Mucho se ha hablado de cómo las últimas subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) han encarecido las hipotecas, tanto las vigentes como las de nueva contratación. Y es lógico y normal: al fin y al cabo, existen millones de hipotecados a tipo variable que tendrán que pagar unas cuotas más caras por culpa de la cotización al alza del euríbor, cuyo valor se ha disparado, precisamente, como consecuencia de la nueva política del BCE.

Sin embargo, las hipotecas no son los únicos productos bancarios que se han visto afectados por las medidas de esta institución supranacional. Según el comparador financiero HelpMyCash.com, la subida de los tipos del Banco Central Europeo también ha encarecido significativamente el precio de los nuevos préstamos personales para consumo, que son los que se contratan para financiar proyectos particulares como comprar un coche o reformar una vivienda, por ejemplo.  

Precios al alza desde julio

Los analistas de este comparador recuerdan que el Banco Central Europeo subió sus tipos en cuatro ocasiones el 2022: del 0% al 0,5% en julio, del 0,5% al 1,25% en septiembre, del 1,25% al 2% en octubre y del 2% al 2,5% en diciembre. Y debido a estos aumentos, los créditos al consumo que se conceden en nuestro país experimentaron un importante encarecimiento a lo largo del último semestre del año pasado.

Según el Banco de España, el precio medio de los préstamos personales para consumo concedidos en junio de 2022 era del 7,67% TAE, que es el indicador que refleja cuánto cuesta un crédito en intereses, comisiones y otros gastos. Pero tras las subidas de tipos del BCE, la TAE media de estos productos se disparó por encima del 8%: 8,26% en agosto, 8,01% en septiembre, 8,34% en octubre y 8,17% en noviembre. 

Desde HelpMyCash afirman que este encarecimiento se explica, en gran parte, por la nueva política del Banco Central Europeo. Tras su subida de tipos, este organismo cobra más a las entidades que le piden dinero prestado. Y estas entidades, a su vez, aplican un interés mayor sobre sus productos de financiación (hipotecas, préstamos, etc.) para que su margen de beneficios no se vea afectado. 

A esto hay que añadir, además, la incertidumbre económica generada por la inflación y la guerra en Ucrania. En el actual escenario, las entidades se arriesgan más al prestar dinero, pues existe un mayor peligro de que los deudores no hagan frente a sus obligaciones. Y para cubrirse ante posibles impagos, aplican un mayor interés sobre sus préstamos, ya sean personales, hipotecarios o para empresas. 

Intereses más altos también en 2023

De cara a este año, las previsiones apuntan a que las entidades financieras españolas mantendrán al alza el precio de sus préstamos para consumo. Según HelpMyCash, lo más probable es que el Banco Central Europeo siga subiendo sus tipos para combatir la inflación de la eurozona, que se sitúa todavía cerca del 10% (9,2% el pasado diciembre). Por lo tanto, todo parece indicar que los créditos para proyectos personales se encarecerán todavía más con el transcurso de los meses. 

De hecho, según los analistas de este comparador, varias entidades financieras han dado la bienvenida al nuevo año con un encarecimiento significativo de sus préstamos personales. Es el caso, por ejemplo, del Préstamo Naranja de ING (del 4,06% al 5,63% TAE), del Préstamo MoneyGo (del 6,64% al 8,25% TAE) o del Préstamo Ganador de Banco Santander (del 9,65% al 10,50% TAE). 

Se acaba el tiempo para conseguir tipos en torno al 5%

Algunas entidades, sin embargo, todavía ofrecen créditos al consumo con un precio muy competitivo. Por ejemplo, el Préstamo Personal de Openbank tiene un interés desde el 4,95% TIN (5,06% TAE), mientras que el Préstamo Personal de Cofidis, accesible para los que ya han contratado un crédito con esta entidad, cuenta con un tipo desde el 5,25% TIN (5,38% TAE). 

Por ello, si se necesita financiación para hacer realidad algún proyecto personal, como comprar un coche o cursar un máster, desde HelpMyCash aconsejan tramitar ya la solicitud, antes de que entidades como estas encarezcan sus préstamos. Recuerdan, eso sí, que no es recomendable endeudarse si no se cuenta con la suficiente solvencia: hay que tener trabajo estable y dedicar un máximo del 35% de los ingresos mensuales netos a pagar las cuotas del crédito que se contrate y del resto que se tengan vigentes.