La facilidad de depósito permite a las entidades financieras realizar depósitos a un día en los bancos centrales nacionales, siendo estos remunerados al tipo de interés establecido por el BCE, conocido como tipo de la facilidad de depósito (DFR, por sus siglas en inglés). Ayer el BCE decidió subir esta tasa hasta el 2,5% además de subir los tipos de interés en el 3%.

Esto, que ya estaba descontado por los mercados ha provocado que el Euribor se dispare hasta casi el 3.5% y los bancos se apresuren a encarecer las hipotecas fijas casi hasta el 5%.

¿Y a los ahorradores qué? En la pantalla de arriba podéis ver la suculenta oferta del banco más grande del país, te ofrecen un depósito a plazo fijo con un TAE del 0.0% y tenemos que dar gracias de que no sea con tipo de interés negativo.

Nos metemos con CaixaBank porque hoy nos apetece, pero podríamos hacer lo mismo con el Banco Santander o BBVA, que han presentado beneficios récord esta misma semana y que de momento se están embolsando todas las subidas de tipos del BCE en una bochornosa política comercial con los ahorradores.

En este entorno es normal que los particulares hagan cola en las sucursales del Banco de España para conseguir unos intereses cercanos al 3% comprando deuda pública. Los grandes bancos no están obligando a ello y no deberíamos olvidarlo ni perdonárselo. Parece claro que están esperando a que alguno de ellos realice el primer movimiento para contraatacar pero mientras tanto la inflación se está comiendo los ahorros de sus clientes.

Así que si ellos no cuidan a los ahorradores, los ahorradores acabarán sacando su dinero de los grandes bancos y lo llevarán al Banco de España o a pequeños bancos que sí ofrecen un interés decente por los depósitos.