantenimiento y lo divides por el precio de venta, el resultado tendría que ser igual o superior a 0,05. 

A modo de ejemplo, una vivienda cuyo alquiler es de 900 euros al mes (10.800 al año) y tiene unos gastos anuales de 3.000 euros entre IBI, cuota de la comunidad y seguro, entre otros, un precio atractivo para un inversor sería de entorno a 156.000 euros. “Los inversores prefieren las viviendas bien ubicadas y cuyo valor no sea excesivamente alto. Estas suelen ser más fáciles de alquilar y más rentables que una vivienda Premium”, explican los especialistas HelpMyCash. Y aconsejan a los propietarios que busquen asesoramiento profesional antes de vender su casa alquilada. 

“La venta de un piso con inquilino merece más dedicación y más conocimientos que una venta convencional. Por eso aconsejamos vender con la ayuda de un profesional inmobiliario”, concluyen.