En la madrugada sábado 29 al 30 de octubre a las 3:00 serán las 2:00. Esto, que nos cansaremos de leerlo mañana y es una no-noticia (y no estoy tartamuedeando) importante porque afecta bastante a nuestras vidas. Si digo es que es una no-noticia es porque lo sabemos desde hace mucho, concretamente desde el 11 de marzo que se publicó en el BOE.

Ayer la no-noticia con la que abrieron la mayoría de los telediarios fue que el BCE había subido los tipos de interés al 2%, una no-noticia del estilo de la del cambio de hora porque en el fondo es algo que ya sabíamos con total seguridad que va a ocurrir pero aún así es importante para nuestras vidas.

¿Y ahora qué?

Pues es sencillo, habrá más subidas de tipos y pocas sorpresas ya que últimamente las ruedas de prensa de los Bancos Centrales tienen una doble función, explicar lo que han hecho y explicar lo que harán. Son como los cambios de hora. Nada hay que tranquilice más a los mercados que ver que se traza un plan y se cumple y de momento ese es el plan, subir tipos para controlar la inflación. Si se logra o no lo veremos dentro de unos meses pero al menos la hoja de ruta está trazada y eso aunque no garantice nada, ofrece algo de tranquilidad de que se está haciendo algo y en el fondo tiene sentido lo que se hace, se deshace lo que provocó gran parte la actual inflación.

Esto es lo que dijo ayer Lagarde:

«¿Hemos terminado nuestra normalización? No», afirmó para dejar claro que «habrá más subidas de tipos en el futuro», aunque el ritmo de estas subidas, así como su magnitud y el nivel de los tipos de interés «será determinado sobre la base de los datos y reunión a reunión».

«Tenemos que hacer lo que tenemos que hacer. Nuestro mandato es la estabilidad de precios», ha asegurado Lagarde en respuesta a las críticas vertidas por algunos líderes políticos recientemente. «¿Eso quiere decir que somos ajenos al riesgo de recesión? Obviamente no», ha reconocido, aunque ha recomendado también a los gobiernos que las medidas de apoyo fiscal para proteger a la economía del impacto de los altos precios de la energía deben ser temporales y dirigidas a los más vulnerables.

El problema al que se enfrenta el BCE es que tiene que mantener la estabilidad del Euro (manteniendo los precios en el 2%) a la vez que garantiza la necesidad de financiación de los gobiernos manirrotos de la UE y lo uno es incompatible con lo otro, completamente incompatible.

¿Y cómo afectará esto al Euribor y a tu hipoteca?

Pues a corto plazo poco o nada porque ya todo estaba descontado en el valor del euribor, puede que incluso se haya descontado un poquito de más como hemos podido ver estos últimos cuatro días en los que el valor ha bajado 107 milésimas. No hay sorpresas y no debería haberlas en los próximos meses con lo que el índice de referencia más utilizado en las hipotecas de España (el Euribor a 12 meses) probablemente no se mueva mucho más de aquí a final de año. Es posible que lo termine rondando el 3% (todavía sigue en tendencia alcista) ya que el BCE seguirá subiendo tipos durante el 2023, por ejemplo Goldman Sachs estima que la facilidad de depósito llegue a un máximo del 2,75% tras una última subida de cuarto de punto en marzo de 2023